Ella grita, patalea, llora vienen ellos y la calman. Plasman en su inconciente miles de goces dolorosos. Cuando ella deje de ser doncella, se ira tras los brazos de aquel maldito que la haga sufrir como nunca y no querrá a aquel que forme soles en su andar.
Su mundo es perfecto, es perfecto en su mente en sus sueños, mas no puede llevar a cabo esa utopía, y no puede porque no quiere, no porque sea imposible.
La calmare, seré vertiente de todas sus lagrimas, calmare sus fiebres y sus amores malditos, arropare sus sueños con vestigios de esperanzas, con esa lejana gracia de decir que el tiempo todo lo puede y lo calma
Tus sueños te abstraen siempre, el sentir onírico es allí perfecto, todo se puede, todo es posible.
|