EL REENCUENTRO Y LA GEMA DE LOS ESPIRITUS
CAPITULO1 “DOS CARAS”
Cristina era una estudiante normal, tranquila brillante y tenía dos identidades…. ¿dos identidades? ya me olvidaba Cristina no era tan normal después de todo ¿Quieren saber? Bueno les contaré:
Cristina era un chica normal.Alta de pelo no muy largo, bastante flaca y sobre todo inteligente. Hasta que un día ella trabaja en su pasión, la química.
-Solo un toque mas y estará lista-dijo agregando unas gotas de un tubo de ensayo a otro más grande.
A pesar de ser una chica de secundaria tenía un conocimiento gigante tan gigante que no se como entraba en su cabeza.
En fin, estaba en su laboratorio como le gustaba llamar a un pequeño cobertizo de su casa en el que hacia sus experimentos.Hata que ¡BUM! Una explosión envolvió cada rincón del laboratorio en sus gases.
-¿Qué paso? me siento extraña-decía Cristina
De repente escucho una voz en su interior:
-¡Diablos! le dije a Kiara que esto sería solo para crear un problema, no volveré a usar su túnel dimensional para detener espíritus malvados, no señor-
-¿Quién eres?-Pregunto Cristina a la voz de su cabeza
-¿Quién eres tú?-dijo el misterioso espíritu
-Yo soy Cristina ¿y tú? ¿Quién eres? Dímelo de una vez-
-Yo soy Drafedra de la dinastía del Dragón Ninja-Samurai.Debes saber esto la explosión no fue por tu experimento sino por otro que no solo me trajo a mi a esta dimensión, esto te lo aclaro por la arrogancia de los humanos de creer que todo lo hacen ellos. Pero por si te interesa, también trajo a otros espíritus pero ellos son malvados y trataran de destruir este mundo-
-¿Qué haremos?, Drafedra-
-No seas tonta nosotros debemos destruirle primero-
-¿Cómo? Yo no se pelear, ni siquiera le gano a mi hermano de diez años-
-Simplemente llámame y tú cuerpo se transformara en el mío, y no más preguntas, ¡Ni siquiera yo lo comprendo solo lo se!-
Al otro día Cristina se encaminó a la escuela. Por el camino el espíritu hablaba con ella pues vivía en su interior. A las dos cuadras se encontró con Desireé.
Desireé era un poco mas baja que Cristina de pelo largo y lacio. También era inteligente, habilidosa y bastante bella.
-Hola Desi-
-Hola Cris-
-Hola Drafedra- dijo una tercera voz desde el interior de Desireé
-Dijiste que no lo diríamos-reprochó Desireé
-¿Cómo andas Devola?- dijo Drafedra desde el interior de Cristina
-¿Qué se conocen?- dijo Cristina con desconfianza
Devola dijo:
-Claro, somos dos de las cuatro aliadas-
-Desgraciadamente Tokama y Kiara pueden estar en cualquier lado- dijo tristemente Drafedra
De pronto algo exploto detrás de ellas.
CAPITULO 2 “EL PRIMER ESPIRITU MALIGNO”
Luego vieron un ninja, ¡un espíritu! La cara estaba cubierta por un manto negro, sólo se veía un par de ojos rojos y furiosos y un mechón de pelo negro como su mascara. Tenía una larga lanza de hierro muy puntiaguda.
-Las destruiré a las dos-dijo señalando a las indefensas muchachas.
-Rápido convóquennos- gritaron a coro las buenas espíritus
Cristina y Desireé esquivaron un rayo y convocaron a los espíritus.
Drafedra tenia un casco que más que casco parecía una cabeza de un dragón rojo, sus colmillos llegaban hasta la frente de la joven. Llevaba una armadura roja escarlata que terminaba en unas botas negras. Llevaba un cinturón de cuero negro y en su centro llevaba una hebilla de oro con un rubí en el centro, también llevaba en su pecho una D negra. En su mano y muñeca derecha llevaba una muñequera de ataque (una arma que usan en su dimensión para varios usos) mientras en la izquierda un típico guante ninja. Para completar su traje llevaba atado a la espalda un gran sable samurai rojo y una capa negra por fuera, roja por dentro.
