Con una lágrima en mi mejilla te digo adiós, con un nudo en la garganta miraba como ese tranvía se alejaba despiadadamente si pensar que estaba dividiendo a un pasajero, que mataba a la mitad que esperaba que este se alejara rápidamente.
Ahora después de un tiempo te espero en la misma estación, te espero con la ilusión de que ahora podamos hacer de una vez nuestros sueños realidad. Te veo, vienes radiante, tan guapo como siempre, suspiro, a tu lado una joven con un niño en brazos, tu me saludas con solo un gesto de manos y ella te besa en los labios, recién ahí me di cuenta que tu habías formado una familia, que yo fui la ilusa que te esperé, que solo yo te amé
|