Encuentro 5º
Sin saber como, me hallé en un bar ubicado en una oscura esquina de Buenos Aires.
Con un café por excusa y aferrado a la nada pasé allí largo tiempo, emborronando prosas tristes.
Los bares son los templos blasfemos del pensamiento, y era yo el único que ocupaba mesa en aquel tabernáculo a la razón.
Las luces se atenuaban, y cuando el crepúsculo se inclinó ante la noche, la puerta se iluminó con la entrada de una mujer bellísima.
Luego de saludar al mozo, tomó ubicación en la mesa contigua y quedando frente a ese pedazo de nada que era yo, me echó una mirada , y pidió “lo de siempre”, para que el mozo no se molestara hasta su mesa.
Volvió a dirigir su mirada hacia mí, pero esta vez venía cargada con esa mezcla de tristeza, desesperación, orgullo y fuerza que caracteriza a algunas mujeres.
Le sonreí durante unos segundos, mientras sus ojos negros luchaban entre la exasperación y la ternura.
ELLA:_ ¿Quién sos? _ , me preguntó mientras le daba vueltas a su enmarañada cabellera.
YO: __No soy nadie._
ELLA: _ Si en esa mesa no hay nadie, entonces podré sentarme en ella._
YO: _ Por supuesto_ , contesté sin mucho entusiasmo, pero también sin demasiado que perder.
Ella se sentó y me observó detenidamente, como analizando mi fisonomía. Se produjo un silencio que en cualquier otro momento hubiese sido incómodo, pero que ahora hasta tenía sentido.
ELLA: _ Sos tan joven y te ves tan viejo._
YO: _ ¿Quién es esta insolente dama que se permite estudiarme?._
ELLA: _ Soy esa a la que todos huyen, aunque muchos aseguran no temerme, vos, hasta ahora, no mostraste señales de temor, y no tendrías por que, nadie tendría por que. Pero me crearon una muy mala reputación ¿sabes?.
Su mirada se empañó y una lágrima comenzó a peregrinar por su mejilla dibujando en su rostro un marcado camino de reammel. Traté de acercarme, pero me detuvo.
ELLA: _ No me toques, no siempre las cosas son como parecen, aún no te he dicho quien soy.
Mi curiosidad crecía a cada segundo, pero dejé que siguiera hablando.
ELLA: _ Sos lo único real aquí, los mozos no existen, el bar no existe, yo misma no existo, no en tu realidad._
Bebió un sorbo de mi ya frío café y declaró:
ELLA: _ Soy esa a quien llaman “La Muerte”. Este bar es el cielo, o el infierno, depende de quien sea el parroquiano. Por eso no dejé que me toques, de haberlo hecho, tu fin hubiese sido seguro._
Saqué un cigarrillo, le ofrecí, se negó enérgicamente.
ELLA: _ Me estas adelantando el trabajo, como si tuviera poco. Cigarrillos, drogas, alcohol, armas, guerras, son inventos de mi hermana mayor, La Vida, que junto con su amante, El Tiempo, no reparan en gastos para tenerme siempre ocupada._
Sin comprender demasiado la situación, y no saliendo de mi perplejidad miré su boca mientras me hablaba, de ella salía una mezcla de sensualidad y peligro.
YO: _ A pesar de lo que digan todos, tu frontalidad te hace bonita, aunque triste, tan triste como yo. No entiendo tu tristeza.
ELLA:_ No me agrada mi trabajo, no solo es cargar con la materia, eso es sano para el mundo, a demás robo sueños, arrebato ilusiones, y mi trabajo mas sucio es repartir gotas de olvido.
YO:_ ¿Gotas de olvido?._
ELLA:_ El olvido es la peor forma de morir, diría que la única. No importa si aún respiras, si sos olvidado, yo he ganado. Pero es triste ganar un juego del que nunca he querido ser parte.
YO:_ Y ahora, mientras conversamos, ¿nadie está muriendo?.
Sonrió.
ELLA:_ Por supuesto que si, pero El Tiempo se encarga de ellos mientras yo me escapo a los bares._
Sin importarme nada la tomé de ambas manos, con fuerza y apretando los dientes, como esperando un derrumbe.
