Candela y las muelitas bailarinas
Esta mañana la escuela está revolucionada. En cualquier momento llegan las visitas y todavía alumnos y maestros están detrás de los últimos detalles.
Habrá una sorpresa en el salón de actos y recién hoy están colocando las cortinas limpias y los carteles de bienvenida.
Es que sin darse cuenta fueron llevando allí, todo lo que no sabían donde poner. Y la semana pasada cuando el Dr. Beto, anunció su visita junto con alumnos de la Facultad de Odontología de Buenos Aires, la directora abrió la puerta del salón y casi le da un ataque cuando un montón de cachivaches se le vinieron encima.
Ya no había lugar para poner nada. Había pilas de sillas que les faltaba una pata, un mapamundi del año de Matusalén, mapas enrollados, quizás de la época de la Colonia. Cajas con anda a saber qué... y hasta una montaña de tierra como de treinta centímetros donde durante el verano se habían instalado cómodamente una comunidad de hormigas coloradas.
Bueno, por suerte la directora se recuperó rápidamente y comenzó a dar órdenes a diestra y siniestra mientras ella iba y venía velozmente clasificando y tirando cosas. Pero la verdad era que ya nada servía de lo que se había acumulado allí dentro.
El portero llamó por teléfono a un vecino que estaba inventando un plaguicida a base de veneno de hormiga colorada. Y en un rato se llevó el hormiguero completo en su camioneta para mudarlo a su laboratorio.
Y así es como hoy, están todos impecables cuando suena la bocina de la combi. Aunque con la lengua afuera por el esfuerzo.
La directora abre el portón y los chicos quedan alucinados mirando como dos muelitas con brazos y piernas entran bailando al compás de una música.
La directora las guía hacia el salón de actos. Un montón de dentistas caminan detrás llevando láminas, libros y muchas cosas más.
Los nenes de jardín se miran entre ellos, se tapan la boca y se ríen. Hasta que Candela, tomando la iniciativa sale bailando tras las muelas. Entonces los otros nenes la imitan y la siguen.
Cuando entran en el salón de actos, los más chiquitos se sientan en colchonetas mientras que los más grandes lo hacen en gradas. En pocos minutos toda la atención y todas las miradas están puestas en lo que los dentistas les explican sobre la importancia de la salud de los dientes.
Durante la mañana se fueron dividiendo en grupos y de acuerdo a las edades, los dentistas les cuentan cuentos o les enseñan a usar el hilo dental y como proteger sus dientes para que les duren limpios y hermosos toda la vida.
Candela abre los ojos muy grandes, cuando las muelitas dicen que para estar sanas, lindas y brillantes es importantísimo que ellos coman comidas ricas, caseras y variadas, así también como frutas y verduras. ¡Es lo mismo que le habían dicho sus papás!
Los nenes de jardín se abrazan a las muelitas, las tocan, las acarician. ¡Son tan lindas y simpáticas...!
Por suerte la directora tiene una cámara digital y les saca muchas fotos con las muelas. ¡Genial!
Los maestros también quieren fotos, nadie se las quiere perder.
Algunos chicos están preocupados porque ellos no se cepillaban siempre los dientes después de comer.
Pero enseguida vuelve a sonar la música y las muelas bailando empiezan a repartir cepillos de dientes, pasta dental y libros con los cuentos que contaron y algunos consejos para recordar.
Entonces, ellos se alegran con los regalos, despiden a las muelitas y prometen visitar a sus dentistas para ponerse fluor.
Cuando la combi arranca hace sonar la bocina y los alumnos en la vereda le dicen adiós con la mano.
Hoy el día ha sido una verdadera fiesta. Los chicos están impacientes por llegar a casa a lavarse los dientes con sus cepillos nuevos.
3º cuento del libro "Candela y las muelitas bailarinas". Editorial De los Cuatro Vientos.
Será presentado en la feria del libro en Buenos Aires abril 2008.
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