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Relato flash 3 Como siempre, había adoptado una identidad curiosa (una prostituta o un mendigo con los dientes mellados, ¿qué más da?) y andaba decidido entre los mares de gente. Era el Destino, y no era de los que hacían visitas a domicilio; aunque a juzgar por su expresión de aquella mañana, cualquiera diría que se disponía a hacer una excepción. La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net |