Soltó una de sus manos de entre las mías, las llevo a su escote y comenzó por los botones de arriba, sin soltar mis manos, se puso de pié y rodeó mis caderas con sus piernas. Sus labios asecharon mi cuello frenéticamente.
Levantó su pollera hasta que asomó la pelvis, y mientras su lengua se dejaba entretener con mis orejas me susurró al oído:
ELLA:_ Todos te olvidaran, yo también._
YO:_ Hagamos entonces que valga la pena._
Me acostó suavemente sobre una de las mesas y comenzó a besarme, mi cuerpo conmocionado sudaba de placer.
Sus piernas se abrieron nuevamente sobre mí, y no dejaba de repetir la frase: “Serás olvidado”.
La demencia era progresiva, sus pechos se balanceaban como pequeños péndulos de piel sudorosa. Mi piel quemaba al fuego y ella era el fuego.
Cuando el terremoto cesó, su mirada ya no era la misma.
ELLA:_ El Tiempo nos destrozará a ambos; andate por favor, no quiero llevarte conmigo, beberé unas gotas de olvido y no existirás mas, nunca habrás existido._
YO:_ Pero algún día deberás recordarme, aunque sea por trabajo._
ELLA:_ Mañana serás como cualquiera, y todos, o casi todos te habrán olvidado.
Entraste en mis entrañas, sabías que morirías de la peor manera. ¡¡¡ andate ¡¡¡._
YO:_ De acuerdo, a dios.
Y me fui. Crucé la calle y al mirar atrás, el bar ya no estaba, la mujer había desaparecido, y la lluvia comenzaba a caer sobre mi alma nuevamente.
Llegué a mi casa, y debajo de la puerta de entrada, brillaba el lacre negro de una carta.
Encendí la luz y violé el lacre. Abrí la carta y comencé a leer.
Querido Sr. Nadie:
Cuando lea esta carta el olvido ya habrá causado su efecto, y a todos aquellos que no te aman.
Me explico: Solo serás recordado por las personas que te aman de verdad, puesto que a pesar de mi poder nunca pude luchar contra el amor.
Estoy condenada a no vivir, y a no morir ¿me entiendes?.
Sufro al llevar a alguien conmigo, acudo a cada funeral y mis lágrimas son responsables, pero ellos, los que lloran por mi culpa, tarde o temprano, olvidan, yo no quiero.
No quiero aliviar ni siquiera un poco de mi dolor.
Dentro de aquel bar, no hubo tiempo, solo un joven poseído por El Amor, al que no me resisto.
Gracias por la magia, perdón por la nostalgia. No estés triste, siempre es una buena noticia que yo me haya olvidado de vos, tuviste a la Muerte entre tus brazos, y reconocerás a los que realmente te aman.
Un millón de años y un momento no son muy diferentes.
TRES CONSEJOS:
1- Arte; mas allá de vos y de mí está él, no luches por tus miserias y sé un artista, solo eso te hará inmortal.
2- PASIÓN; Es la herramienta fundamental del artista, la pasión es himnótica, aún para mí.
3- AMOR; Es con lo único que no he podido, por eso la gente que ama y es amada no muere.
Cuando me toque llevar a una persona cercana a vos, de esas que no te han olvidado, recuerda, si no te han olvidado, es que te aman, y si aman nunca morirán.
Un momento y un millón de años se parecen mucho.
Tu amante de un momento.
L.M.
P.D. Aunque no te recuerde, estaré a tu lado, sufriendo cada olvido, celebrando cada amor sincero.
Dejé caer la carta y tal vez alguna lágrima, encendí un cigarrillo y recordé sus palabras. Mi dolor no era tan grande porque sabía que volvería a verla o por lo menos a sentirla.
Era cierto que aquel bar era el cielo, o el infierno.
Mis poesías descansan en un viejo cajón, mis pinturas yacen en un cuarto desordenado, mi guitarra despierta entre mis brazos y dice tonterías, alguien publicará mis escritos alguna vez, alguien que no se resigne a mi muerte.
Una orgía de pureza se planteó entre una mujer y yo, ella es mi pasión, ella es mi arte, ella es mi amor.
Es una ventaja que La Muerte me haya olvidado, pero no le temo, porque amo, no la deseo, porque solo deseo a quien amo.
Nunca me agradó pedir, pero hoy necesito que quien lea lo que he escrito, por favor, no me olvide.
|