Ella
Nadie sabe con certeza de donde viene, si tuvo una madre, padres; si conoció el amor y fue brío joven, con los sueños y las quimeras, con la desilusión y el regusto amargo que el carrusel de la vida acarrea...Quién lo supiera, pues hasta los dioses parece que la temen y sólo acuden a ella cuando la necesidad lo requiere, y si alguno entre estos conoce el misterio de nuestra duda, jamás se atreverá a confiarnos tal secreto y aún menos a traicionarla; porque entonces pudiera ser que aquel llegase a perder su inmortalidad y ésta podría marchitarse bajo la oscuridad de sus alas.
Con el correr de las épocas y el interminable pasar de los años se desplomó su naturalidad hasta que se despojó de la sencilla relación que la unía a las cosas, aumentando su fama en base a una reputación cada vez más siniestra que la ha convertido en la actualidad en una célebre personalidad, aunque todos la eviten.
Hoy en día, la mayoría intenta saltar sobre sus temores y la considera una puerta más hacia otras esferas; muchos la ignoran, hasta que les llega la hora y ella acude a la cita; otros están convencidos de que es la última parada antes de disolverse en la nada tras su abrazo; algunos la desean y los menos la buscan; y sin embargo, en el fondo todos la temen, a ella y al dolor que la suele acompañar; porque a pesar de que es la inventora del tiempo y se erige como dueña de la realidad, siempre la llevamos encima reflejada en la mirada, entre nuestro miedo y su esperanza.
Rolf |