Dentro del humilde dormitorio, sencillo, limpio y acogedor.Con la tenue luz, están las dos ensimismadas.Una es la niña, la otra soy yo.No es mi hija, ni mi ahijada, nada de nada,¡todo!.Porque su existencia va más lejos, desde el dia de su nacimiento.Cuando en mi regazo, se halla y clava sus pensamientos en estos marrones ojos,entro en un profundo sueño.
¡Tan pequeña!, inocente, con ternura mis deseos y angustias ella resuelve.Sus ojos, brillan de modo especial, los mios al compás.Y ese cuerpecito de algodon, que en su baño disfruta tanto como yo.¡Qué deleite refrescar su cuerpo, sintiendo mis manos la aterciopelada piel de angel!.
Su sonrisa, como aquella muñeca de la niñez, que añoraz y te suguiere el recordarlo puro placer.
Cuando llora sus pulmones se agitan, más no castiga a mis oídos, porque en su llanto la acompaña ,.VIVALDI.
¡Que no, que no, no exagero que por ti siento lo que estoy escribiendo!.
Su origen, amor,
Su lugar natal, suerte,
Su destino, felicidad,
Su gracia, proctección.
Y su sueño el mio propio, el mejor, más tarde o temprano, ser madre yo.
Eres como mi tesoro, que cansada de buscar, llegagado el momento, asombrada e incrédula de palpar la clara realidad.Y te canto bajito, susurrando, casi recitando esta historia que te estoy narrando.Sin embargo, no duermes, oyes atenta, dicha letra.Protejo tus sueños, y anhelo rápido tu crecimiento, para que así habites: T u palacio de porcelanay hagas allí lo que te vengan ganas.De porcelana por fuera de algodón por dentro, igualito que tu lindo cuerpo.Si quieres saber el resto, cierras los ojos conmigoy vuela.
Allí todo será a tu antojo, con una sola palabra, las órdenes se realizarán al momento.Dispones de un jilguero, que canta y canta, no padece de garganta, de un osito panda, que aun ni anda, de unos perritos que al verte, tos ladran.Ellos serán tus estrellas, tú, obviamente la más bella.
Hay burbujas de jabón, perfumadas de rosas, que jamás estallan, en la agojedora terraza, hay elfos de tez morena, todos responden a tu coqueta sonrisa , porque tu magia es completa.Bailas en tu palacio de porcelana, como una experta, como una gran dama que serás a la larga.
Sintiendo cada paso.Brillan tus sueños, y yo con ellos, de repente,en la cocina de nata y fresa,¿adivinas?, una ardilla lllora, anda perdida.La abrazas, la mimas y la consuelas sin medidas dándole fé , que pronto no se sentira sola y desprotejida.Y en la otra esquina, de tu salón .
plateado está su madre,¿oh, cuánta dicha!
Pero, ¡si no es su madre, si no su querido padre!.
Le invitas a pasar y antes de marcharse le ofreces avellanas.
La tarde ha rendido, ya suspiras cansada, cierras la puerta de tu placio de porcelana. Todo su encanto se queda dentro, pero volverás mañana.
Todos te esperan,el jilguero, el osito, los perros y la ardilla, esta vez con su madre.
Yo ,en mis regazos, nuevamente en el dormitorio, con la tenue luz, con tus ojos clavados en mí, comenzaré a narrarte la historia de nuestros sueños, de tu palacio de porcelana.
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