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¿no? Muy temprano se levantó Rubén. Pantalón de tela, camisa, sombrero de ala. Posición acordada desde ayer consigo mismo. Estudió las sombras de la tarde y los rayos de sol de la mañana. Escudriño las posibles caídas de agua de la casa, los árboles de la platabanda. Y después de tanto estudio adivinó que en la puerta, sentado en el escalón debía ser. Sentado, silbando, escuchaba los pájaros y saludaba vecinos apurados que iban al trabajo. Conversaba con el diarero, y este le prestaba un periódico mientras hacía la cuadra. La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net |