Me siento tan inerte, cómplice de una gran verdad que desgraciadamente me mata. No puedo comprender esa suerte de tipo muerto de hambre buscando la sangre que quizá sin intereses se entregue a morir donde la vida pura y eterna, con sus altibajos y alegrías. No puedo entender porque en cada cosa, en cada movimiento de la casa, en cada soplido de viento, te extraño. Tanto tiempo buscándote para saber que te encontrabas a mi lado ¡Que contradicción la mía! Buscar el amor y al tenerlo cerca de mis dedos, alejarme como si de víboras se tratase.
No me llego a entender enteramente, si mi vida (volátil línea del tiempo que confunde amor con nostalgia)es realmente esto, o si quizá en tiempo que he de esperar todo se vuelva mas nítido y la suma de estos no sea mas que una pequeña introducción para ese esperado desarrollo de mi vida. Tal vez esté signado a penar para crear, para ayudar, para inexplicablemente llorar de rabia por esa vida ideal que uno espera y nunca llega, a pesar de estar en la puerta de tu casa…
|