Una noche cualquiera
Comenzó a subirme de los pies
El calor que se alojo entre las piernas.
Tengo cojones me dije. Hay que mostrarlos
Dijeron. Y tiré piedras, arranque flores,
Desfloré vírgenes, puse la cara.
Aquí hay cojones, dije. Dijeron…
Hay que mostrarlos. Y fui
Humillado, expulsado, apaleado,
Corrido, perseguido, encarcelado, podrido.
Esos son cojones dije. Hay que mostrarlos
Dijeron. Y vi. Morir, sufrir, gemir,
Llorar, golpear, encarcelar, patear.
Ahora hay cojones, dije. Dijeron
Hay que mostrarlos. Y se me heló
El corazón, la cabeza, el pecho,
Las manos, los dedos, un ojo, la voz.
No tengo cojones, me dije. Hoy
Te los vimos, dijeron.
|