No todo es malo, también hay que darse cuenta que la “razón”, parte definitoria y de distinción de la persona como raza, tiene adherida a si un “apéndice”, en el cual podemos ceder a nuestra libertad en pos del prójimo, la cual intentare explicar a continuación. El libre albedrío en ocasiones hace menos caso a la “verdadera pulsión” de buscar felicidad y se vuelve mas cerebral, comienza a trabajar la maquinaria de la socialización y comenzamos a darnos cuenta de que en la medida que cedemos también recibimos de la sociedad. “Las personas somos mejores personas cuando no somos tan Humanos”. Los humanos estamos mal enfocados en nuestra propia base, fallamos desde el principio, y solamente cuando entendemos eso podemos acoplarnos, hallando el desgaste que requerirá una unidad completa con el resto de la humanidad, una vez entendido esto el desgaste “en ceder libertad” se convierte en parte de el trato de vivir en sociedad (básico pero no integrado aun por gran parte de gente), y la vida en sociedad toma un nuevo camino, uno mas “civilizado y avanzado”, uno mas simple de vivir y menos complejo de entender.
La Ínter-subjetividad en las relaciones humanas aporta gran parte de la mecánica que aquí hablo, y esta se forma producto de las diferencias humanas que se dan en las sociedades, y, se desarrolla durante la socialización. Cuando vamos al nacimiento de este lenguaje, que vive entre las personas, nos damos cuenta que nace en sus culturas, que ellas son las que deben ser afectadas para producir cambios en la forma de aproximarse a los conflictos. Así encontramos el camino para hallar un mejor convivir con sociedades y personas que entran en conflicto fácilmente con nosotros, “una aproximación desde el punto de vista de “él” antes de declarar un conflicto”. Al Interferir en el proceso de socialización, o por naturaleza este proceso llegue a encontrar una forma de adecuarse a la comprensión de el resto, lo mas probable es que cuando llegue a verse afectado de esta forma, los conflictos, como hoy los conocemos , serán no solo extraños, si no que se mostraran de una forma distinta, Un conflicto internacional tendrá una aproximación diferente, pero hasta el día en el que el presidente de “la nación mas poderosa del mundo” no funcione bajo esa política, poco es lo que se puede hacer en los grandes conflictos desde un lugar como Chile, Mas en los pequeños conflictos del día a día si producen una diferencia tangible para uno y para los otros, es una aproximación a la vida distinta, no mas espiritual, simplemente mas contemplativa, mas aceptatívo y menos retrograda.
El mejor Ejemplo podría estar en lo minimalista, en el salir a manejar un automóvil en Santiago a eso de las 7 de la tarde de un día Lunes en mitad de Abril, y en esta situación ver a alguien que va dando acelerones, frenando bruscamente, cerrando el paso al resto de los automovilistas. “Esta persona probablemente va enojada, tuvo un mal día en el trabajo, y lo sacaron de un proyecto interesante, incluso puede tener una emergencia en su casa”, para que hacerle mas malo el día a ese conductor tocando la bocina, mejor alejarse y considerarlo como un “conductor enojado”, así de simple, no producir un problema de algo que en realidad no tiene por que serlo, el merece tener espacio para enojarse, mas que mal “yo también me he enojado” y se lo desagradable que se ve todo en ese estado. Es un prisma distinto de ver los conflictos, es una forma diferente de acercarse a los encuentros de tu vida con las de los otros, vivir de una forma mas etérea, dejar a las personas vivir sus intimidades respectivas, “tomarse a pecho el dicho déjalo vivir su vida”.
¿Qué Lleva a una persona a atacar a otra?, ¿Qué Lleva a una persona a hacer que un grupo social ataque a otro?, ¿Qué idea en una persona hacer que todas las naciones de un determinado lugar se vean involucradas en un conflicto?, ¿Es esta persona Racional?, ¿Puede cualquier persona estar sujeta a esta respuesta?
