El día que se murió mi mayor enemigo, salí a la calle, grité, salté de alegría, me revolqué por el suelo; volví a casa y me encontré tan solo... ¿ A quién odiaré ahora? ¿ A quién putearé?
Salí a la calle, grité, lloré de tristeza y exclamé a los cuatro vientos ¡ Resucita hijo de puta, porqué me haces esto!
|