La caracola
deja vislumbrar su color
mientras fluye del mar.
Y recorre la playa,
sola buscando su par
tímida deja su huella.
El mar compasivo
la entrega nuevamente
a su lecho natal.
Entre las olas baila
y sueña con su caracol
el horizonte le muestra
la otra orilla migratoria,
promesas en la lejanía azul..
MARÍA DEL ROSARIO ALESSANDRINI
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