-BUENOS DÍAS.- Había una figura a los pies de mi cama... En ese momento no se me ocurrió que no debiera estar ahí.
-Buenos días.- Contesté.Tardó un poco en volver a hablar. De repente, me pareció que era excesivamente delgado.
-MALAS NOTICIAS...- Y con un giro del brazo dejó ver el brillo de la hoja de una guadaña.
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