La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net - flop - 'El peso de la herencia'
El peso de la herencia
Su abuela no recibió la noticia como lo esperaba. Quedó pasmado al ver sus ojos idos con mirada de espanto y al escuchar su voz enajenada repitiendo extrañas palabras como un conjuro.
“Te reconocerás en su estirpe.
No tomés como tuyo nada maldito porque maldito es el hogar ultrajado y los hijos dispersos y con hambruna.
Recobrá la memoria de tus ancestros.
Temé al espíritu de los volcanes que despertarán en poco tiempo.
Una nueva era comienza.
La energía cósmica nos invita a recogernos y renovarnos.
Se sacudirán cimientos. Una fuerza inusitada nos arrollará y no habrá gemido que encuentre consuelo.
Como lava ardiente desaguarán las llagas.
Sólo el perdón de quien lleve en su linaje el mal y el bien, podrá salvarnos”.
Bruno se aterró al oír esto. Su abuela siempre había sido una persona de paz. Sus manos eran manos que curaban. Ella era descendiente de una conocida Machis, famosa por aliviar los males.
¿La vejez le habría hecho estragos a su mente? –especuló para aplacar la inquietud que lo invadía.
Con estas ideas dándole vueltas en la cabeza, Bruno se alejó cabizbajo. Sentía como si una víbora se enroscara en su cuello y se cerrara lentamente.
Más tarde en la escribanía, estaba a punto de firmar los papeles. Siempre había imaginado ese momento como la culminación de sus sueños... pero esta vez una tenebrosa pesadilla lo asfixiaba.
Creía estar firmando su sentencia a vivir por siempre en el infierno. La voz enajenada de su propia abuela lo extorsionaba.
Una fuerte puntada en el pecho y el brutal golpe de su propio cuerpo contra el suelo.
Oyó el sonido melancólico de unos cánticos y el repiquetear monótono del cultrún. Pies frenéticos en enloquecida danza en torno al fuego. Ya la escribanía se encontraba en un mundo lejano que no le pertenecía. Su firma había sellado doscientos años de odio.
“No tomés como tuyo nada maldito...”
¿Es qué estaba maldita esa hermosa tierra? Sus pensamientos se arremolinaban mientras la vida le era succionada vertiginosamente.
Su bisabuelo la heredó de sus abuelos... que a la vez... su tatarabuelo... ¿la conquistó? ¿Qué fue lo que le contaron?
¿Serían usurpadas por sus antepasados europeos? ¿Sería su abuela descendiente de esa princesa mapuche que siendo aún muy joven había sido robada a los suyos?
¿Sería él descendiente del odio, del robo, de tanta pena?
“Recobrá la memoria de tus ancestros”.
¡Abuela ayudame! ¿Por qué no fuiste más clara?
“Temé al espíritu de los volcanes que despertarán en poco tiempo”.
Bruno moría en un grito sin voz mientras se arrancaba una y otra vez la máscara de oxígeno que los médicos intentaban en vano colocarle.
De pronto un alarido agudo, largo, desgarrante, de doscientos años de intenso dolor salió desde sus entrañas dejando a todos inmovilizados.
Vomitó la angustia y el irremediable dolor de tantas almas.
_Pido perdón por mi estirpe usurpadora, ofrezco reparación a tanto daño. Los perdono a todos, a todos los que a mí me han ultrajado.
Su voz sonó remota, como un terrible gran trueno que inundó el espacio.
Y sus ojos algo rasgados como los de su abuela, se abrieron y recién ahí, él solo, se acomodó la máscara.
Años más tarde un parque Nacional se ubicaba en las tierras de sus padres. Cantidad de chozas se repartían por el inmenso y tupido bosque patagónico. Una iglesia, una escuela y niños mapuches y mestizos envueltos en sus ponchos corriendo al tañido de la campana.
Bruno vestido sobriamente con una camisa, bombacha de campo y alpargatas se dejaba abrazar por la gurisada. Como ocho de esos eran suyos. Su esposa de indiscutibles rasgos indígenas lo miraba desde la ventana. En cualquier momento comenzarían las clases. El idioma oficial: el mapuche, segunda lengua: el español.
Ahora, en la dulce lengua mapuche, las palabras de su abuela, sonaban más claras.
Mapuche: (mapu) tierra, (che) gente, gente de la tierra. Pueblo aborigen que se encuentra en parte de la Patagonia argentina y Chile.
Machis: Eran las curanderas entre los mapuches. Practicaban las curaciones con hierbas, frotaciones, bebidas y algunas con artes de hechicería y se creían intermediarias entre la gente y el mundo de los espíritus.
Cultrún: instrumento de percusión aborigen. En su interior contiene diversos objetos simbólicos y otros, que también le dan carácter de sonaja cuando es agitado.
Gurisada: grupo de niños.
04/12/2007
María Mercedes Córdoba
Texto de flop agregado el 18-02-2008. La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net
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