Capitulo IV
(Confesiones)
Como podrás recordar, Thomas, quienes trataron de detenerte camino a Malory eran unos extraños con el emblema de escudo tachado.
Así es respondió Thomas pero pude reconocer que eran tus hombres fácilmente.
Eso es lo que nunca pense que harías, pero al parecer, aunque no eres un caballero, posees sus cualidades y no he podido engañarte, y por el contrario tú me has engañado a mí. El motivo por el cual esos emblemas de escudo habían sido tachados, fue porque yo no estoy detrás de este crimen. Pero desgraciadamente me veo implicado confeso el Rey arrepentido -.
¿Cómo es posible? Dijeron a coro -.
Si, así es, hay alguien mas y más grande. Un verdadero imperio, al cual le debía unos viejos favores, y que por mi propia seguridad, tuve que hacerlo.
¿Qué quieres decir con esto? Dijo Sir Terry -.
Yo no destruí Malory. Y tampoco lo haría, mi trabajo era solamente impedir la entrada de quien quiera ingresar al momento que se producía este lamentable hecho contesto el Rey -.
No pudiste detenernos, pero, ¿nos retrasaste lo suficiente? Pregunto Thomas -.
Oh, ya lo creo. Contesto el rey con gestos de arrepentimiento Nosotros no conocemos su plan a la perfección, pero al parecer, ellos sabían que en la aldea se encontraban los mejores artesanos, herreros, y gente que como tus padres trabajaban de manera unica. La destrucción no solo les sirvió para poder llevárselos, sino también para probar una nueva arma mágica... el fuego Griego.
¡Conque eso es! Exclamo Thomas -. Ese fuego que no puede apagarse, y que en cambio arde cada vez mas.
Así es dijo el Rey -. Un arma tan letal como la espada.
Un silencio general se produjo en el salón real, solo había rostros de preocupación, inclusive el Rey, a quien se lo notaba realmente arrepentido.
Amigos no se como pagarles el daño que indirectamente les he causado, siento una deuda impagable con ustedes, por eso quiero que me pidan lo que más desean, que yo prometo cumplir Exclamo el Rey -.
Ante semejante confesión del rey y ante semejante propuesta, Thomas y los cuatro caballeros se reunieron para consultar sobre que harían.
Al parecer quienes realizaron esto preparan armar un ejército muy grande dijo Sir William Endilor -.
Y extraordinariamente armados con las mejores armas agrego Sir Maximilian Shefield -.
Y, lamentablemente, provistos de las mejores armaduras... completo Thomas -.
El tiempo corre, y dada la situación no podemos perder un segundo mas hablando aquí dijo Sir Tracy Galaor -.
¡Amigos! Déjenme hablar con el Rey, vamos a necesitar su ayuda, y creo saber que esta pasando dijo Sir Terry Dubbling -.
Los cinco concordaron en que Sir Terry maneje la situación. Sus cuatro amigos sabían que él mas que nadie, sabría como manejar este caso. Sir Terry sabía que el imperio detrás de todo esto no era otro que Darkshire y eso lo preocupo mucho.
Estimado Rey Richard y Reina Marian, sabemos lo complicada de su situación, hoy su reino se encuentra en el medio del conflicto entre los dos reinos mas grandes que existen en vuestros días dijo Sir Terry -.
Estas en lo cierto, pero mi temor no es la guerra que va a desarrollarse entre ambos, sino que sé cual va a ser el resultado Contesto el Rey -.
¿Crees que Darkshire en verdad puede derrotar a Gawain? Pregunto Sir Terry con soberbia -.
Oh sí, de veras que sí. Darkshire ya no es lo que solía ser antes... lleva mucho tiempo de un fino trabajo para armarse como ningún otro, son años de investigación implementados en la creación de armas y en la formación de guerreros. Contesto el Rey horrorizado -.
Pero no podrá con Gawain si ustedes se nos unen en batalla dijo Sir Terry con una sonrisa cómplice -.
¡Conque esa era tu intención! Exclamo el Rey pero no creo que sea suficiente, de veras Darkshire es un monstruo, y sus intenciones son demoniacas. Querrás derrotar a Darkshire, cuando en realidad ellos planean invadir Gawain concluyo el Rey -.
¿Qué? Eso es imposible dijo Sir Terry sorprendido -.
No queda nada mas por decirte dijo el Rey con un gesto de desesperanza pero de todos modos prometí ayudar, y eso es lo que haré. Pueden contar con mi ejército y armas para cuando crean que los necesiten, les doy mi palabra de honor concluyo así el Rey -.
Y así los cinco emprendieron un viaje de regreso de una manera inesperada, con mucha incertidumbre sobre lo que iría a suceder en adelante con Gawain y un poco frustrados por no poder solucionar nada de lo que tenían en mente, pero con ansias de contar lo sucedido y de prepararse para la gran batalla.
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