Náyade de los mares
Esos ojos tristes que no derraman lágrimas,
Que querrán decir?
Náyade! puedo llamarte así?
Misteriosamente una figura varonil
Se posa en mi hombro y me dice:
Náyade de los mares!
Una fibra me toca las profundidades
De mi alma angustiada y perpleja
Palabras sublimes que llega al corazón
Cobijándome con un atuendo,
Que cubre mi desnudez, de aquel día,
Y me hace olvidar los sueños truncados.
Cristalina, llenas de luz,
Como una leve ola que navega
Visionando el futuro y sonriendo,
Ser vestido de blanco, silueta varonil
Dibujas con el índice mi nombre
Emprendiendo un mágico vuelo
Por las montañas azules,
Engarzadas por el brillo de las aguas.
Náyade se desplaza por los aires,
Musitando una canción,
Queriendo ser espuma de mar,
Junto a las olas embravecidas.
Ha pronunciado mi gracia
Sin saber quien era yo?
Y hace que cobre un sentido mágico,
Tomando un sendero que me renueva.
Vienen a mi alma nuevos conciertos
Su escrito en la arena que dibujó
Es como la brisa inexplicable
Que me hace suspirar y la vez llorar
Oculta llevo en mi alma,
La irremediable herida,
De aquel que lo hizo.
Ahogándome en su silencio.
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