La verdad es que la construcción de cualquiera de las “personas hipotéticas” que recién identifique, a nivel de personalidad y psiquis, debiese de ser por lo menos similar a la formación personal y psíquica de casi cualquier persona en el mundo occidental. Las diferencias fundamentales de esta persona, con “casi cualquier otra”, están en lo que la persona (entendiéndola como demostración física de la personalidad) debe de poner en juego, a la hora de preguntarse algo como una de las eventualidades antes mencionadas. Cuando una persona siente que esta siendo presionada tiende a reaccionar, y puede elegir hacerlo violentamente, cuando una persona encuentra una razón lo suficientemente buena para entrar en conflicto con un grupo, y tiene las posibilidades de tener el apoyo de el resto en su subgrupo, puede elegir el camino de la violencia, cuando un gobernante siente que para mantener la seguridad y economía de su país debe invadir a otro, lo puede hacer, no importando la opinión o inferencia de el invadido, o incluso de su país y el resto de los países, la verdad es que el libre albedrío es un tema de fondo en la conformación humana, como mas adelante comentaré, luego de tocar otros temas.
Esta igualdad generalizada entre las personas o proceso de “homogenización social” (con referente a la formación personal) se explica en que la personalidad de cada una de ellas esta determinada por su formación y genética, en distintos porcentajes, y estando la gran mayoría de las personas del mundo occidental, inmersos en similares impulsos, historicidad y Ambiente en general; solo es necesario anular la parte biológica de la respuesta mental (o cerebral indicando su racionalidad o falta de la misma) para quitar particularidad y entrar en lo general. Esto se evidencia de forma más natural al llevarlo a la representación física de la personalidad, “La persona”, propiamente tal, que en unión con un grupo de personas en similares características, producen un fenómeno llamado control social, que a su vez logra efectivamente formar, contraer y distender el pensamiento particular, reformando personalidades y pensamientos, así alterando personalidades, esto produce un efecto de rebaño, el cual termina produciendo, por lo general, instituciones sociales, las cuales ya, al mantener la atención del control social, y ser a su vez parte de este, comienza a tener mayor peso en el proceso de socialización de los nuevos individuos, y reafirma su carácter de institución, hasta que esta se ve poco sustentada por las necesidades reales de la sociedad, pierde creencia, y comienza en su deceso como institución, hasta ser desechada (ciclo de vida de una institución social según el Libro “Construcción Social de la Realidad” de Berger y Luckman). Con lo anterior “no intento tapar el sol con un dedo”. Es un hecho que la diversidad hoy en día es mayor, que los tipos sociales son cada día mas y tampoco intento desproveer de sustento el hecho de que nuestra sociedad moderna es mucho mas rica en diversidad. Solo quiero evidenciar que el proceso por el cual llegamos a ser socialmente aceptables, hoy mas que nunca, esta “estructurado”, formando personas mas iguales en formación y en estándares sobre los cuales regirse, pero también la existencia de la Fabrica de producir ciudadanos que empieza en el Kinder, continua en la escolaridad, la educación universitaria, el mundo laboral, y finalmente en aportar a la institución de la “formación” con hijos y nietos reforzados en procesión, es un hecho indiscutible, que “marca el ganado desde su nacimiento”, y nos enrola en su ejercito de creyentes de la sociedad, que se auto-refugia en su existencia y mantenimiento.