Devola por su parte llevaba una armadura morada también llevaba una D negra bordada en su pecho. Llevaba coderas verdes y unas hombreras sobresalían de su armadura. Tenía puestas unas botas verdes oscuras que le llegaban a la rodilla. Sus ojos no se veían debido a unos lentes morados. Por ultimo usaba una capa verde y morada, a su espalda llevaba un gran garrote ninja y en su mano derecha llevaba la famosa muñequera de ataque.
Devola justo a tiempo detuvo con su garrote a un lanzazo con fuerza fenomenal. Drafedra no se quedo atrás sacó su sable y con un solo movimiento rápido y certero, cortó la lanza en dos partes perfectamente inservibles. Devola lanzó un láser con su muñequera de ataque y el ninja quedo inconciente.
Drafedra lo transformo en una bola de humo celeste y con Devola la introdujeron en una esfera de hierro.
-Por fin capturamos al primer espíritu- dijo Drafedra satisfecha
-No esperemos más, interroguémoslo –dijo Devola que solía ser impulsiva.
Devola tiro la esfera al suelo e hizo un ademán con la mano para que se transformara en una jaula de hierro con el espíritu malvado dentro.
-¿Dónde está tu equipo?-vocifero Devola
-¿Quieres que te responda? eh-dijo el malvado-Te responderé eso-y disparó un potente rayo entre los barrotes hacia Devola.
-¡¡¡CUIDADO!!!-gritó Drafedra atravesándose entre el rayo y su amiga.
-¡¡¡NOOOO!!!-grito la salvada.
Pero ya era tarde Drafedra había desaparecido como los espíritus cuando mueren. Devola y Desireé, (por que si Drafedra no estaba, Cristina tampoco) sintieron ira, odio furia contra ese maligno y despreciable ser. Pero yo se que ambas en su interior, fuera de esos malos sentimientos se sentían miserables por lo que su tan fiel amiga había dado su vida por ellas.
Devola se lanzó contra la jaula del espíritu.
-Te vengare amiga mía-refunfuño y metió tan fuerte garrotazo contra la que los garrotes se partieron a la mitad como abriendo paso a la muerte, que cobro una nueva victima esa noche.
-Bravo…..esplendido….brava- dijo una adolescente pelirroja.
-Hola Tokama-dijo Devola en tono muy triste.
Tokama era otra de las cuatro aliadas llevaba un casco amarillo con algo parecido a una aleta en la punta. Tenía puesta una armadura amarilla con hombreras largas y caídas que llegaban a sus codos cubiertos como sus brazos por una tela azul. Llevaba unos lentes igual que Drafedra y también el guante ninja y la muñequera de ataque en sus manos. Usaba un cinturón, pantalones que se ocultaban dentro de sus botas marrones. Tenía una capa desgarrada y verde claro de ahí sobresalía su mortal arma a la que llamaba *remo*, que consistía en un garrote con sus dos extremos una cuchillas, parecido a un remo.
-Sigues peleando con la fuerza bruta-dijo la recién descripta.
-¿Qué quieres que haga?-
-Simplemente pensar, ¿Qué pasa si en realidad era un tipo guapo, inteligente y musculoso? Y tú lo destruiste así de fácil, ¡como no piensas en eso!-
-Porque me importa más mi trabajo. A menos que no sepas que de eso depende el mundo-
-Relájate, Devola-
-Grrrrr-
-Esta bien lo tomare en serio. Pero no te parece si presentamos a nuestras pequeñas amiguitas-
-Eh…. yo creo que...-
-Poder fuera-
Y de pronto apreció Maria Sol, la hija del Gral. Rosco.
-Hola-dijo
-Poder fuera-dijo Devola.
Y Maria Sol y Desireé se encontraron cara a cara.
