REMINISCENCIA
A estas horas y al otro lado de la historia.
Como estará la paloma que amanso mis ojos.
En aquella mañana niña, que me extendió sus manos.
La luz de sus ojos negros, su voz crecida como una mañana.
Como estarán sus cabellos del que salió la noche,
Sus párpados prendidos de atardeceres.
La garúa que se perdió de tanto mirarla.
Como estarán esas manos que despedían a la tarde
y le tiraba rosas brillantes a la noche.
Como estarán los caminos que conducían a su sueño
Como estará la luz de sus labios que creció en los ríos.
De tanto pensarte, ahora que te miro tras la lluvia, me ausento.
Cojo al día del tallo y lo deslizo por el río hasta tus otras manos
que se quedaron sujetando al cielo.
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