ESTADO DE ÁNIMO
Gracias Puky, por saludarme con tus maullidos cuando me levanto y restregarte contra mis piernas mientras me dirijo a la cocina reconociéndome como tuyo.
Gracias amigos colombianos que me proporcionáis el mejor café del mundo y a vosotros también, amigos cubanos, que permitís que aspire la esencia de la Habana en el humo del cigarro que me deleita. (¿Suicida yo? No jodas)
Gracias compañeros de trabajo, ya amigos, por tantos años juntos, en las épocas de crisis y de bonanza, tirando de nuestra empresa tan necesaria para tantos.
Gracias Francis, por lo bruto y lo bueno que eres; gracias Miguel, por aguantar las broncas que te echo (ya sabes, quien bien te quiere te hará llorar); gracias Antonio, por enseñarme a sufrir una pequeña desesperación permanente; gracias Agustín, por tu profesionalidad; gracias Virtudes, por hacerme sentir orgulloso de lo que debe ser una relación empleador-empleado; gracias mis niñas, (de mas de sesenta años) por vuestros años de dedicación y los piropos que me echáis cuando me pongo la camisa rosa.
Gracias amigo campesino por felicitarme la Navidad desde tu cortijo que has engalanado con lucecitas blancas y una estrella. ¿Cómo después de la dureza de tu trabajo diario te quedan ganas de felicitarnos desde tu casa en lo alto de la loma a los que pasamos por la autovía?
Gracias amigas del trabajo de la vida, porque hoy, las luces de colores del club de alterne tienen un significado especial. Me dan ganas de pararme (nunca me he parado) y daros un abrazo de hermano tan distinto de los que estáis obligadas a dar.
Gracias conductores anónimos, que hoy no me metéis los faros de xenon por las pupilas, ni me achucháis para adelantarme a pesar de la prisa que todos tenemos para llegar a nuestro destino.
Gracias Brut, por la joya de tu último disco que me renace a la juventud con la fuerza de tus canciones cañeras y me asienta en mi madurez con la calidez de tus baladas.
Gracias Clemente, por dejar un rato a tu novia y esperarme en casa para darme un beso cuando llegue.
Gracias David, por haberte ido estos días a ser feliz por mi.
Gracias mujer, por esperarme sin estar, aunque seguro que esta noche si estarás.
Gracias amigos de mi vida real y virtual, aunque ya no se distinguir una y otra porque a todos os considero “amigos” sin más.
Gracias Mundo, gracias Universo, gracias, por permitirme ser feliz.
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