Maria Sol era de la altura de Cristina, tenía el pelo largo, negro y lacio. Siempre llevaba consigo sus lentes oscuros, su campera del ejército, sus pantalones de amarillo chillón y sus zapatos de cuero negro que no lograban mantener el brillo de la limpieza matutina. Pero todo el uniforme no contrastaba con el espíritu libre de Maria Sol, chica bromista, optimista, impaciente, descuidada y a pesar de ser la hija del general era bastante rebelde e indisciplinada.
-Hola Di- dijo con su voz aguda y bromista.
-Me llamo Desireé-vociferó la chica.
-Como quieras…Di-
-Adiós-
-No te vallas, Di-
Yo en lo personal no creo que sea el comienzo de una gran amistad.
CAPITULO 3 “LA APARICION DE LA CUARTA ALIADA”
Al otro día alguien llamo a la puerta de Desireé. Ella atendió, era Maria Sol.
-¿Qué haces aquí?-dijo Desireé no muy contenta por las visitas
-Hola Di-Ella estuvo apunto de cerrarle la puerta en la cara pero Mari dijo-Mi padre encontró un viejo galpón ayer, y me lo obsequio. Además está equipado con lo último en tecnología, según dicen-agregó-Podría ser nuestra base. ¿Quieres venir?-finalizó.
-Esta bien-dijo Desireé sin mucho pensarlo y juntas se encaminaron a dicho lugar.
Atravesaron una pradera cercana a la ciudad. Cuando llegaron Maria Sol señaló un árbol, se acercaron a el y se introdujeron por un pequeño hueco, pero lo suficientemente grande para huir rápidamente en caso de emergencia.
Al entrar a la habitación Desireé noto que era muy amplia y ventilada sobre todo para estar bajo tierra. Estaba dividida en tres secciones una con una gran mesa de roble rodeada de sillas y sillones con almohadones mullidos. En la otra había una gran cantidad de computadoras y equipos tecnológicos que contenían mapas de la ciudad y otras cosas muy importantes, pero parecía que Mari solo se había percatado del Pac-Man. Y la tercera era una pequeña cocina con una heladera que albergaba grandes exquisiteces (en su mayoría comida chatarra). En resumen... ¡Era un palacio!
-¿Qué te parece?-presumió Maria Sol mientras se recostaba en un cómodo sillón.
- Mmmm no está mal-dijo Desireé que salía de la cocina-Pero ¿quien la ocupaba?-
-Mafiosos-dijo Maria Sol como si fuera de lo más normal
-Debe tener un buen sistema de seguridad-
-O por su puesto, cámaras de seguridad y un sistema antirrobo del que no te gustaría enfrentar-
-Estará perfecto-asintió Desireé
Luego en la computadora apareció un mensaje. Desireé, sin soltar su jugo de frutilla abrió el archivo. Apareció una cara cubriendo la pantalla.
-Saludos, soy Kiara, la cuarta aliada-
-¡Devola ven!-
-¡Tokama ven!-
Y los espíritus aparecieron en toda su forma mística, incluso Kiara que salió del monitor de la computadora.
Kiara llevaba unos lentes oscuros, armadura verde oscuro, con la K en su pecho, y un chaleco de metal verde claro reforzaba todo. Tenía una capa verde claro y amarillo, de ella sobresalían un gran arco y un carjac lleno de afiladas y temibles flechas. En sus manos llevaba la muñequera de ataque y un gran guante de metal morado. También tenía un cinturón como el de Tokama, unos protectores de metal morado a modo de pantalones y una botas estilo medieval pero en color verde claro.
