Alas siderales
En las noches de luna llena cuando los árboles quedan rociados, por el agua lluvia.
La luna comienza su danza en el bosque encantado.
En medio de la tierra húmeda, las hojas destilan el nombre de: Natura.
En el centro del bosque se adentran los rayos lunares, dando luz y sombra a una floresta que en el alba, es iluminada por los colores destellantes de la creación.
Danzan los colores del génesis fecundando sistemas de hadas y ninfas que juegan con los aromas de tierra, pero en la media noche todo se vuelve oscuridad, sombras emanadas de por entre los árboles, amenazan al ojo humano, y el oido del hombre huye, por los sonidos emitidos de la negra tierra.
Menos en las noches de luna llena, los brazos de la luna se adentran, por medio de los grandes ejes, el sonido del bosque la saluda con su idioma nocturno, fugas, delirante de las aves emancipadas vestidas de gala, una delicia al oido humano.
SILENCIO allí esta ella; el hada del bosque,¡tan hermosa! Pequeñita con forma humana, trajeada de estrellas, como brilla sentada en una rosa de verano.
Observa sus manitos tan pequeñitas; finas, delicadas, transparentes, como dibujada sobre la floresta.
Al moverse, polvos de universos circundan su simetría.
Vuela como una bella mariposa de flor en flor; dibujando colores, iluminando el crepúsculo junto con sus amigas, mariposas tropicales.
Que hermosa visión, jardines flotantes en alas siderales.
(aimara)
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