SU PRIMER COMBATE
El monstruo lo agarra y pegado a su cuerpo comienza a tirar con todas sus fuerzas mientras él percibe cómo se desliza y su aliento lo envuelve para resbalar ya puro por sus pulmones. Es la caricia del miedo, su miedo, quien le impide moverse y le ordena a gritos sobre la estridencia de sus latidos a que permanezca oculto y a resguardo en el refugio de su oscuridad; y sin embargo las fuerzas los abandonan; teme que su corazón estalle en mil pedazos si continúa resistiéndose; no está aún preparado para tanto esfuerzo, y cuando no puede más una voz tierna, pero suplicante, despierta su instinto y lo alienta a luchar, a enfrentarse a ese monstruo que amenaza con despedazarlo y él va a su encuentro, pero éste retrocede, gime y él animado lo persigue, hasta que el monstruo desaparece y la luz lo recibe liberándolo con un aullido.
Ambos reposan extenuados, madre e hijo. Para el pequeño ha sido su primera victoria contra el miedo; para ella, la convicción de que existen los milagros, y además de eso la certeza de que otra inventora de la vida acaba de triunfar.
Churruka |