Camina el tiempo escapando de tus piernas,
que esquivan pequeñas sombras de otros pasos,
dejando ver diminutos miedos,
que caen sobre tus temblorosas manos…
Y yo, recostado sobre los recuerdos que nos quedan,
vos, parada frente a todo lo que no dijiste,
bajando la cabeza para no mirar tus temores cara a cara,
inventando días, creyendo crecer a tu manera…
Viaja el viento desordenando las ideas,
caen sobre la vida tres preguntas, dos respuestas,
y desnudo el silencio que acompaña,
para quedarme despierto entre tus noches,
para escapar de las palabras…
Hay una luz al costado del camino
y un árbol enfrente de mi cama,
hay una silla que me cuenta que te has ido,
y la luna recostada en mi ventana…
|