Capitulo XIII
(La gran batalla)
Thomas estaba tomando su descanso, como todos los días en compañía de su amada Princesa Elizabeth, recorriendo los mas bellos bosques y campos florales de Gawain, cuando ambos escucharon que comenzó a sonar el gran cuerno en lo mas alto del castillo; que solo significaba una cosa... la invasión.
La invasión solo traería como consecuencia la guerra, y la guerra se llevaría consigo miles de muertes que muchos sufrirían, miles de personas desaparecerían del mundo de los vivos solo para devolverle la paz al imperio y asegurarle una vida lejos del miedo y el dolor que solo trae la guerra.
Al oír eso Thomas actúo muy rápidamente, como si hubiese estado esperando este momento por mucho tiempo, como si hubiera planeado que hacer ante la urgencia. Inmediatamente los dos jóvenes cabalgaron a toda velocidad al castillo, pero antes de llegar la Guardia Real se ocupo de la seguridad de la princesa quien fue inmediatamente subida a su carruaje especialmente preparado, sin tener tiempo para despedirse de Thomas.
Ella solo escuchó los gritos desesperados de Thomas que decían: -espera por mí, amor... volveré pronto!!! -.
Lo ultimo que vio Thomas fue a la Princesa llorar de tristeza, sabiendo que su amado podría emprender un viaje sin retorno hacia la batalla, y ella estaba muy enamorada como para perderlo.
Thomas fue directamente a ordenar el batallón a su cargo, pero antes quiso hablar con su amigo Sir Terry, así que le ordeno a un sirviente que lo buscara. Cuando lo encontraron, Thomas le pregunto a su amigo:
Sir Terry, ¿qué esta pasando?
Lo que esperábamos, los ejércitos de Darkshire están a solo dos leguas y avanzan rápido –contesto el noble caballero.
¿Podremos con ellos? –Pregunto un preocupado Thomas.
Tenemos que poder, de lo contrario moriremos todos y Gawain morirá con nosotros –dijo Sir Terry.
Te aseguro que eso no va a suceder, triunfaremos como sea – dijo confiado Thomas.
Que así sea amigo, ¡Suerte! – Grito Sir Terry.
Los dos se dieron un amistoso abrazo y partieron cada uno a su respectivo lugar, la hora había llegado.
En ese momento Thomas sintió un profundo resentimiento por el echo de no ser un caballero, sin dudas su mas grande deseó era estar luchando junto a Sir Terry y los demás, pero no era algo que pudiera desmotivarlo ni mucho menos; por el contrario Thomas pretendía ganarse ese imposible ascenso hacia la gloria, por eso salió a luchar con mas fuerzas que nunca.
Ambos reyes enviaron un negociador de guerra como la costumbre imponía. Darkshire pretendía la total y absoluta rendición a cambio de no destrozar nada, ni matar a su gente, mientras que Gawain ordenaba detenerse y retroceder a diez leguas de distancia de su territorio. Como era de suponerse ninguno de los dos acordaron nada de lo pretendido y utilizaron el método mas común para solucionar sus problemas: La Guerra.
Todos salieron a luchar para salvar a Gawain, para salvar su orgullo y terminar con la tirania del Rey Marcus, avanzaron todo lo que mas pudieron para llevar el combate fuera del alcance de las puertas de Gawain y para proteger a los suyos. Cuando se encontraron cara a cara mas de uno se quedo impresionado al ver tan gigantesco ejercito, eran miles y miles de guerreros por donde quiera que miraran. Thomas y sus guerreros fueron al frente de la batalla, hacia los extremos había dos batallones más comandados por Timoty y Nereo, al centro de estos estaban los caballeros, mas atrás estaba el Rey Hector, que a diferencia de Marcus concurría a cada batalla y además era un gran estratega. Esta vez, también lo acompañaba Mathius “el griego”, de gran conocimiento sobre batallas.
El choque de estas masas de gente fuertemente armada fue terrible, fueron muchos muertos en un segundo de combate, un río de sangre que empezaba a correr, un sinfín de cadáveres que se amontonaban en pilas, los heridos que combatían sabiendo que iban a morir y los agonizantes tirados pidiendo a gritos que le den muerte para así poder dejar de sufrir su lenta partida.
Thomas se lucia aniquilando gente, sin duda era un grandioso guerrero y el campo de batalla era su escenario favorito para demostrar lo bien que luchaba. Además al ver que sus enemigos portaban armaduras confeccionadas por sus padres, se puso muy furioso y saco fuerzas de su interior nunca antes demostradas.
A los extremos, Timoty y Nereo hicieron valer el peso de la experiencia e hicieron avanzar a su batallón lo suficiente como para rodear a gran parte del enemigo que los caballeros, infalibles como siempre, se encargaron de darle muerte al instante.
La batalla duró lo suficiente como para que el sol comience a ocultarse y los enemigos se retiraran. A pesar de la gran cantidad de bajas y de que los enemigos habían avanzado demasiado, la victoria había sido para Gawain, aunque era solo una batalla y el final de la guerra parecía estar distante.