Desde que el hombre vive en sociedad, el control social se da constantemente, y es un método efectivo de coartar actitudes y movimientos que afecten la vida de los grupos humanos en sociedad, asegurando su felicidad relativa, o por lo menos intentando no afectar las del resto. “Una razón para atacar una persona puede ser, indirectamente la felicidad propia”. La felicidad esta en distintas partes (al parecer en tantas partes como personas existen) tanto en un cuadradito de chocolate, como en tener relaciones sexuales, en subir el nivel de adrenalina en el cuerpo por medio de el saltar de un puente amarrado de un pie con un elástico o incluso el cantar en un teatro produciendo agrado a otras personas, y con salvedades aparte, es similar la mecánica, “el humano tiende a la felicidad”, en todos los niveles, o por lo menos priorizando algunos de ellos. La felicidad es algo que el hombre intenta, y esta indicada a todo nivel, en lo físico con el placer, en lo espiritual, con la realización personal, en lo material, con la aspiración a bienes económicos, incluso con la apatía y el desapego a “todo”, todos tendemos a la felicidad, demostrándola o no demostrándola, todos intentamos estar felices, por lo menos en algún nivel de nuestra vida. En otro sentido también podemos entender que las personas que atacan a otras o pasan por encima del resto, tienden a la felicidad, ya que intentan, por ejemplo, imponer un sistema o algo que a su parecer asegura su felicidad. Y a su vez, también podríamos aseverar que su contraparte puede llegar a atacar a quien intenta imponer su método de felicidad, todo por defender su propio procedimiento para asegurar su bienestar. Así podríamos definir a los conflictos, de una forma impersonal, por medio de la felicidad, como... “encuentro entre métodos, para la realización de la felicidad, desiguales entre si y tropezados en una o mas de las partes de la Vía con la cual aspira a su fin ultimo” (singular el ver algo eminentemente triste en términos de felicidad), así nos damos cuenta que problemas como el que en medio oriente se desarrollan son conflictos producto de aproximaciones desiguales a una vida, que debe tender a la felicidad por naturaleza, y aun que a lo largo del tiempo un conflicto que en su base, es simplemente eso puede comenzar a adquirir aristas mas complejas, como años de sangre y venganzas mutuas durante generaciones. Esas salvedades son las que siempre identificamos como razones de los conflictos, pero si vamos a las verdaderas razones de estos, podemos identificarlos antes de sus apariciones, y producir los cambios necesarios antes de entrar en actitudes hostiles.
Así la vida en grupos nos a “alejado” de nosotros mismos, y nos pone en nuestra propia contra, apuntando a quien quiere cambiar en algún termino tu vida, en alguno pequeño quizás, pero significativo por lo que “eres”, quizás sea tu religión (Felicidad a nivel de trascendencia espiritual como pasa en Irlanda del norte o en Afganistán), “o puede ser el equipo de fútbol” ( felicidad que un equipo puede otorgar, azules y blancos por ejemplo), o incluso algo mas trivial, como la “felicidad de trasladarse rápidamente” (siempre vemos esto dentro de los autos, y escuchando las bocinas, en las calles). Así también nos damos cuenta que las personas en sociedad, tienden a la imperfección, ya que constantemente en “su medio” no logran desenvolverse a plenitud ni en realidad llegan a la felicidad, siempre se encuentran con porciones del resto que lo restringen y reprimen, El hombre, como individuo, por definición no es perfecto, esto gracias a su método de vida, y a su vez por que no puede llegar a plenitud fuera de el... Es un amor desamor constante el que la humanidad siente por si misma, y esta puede ser la primerísima razón de una existencia violenta como la de hoy en día.
Los conflictos humanos son tan antiguos como la humanidad misma, y probablemente es una de las características definitorias de la humanidad (occidental por lo menos) en todas sus etapas, y a su vez es fruto de una de las particularidades mas arraigadas en el mundo moderno, la del libre albedrío. Ésta simultáneamente nos hace sentir mas humanos, es la razón de nuestra “magnificencia y de nuestra desgracia”. Aseverar el libre albedrío de toda la humanidad puede ser una mentira en si misma, nuestros mundos decisiones y gustos se topan constantemente, y si bien es complejo mantener una sociedad que se repele siempre, es innegable el hecho de que somos “mejores” (en sentidos mas materiales por lo menos) mientras estamos unidos, nos hacemos “humanos” mientras somos mas humanos, un silogismo que nos lleva al desastre, una característica que nos hace “propensos” a encontrarnos de frente a la libre opción de alguien, no obstante, en agrupaciones pequeñas es mas compleja la “des-identificación” en la maza humana, y una vida en sociedad se torna mas aceptable, una receta que al parecer olvidamos en algún momento de nuestra historia como sociedad.
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