I
Viviendo entre misterios
De la tierra y el cielo.
Me pregunto sobre la luz y oscuridad,
Sobre el agua y el fuego.
Despertamos sentimientos
Y enterramos sufrimientos.
Construimos con las manos
Cuantos muros de lamentos.
II
Buscamos un camino
Que nos lleve al cielo eterno.
Tropezamos con nuestras palabras
Y encontramos el infierno.
En qué momento el hombre,
Que por Principio fue bueno,
Dejó que le ganara su orgullo
Y apagó su destello?
III
Viviendo escondido
Esperando su entierro
Ese hombre que no moría
Quiso probar el veneno...
Mordió el polvo,
Y se convirtió en polvo.
Ya no había palabra recta
Que entrara a oídos sordos.
IV
Creyó que las respuestas
Sólo estaban en su mente.
Olvidó quién le hizo ese regalo,
Y como si no fuera suficiente
Se atrevió a negarse a sí mismo,
Y vendió su pasado
Condenando su presente.
Confundió lo banal con lo trascendente.
V
Se sintió perdido
Y levantó la mirada al cielo.
Pero en lugar de arrepentirse
Maldijo el mundo entero.
Escupió sobre las cenizas
de sus propios antepasados.
Bebió del vino prohibido
Y se embriagó en el pecado.
VI
Pero no está todo dicho
Si aún existe la esperanza
Hay personas que nos recuerdan
Que aún vive nuestra alianza.
Si en este mundo sin amor
Aún existe el perdón.
El hombre puede arrepentirse
Y no jugar a ser Dios.
VII
Para vivir y morir
En un mundo sin amor
El hombre toma el placer
Si puede dejar el dolor.
No es a lo que vinimos
Somos parte de algo mejor.
¿Por qué vivir en blanco y negro
Si nacemos para ver el color? |