Por la noche, el Rey Hector, Thomas, Nereo y Timoty se reunieron con los caballeros para analizar la situación. El griego tenia en mente un astuto plan y quería que este fuese escuchado, y por su puesto necesitaba de la aprobación de todos los presentes.
Sé que mi plan es algo arriesgado, pero necesito que lo comprendan, y que confíen en mi. – Dijo el griego.
Adelante, queremos todos los detalles – dijo el Rey.
La estrategia no es nada nueva, de donde yo vengo es muy conocida por todos y miles de guerras fueron ganadas por hacer lo que quiero que hagan – dijo el griego con convicción y continuo – Al ver que las paredes del castillo son bastante altas y suficientemente fuertes, yo propongo que los dejemos avanzar de a poco, muy de a poco hasta las puertas del mismo.
¿Qué? ¡Eso es una locura! – Exclamo el Rey interrumpiendo el relato.
No mi señor, una vez que hallan llegado a las puertas del castillo nuestro deber será retenerlos y aguantar sus ataques, debemos ser pacientes y esperar que se desgasten; no se olviden que ellos están lejos y deben cargar con el transporte de armas, comida y demás cosas – explico sabiamente el griego.
Ahora tiene algo mas de sentido, pero podríamos hacer algo para cortar los suministros y dificultarle el transporte de sus cosas – agrego el Rey.
Esa es la idea, además podemos hacer mucho mas efectiva un arma que ustedes ni ellos tienen en cuenta, cuando en realidad es la mas letal, “el arco” – agregó el griego con un gesto de picardía.
¿El arco y la flecha? Esa es un arma para cazar no para pelear una guerra – dijo el Rey.
No este tan seguro su Majestad, con todo respeto, usted se esta equivocando – dijo Sir William Endilor.
Justamente, tengo entendido que usted es un excelente arquero, podría entrenar y guiar a los designados como nuevos arqueros – dijo el griego a Sir William.
El Rey Hector se quedo pensando por un minuto y el silencio fue tomando espacio en la sala, los esperanzados rostros se miraban unos a los otros y el animo crecía con cada mirada. El Rey rompió el silencio y pidió la opinión de los allí presentes sobre el plan que Mathius había propuesto.
Su Majestad, si este plan es ejecutado como el griego dice creo que tendremos muchas oportunidades de ganar esta guerra – opino Sir Terry.
Además, no nos olvidemos que nos superan ampliamente en cantidad de hombres; de esta manera no vamos a arriesgar tanto la vida de los nuestros – concluyo el griego.
Esta bien, creo que tienen razón, es inútil mantener la guerra distante cuando somos inferiores en numero, habrá que ser mucho mas inteligentes y doblemente fuertes de lo que fuimos hoy y la gloria será nuestra – dijo el Rey alentando a sus hombres.
Esa misma noche, el Rey ordenó la ejecución de ese nuevo plan, la construcción de flechas y dejo descansar a tan agotados guerreros.
Con las primeras horas de sol, llegaron los enemigos. Salieron por detrás de una colina tomando por sorpresa a los guardias que vigilaban Gawain. El cuerno de batalla sonó mas desesperado que nunca y los guerreros tardaron en prepararse, lo que permitió que las enormes filas de Darkshire avanzasen mucho mas de lo esperado.
¡A luchar! – Grito Thomas para animar a sus hombres.
Esta pelea volvió a ser tan sangrienta y cruel como la anterior, pero hubo mas muertos, mas sufrimiento y la ventaja la había sacado Darkshire, que aprovecho la improvisación de unos apurados guerreros de Gawain.
Poco a poco los guerreros de Gawain se fueron acorralando contra su propio castillo, por un lado se estaba ejecutando el plan, pero por otro lado, esa no era la manera en que pretendían hacerlo. Con el correr de los minutos la batalla se fue equilibrando y Gawain comenzó a contrarrestar los furiosos ataques de Darkshire, que una vez mas decidió retirarse al ya bien instalado campamento.
Esa ráfaga de ataque había dejado un enorme numero de muertos y heridos a las puertas del castillo y sin duda la mayoría de los muertos eran guerreros de Gawain. En un gesto desagradable Darkshire no retiro los cadáveres de sus muertos, como la costumbre y reglas lo indicaban, y los dejo podrirse bajo los fuertes rayos del sol de medio día, convirtiendo el campo de batalla en el fiel reflejo del infierno mismo.
Durante el resto del día no hubo ningún tipo de ofensiva, el Rey Hector considero que el tiempo sin lucha los favorecía ampliamente para la preparación del plan. Del otro lado, el Rey Marcus preparaba algo, era muy sospechoso que se mantuviera tanto tiempo al margen de la lucha.
En ambos lados de esta guerra se preparaban innovadoras armas, y tácticas nunca antes vistas ni utilizadas en un campo de batalla de estas tierras; que darían la victoria a los mas fuertes e inteligentes y penarían a los débiles con la mas cruel y sangrienta derrota de todos los tiempos.
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