La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net - WeirdyetCool - 'Ángel Protector'


Ángel Protector


"Imaginad Tailandia... Mas específicamente, imaginad Bangkok. ¿Ya lo tenéis? Bien, ¿qué tal si centramos nuestra atención en una de sus concurridas calles? Esa mismo, si, con seis carriles en que circulan los coches a toda velocidad, y a cuyos lados han proliferado los rascacielos. Una más, ¿no? ¿Hay un hotel en esa calle? Ha de haber al menos uno, o no estamos hablando de la misma... Y esa mujer joven que sale por sus puertas, vestida con ropa de calle de color negro, como su largo y liso pelo. De rasgos occidentales. Sigámosla...Cruza con determinación el caos circulatorio y se sumerge en el entresijo de calles de la ciudad. ¡Si no os dáis prisa la perderemos!

Parece no darse cuenta de los mares de gente con los que se cruza. Solo se deja arrastrar por esa incesante marea humana, parece perdida en sí misma; todo lo contrario le pasa con la retícula de la ciudad.Y justo, cuando cualquiera de vosotros hubiera apostado que no es consciente de nada de lo que sucede a su alrededor, se detiene en medio de la calle, junto a una anciana que escribe en su idioma natal el nombre de los transeúntes que lo solicitan, por dinero, sentada junto a un niño de unos cinco años, que juega con una peonza.

La joven mujer ya le ha susurrado a la anciana su nombre, y ésta se ha puesto manos a la obra. El tiempo parece detenerse al contemplar los trazos lentos y elegantes del pincel, resultan casi hipnóticos. Y cuando queremos darnos cuenta, aunque no estamos seguros de cuanto tiempo ha pasado, la anciana ha terminado y tiende el papel a la joven con una amplia sonrisa en el rostro.

La mujer que es objeto de nuestra vigilancia ya le ha dado un billete, y la anciana rebusca en una cajita metálica en busca del cambio... Cambio que la joven rechaza con insistencia, hasta que la anciana cede. Aunque cuando la joven intenta perderse de nuevo entre la multitud la anciana la retiene agarrándola del brazo y dedicándole una mirada suplicante. Y ante la curiosidad de la joven la anciana vuelve al trabajo, en un nuevo papel, y dibuja un precioso símbolo, que deposita en la mano de la joven, cerrándosela y diciendole algo al mismo tiempo que asiente; estamos demasiado lejos como para oir que es.

Pero, entre nosotros, os diré que el regalo que la joven ha recibido es un poderoso espíritu benefactor "encerrado" en ese bello signo, cuya traducción más aproximada sería la de "Ángel Protector". Si la anciana se lo ha otorgado es sin duda porque ha visto en ella las cualidades necesarias para ser merecedora de su protección.

El caso es que nuestra mujer de negro ya vuelve a caminar por la calle abarrotada y se dirige al semáforo; y está cruzando cuando se oye un chirriante frenazo y una insistente bocina. Pero cuando ella se gira ya es demasiado tarde y el coche la embiste...Ha quedado tendida en el suelo, rodeada por un gran número de curiosos, y mientras la vida se le escapa, ¿no os preguntáis qué piensa? ¿O si ve pasar su vida ante sus ojos? El papel que sujetaba en la mano ha salido volando tras la colisión y se posa suavemente, ignorado por el gentío, en el suelo.

Solo el niño que acompañaba a la anciana se percata, y se escurre entre la multitud para recuperarlo. Cuando regresa al lugar en que estaba la anciana, aferrando el papel con ambas manos, esta se ha ido y alcanza a verla girar por una callejuela. No le cuesta alcanzarla y cuando lo hace le tiende el papel.

La anciana le acaricia la cabeza riendo. - No, ahora es tuyo; él ha ido a tus manos.

-¿Por qué no la ha protegido a ella?

-El Ángel nunca deja de cumplir su misión.

-Pero ella... - contesta el niño tristemente.

La anciana se agacha con dificultad y abraza al pequeño. -Hijo mío, no quieras saber de qué la ha protegido, si el mejor servicio que le ha podido hacer es el de provocar su muerte."


A M.F.


Texto de WeirdyetCool agregado el 15-02-2008.
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