"Soñé que me hechizabas en la cama
Cantabas el sonido de la luna, me besabas locamente.
(Creo que te inventé en mi mente)."
Sylvia Plath.-
Acaso venías.
Eras vereda, murmullo de raíces nocturnas sobre las farolas;
ninguna señal
ni opciones a la carta, ni las lágrimas
que abruman en la soledad de los autobuses,
tampoco en la página robada de un poemario.
Acaso venías de madrugada,
sobre la absurda corriente de unas voces,
en el número de estrellas moribundas
o en los pálidos residuos de la luna.
Sería feliz, mi amor, aún si no lo sabía,
guardándote dulces, aún si no los comieras.
Demoraría en la calle – esa donde estabas o acaso no -
y hablaría en voz alta sin decir eso que no decías.
Acaso venías.
No allí- afuera - la libertad aquella apenas inmóvil,
ni acá dentro, en este laberinto de callejones sin salida.
Acaso estabas en todo, serías de memoria,
pero no pienso en eso
porque eso era antes
cuando no estabas e igual sabía
sencillamente – lo sabía –
venías
Noviembre 2007.-
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