Una hermosa casa me compré
con garaje, jardín y chimenea
rodeado de vecinos con caché,
perro, piscina y coche que no veas...
Y al llegar el "duro" invierno
aunque mucho frío no hiciera,
había que encender la chimenea,
Leí un cartel que decía:
" Se ofrece leña a domicilio",
y llamé rápido como una arpía;
Llamaron a la puerta y presto abrí,
y un hombre de anchas espaldas
me calentó, vaya puñetazo recibí;
A eso siguieron patadas,
gañafones y pellizcos,
y me dio con alpargatas.
La próxima vez decidido,
solamente llamaré cuando ponga:
" Doy Amor a domicilio".
|