-Tanto tiempo Kiara-dijo Devola con su acostumbrada voz seria
-Que buena onda de aparición amiga-respondió Tokama siempre alegre
-¿Como les ha ido?-pregunto entusiasta Kiara
-Todo bien, tu sabes lo normal, tuvimos una batalla a muerte con Soltatrum, claro que salimos victoriosas, pero… pero…-tartamudeó Devola
-¿Pero que?- dijo la recién llegada
-¿Y por qué hablas en plural si yo no estaba contigo?-agregó Tokama a la complicada situación de Devola
-Pero Drafedra…-
-¡¡¡¿¿¿Qué???!!! Drafedra mi hermana mayor, ¿está aquí?-interrumpió Tokama sorprendida
-¿Dónde está?-inquirió Kiara no menos sorprendida que Tokama
Devola reunió toda su fuerza interior y lo narró todo con mero detalle. Tokama no lo podía creer, no había alcanzado a reunirse con su querida hermana desde el incidente y ella ya no la acompañaría nunca más. Mientras estos pensamientos rondaban por su cabeza, Kiara adivino lo que pensaba coloco su mano sobre el hombro de la desconsolada y dijo:
-No te preocupes la niña mía,-hizo una pausa como hablando con alguien en su interior y dijo-está bien-y remarcando la siguiente frase a decir dijo-LA ADOLECENTE QUE ME PERMITE HOSPEDARME EN SU CUERPO es una genio leyó todos los manuales de mi muñequera de ataque y sabe con que se mete-paró para ver la cara de asombro de las otras aliadas pues la muñequera de ataque traía billones de enciclopedias del mundo de los espíritus.
-Ok a las tres, poder fuera-dijo Tokama con el ánimo renovado
-Entonces... 1... 2...3-se adelantó Kiara
-¡Poder fuera!-gritaron a coro.
El plan era perfecto, solo yo detecte la única falla: Desireé y Maria Sol se reencontrarían. Y valla lío tremendo.
-Hola Di-
-Deja de molestar-dijo Desireé muy enfada
-No debes enojarte tanto Di-
-Dejen de molestar las dos, no puedo creer que sean tan infantiles-grito Paula
-La infantil es ella-murmuro Desireé para sus adentros
Paula era la más baja del grupo. Tenía el cabello lacio, largo y castaño muy claro. Usaba lentes, que contrastaban con su gen científico y su mirada vivaz e inteligente.
Ella se sentó cerca de las maquinas y empezó a trabajar con la modificación de una. Desireé miraba y ayudaba a Paula, mientras que Maria Sol se entretenía con los juegos de la computadora.
-Por favor Maria Sol pásame el cable que está allí-dijo Paula
-No ves que estoy en el nivel 134-respondió sin parecer importarle nada.
-Son nuestras últimas y pocas esperanzas a cualquier señal de poder mi aparato la materializara-
En ese momento vieron que algo salía del aparato.
-Es Cristina-dijo Desireé
Pero su felicidad no duro mucho, ya que lo que vieron no era Cristina ni Drafedra sino el espíritu que la destruyó.
CAPITULO4”EL REGRESO DEL PRIMER ESPIRITU”
El espíritu hablo:
-Hora de la venganza, jajaja-
Desireé aun no olvidaba su risa fría y diabólica. Sin perder tiempo ella gritó:
-Rápido corran tengo una idea- su plan era correr hacia la pradera que había visto en su ida, en ese lugar sería ideal para luchar libremente. Las tres amigas no perdieron ni un segundo y ejecutaron el plan, y cuando Soltatrum llegó no encontró a las débiles muchachas, sino a las fuertes Tokama, Kiara y Devola. El espíritu maligno tomo la posición de ataque, pero antes Devola preguntó:
-Yo te destruí ¿Qué haces aquí?-
-Veras los espíritus si morimos en otro mundo tenemos una segunda oportunidad, solo una. Y con un aparato especial podemos volver, claro que pude haber un error, como en este caso, y que renazca otro espíritu.- apenas termino de hablar dio un gran lanzazo contra Kiara, dañándole muy seriamente la pierna.
Tokama saltó y se abalanzó sobre el espíritu y en el momento justo antes de que el temible ninja destruyera a Kiara, la batalla comenzó. Devola usando su garrote atacó a Soltatrum por la espalda pero este saltó y dijo:
-No me dicen Soltatrum por nada-y volvió a dar un gran salto, en el aire asestó otro golpe con su lanza a la infortuna Kiara que con un descomunal esfuerzo se logro poner de pie, salió despedida por los aires gritando:
-¡AAAHHH!-hasta que choco contra un gran roble.
Cunado Tokama se acerco para auxiliar a su amiga noto que había un gran agujero en el árbol con la forma de Kiara, a quien la ayudo a acostarse en la mullida hierva. Soltatrum saltaba para dar el golpe de gracia cuando sintió un fuerte golpe en la espalda.
-Nunca te olvides de mí-dijo sonriente Devola.
Soltatrum que recién recuperaba el aliento empezó a pensar en un nuevo ataque, estaba sediento de sangre y se dijo para sus adentros:
-Kiara está débil, su perdida podría debilitar emocionalmente a Devola y Tokama dejándolas a mi merced-
Mientras pensaba esto ya estaba corriendo hacia la maltrecha Kiara, pero ella fue más rápida y usando una de sus interminables flechas como espada se la clavó en la pierna, de la cual empezó a manar sangre. Soltatrum cayó al suelo.
-No pareces tan valiente después de todo, pero odio atacar a los oponentes cuando están en el suelo, a pesar de que te lo mereces rata traidora. Tokama me haces el honor-dijo Devola
-Con gusto-respondió la amazona.
Y usando su remo como raqueta una de las cuchillas, la pasó por debajo del ya derrotado y lo hizo salir disparado hacia arriba, el ya llevaba cinco metros y seguía subiendo. Devola saltó y alcanzó la altura de Soltatrum y le colocó la punta de su garrote sobre el estomago, y empezó una violenta bajada, siempre en la misma posición. Cuando cayeron el garrote se hundió en la carne de Soltatrum que por fin murió.
Devola se puso de pie y corrió a auxiliar a Kiara, la pobre tendida sobre la hierba se sujetaba fuertemente la pierna que aun continuaba sangrando. Devola usando su *muñequera de ataque* sacó un par de vendas, las humedeció en un lago cercano y vendó la pierna, con mucha ayuda y esfuerzo Kiara se puso lentamente de pie. Las tres juntas se encaminaron a su base.
Al llegar percibieron un gran poder, que se asemejaba al de ellas pero distinto, no era un ninja como Devola, no era una guerrera del amazonas como Tokama tampoco era una caballero medieval como Kiara. Era un samurai.
-Otro espíritu no-dijo Tokama-alto un momento, samurai no es el estilo de mí...-
-De tu hermana- de las sombras salió Drafedra que continuó-Te extrañe mucho hermana mía-y antes de que las demás reaccionaran le dio un abrazo a su hermana.
-¿Desde cuando estas aquí?-inquirió Kiara
-Kiara creí que nunca te vería-respondió Drafedra. Siguieron charlando por un largo rato.
Y por fin las *4 Aliadas* se reencontraron.
CAPITULO 5 “¡POR FIN JUNTAS!”
Pasaron los días, todo siguió la siguiente rutina:
Desireé y Maria Sol no se podían ni ver, mientras que Cristina trataba de que entablaran amistad alguna. Paula no se despegaba de las computadoras de el *cuartel*. Las demás habían preguntado que era lo tan importante que había estado haciendo en las computadoras, pero ella solo respondía:
-Ya lo verán-
Hasta que un día las llamo a reunión y les dijo estas palabras:
-Chicas ya se que se han preguntado que he estado haciendo púes verán, Kiara me ha contado de una famosa, (en su dimensión), *gema de los espíritus* eso es una gran joya que se divide en cuatro partes, cada una posee un gran poder que si nuestros espíritus tocan obtendrán. Claro nunca antes la habían encontrado creían que estaba en otra dimensión y como verán estaban en lo cierto-
-¿Y donde está?-inquirió Cristina
-Déjame terminar de hablar, bien COMO DECÍA ANTES DE LA INTERRUPCIÓN les dará un gran aumento de poder a nuestros espíritus pero si cae en malas manos...-
-Si ya sabemos el resto de la película ¿Dónde está?-agrego Maria Sol con su siempre habitual tono de burla y alegría-
-¡Esta bien!-dijo gritando Paula pero antes de continuar tuvo otra interrupción está vez de Desi
-Ves que es molesta ¡¿Lo ves?!-
Una verdadera batalla de palabras sin cuartel comenzó en la base.
-Saluden a las salvadoras del mundo-decía con sarcasmo Drafedra.
-Por favor estamos condenadas-decía Tokama apoyando a su hermana.
-No queda más que resignarse-acotó Devola
Hasta que diez minutos después las adolescentes se serenaron y Paula prosiguió.
-He averiguado y la gema de los espíritus está en volcán Tupungato-
-Chupale la cola al gato-dijo Maria Sol entre risitas
-Jaja muy graciosa-dijeron las demás
-Tendremos que ir ahora mismo-dijo Cristina viendo su reloj de muñeca
-¡Alto! Tendremos que prepararnos no podemos ir así de fácil-interrumpió Desireé
-Y además recuerden la escuela, mañana es el ultimo día de clases-dijo Paula
-Tienen toda la razón. Pasaremos a segundo de secundaria-dijo Cristina que había perdido todo el entusiasmo
-Bueno digámosle a nuestras madres que vamos de campamento y lo hacemos la semana que viene-dijo Desireé
-Bueno vallamos a casa debemos prepararnos para la escuela-era la primera vez que Maria Sol decía algo inteligente
-¡Guuuuuuaaaaaaaauu!-exclamo Desireé con sarcasmo y agrego-A que se debe ese comentario preocupado ¿Te sientes bien?-
-¿Que no puedo preocuparme por la escuela?, Di-respondió Maria Sol con su tono
-Está decidido, viajaremos a Tupungato-exclamó entusiasta Cristina
-Chupale la cola al gato-dijo Mari aún no aludida.
CAPITULO 6 “LA GATA”
A la otra semana ya estaban las cuatro acampando. Parecían doce por la razón de que *chica preparada vale por dos*, pero excesivamente cargada vale por tres, inútiles. Cristina había hecho una lista de lo que llevaba:
-Linterna, pilas (de libros), fósforos, ropa “limpia”, agua potable, bolsa de dormir, papel higiénico, caña de pescar etc.
Desireé hizo una parecida solo que agrego unas toneladas de comida chatarra. María Sol lo siguiente:
-Ventilador
-Video juegos
-Ciento cuarenta y siete cartuchos de los video juegos etc.
Paula llevaba:
-Computadora
-Radio transmisor
-Su peso en libros
-Generador de electricidad etc.
El día fue largo, sus gotas de sudor caían frías sobre su cara, el cansancio y el dolor de extremidades por tanto recoger leña las agobiaba a cada paso que daban o cada movimiento que hacían.
A la noche se dejaron caer vencidas sobre sus bolsas de dormir.
-Parece que está noche no iremos, mis piernas no dan más-
-Te apoyo-dijo Maria Sol que por primera vez parecía empezar a llevarse bien con Desi.
-A no-dijo Paula enojada-no prepare la cena solo para mí y Cristina. Así que se levantaran y comerán- Maria Sol murmuró algo al oído de Desireé que provocó una gran carcajada de ambas. Paula las miró de reojo con desconfianza.
Después de cenar, entraron a sus carpas, el sueño las venció muy rápido para que entraran en el mundo de los sueños. Curiosamente todas soñaron lo mismo. Soñaron que en el volcán había un espíritu que escupía lava por su boca y llenaba el volcán de lava para que erupcionará pero.... ¿Qué sería lo que pasaba por esa mente malvada?... Eso debe ser quiere la gema de los espíritus y destruirnos, lo normal y como siempre no podemos dejar que lo consiga.
Se despertaron bajo un cielo aún oscuro, que demostraba que todavía era de noche, se vistieron apresuradamente y sin importarles el cansancio salieron corriendo de las carpas. Y en el silencio de la noche, se hicieron presentes una vez más en este mundo las poderosas “4 aliadas”.
Llegaron al volcán aún agitadas por la corrida de hace un rato. Se asomaron para ver y lo que sus lentes vieron fue tal cuál lo habían predicho sus sueños, el espíritu llenaba el volcán Tupungato de lava para activarlo de nuevo y los mendocinos sufrieran su ira.
Drafedra saltó de su escondite golpeando al espíritu con su dura bota de piel de dragón rojo. El espíritu mareado por el golpe cayó a la lava, donde terminó su maligna y mal vivida vida. De un segundo saltó Drafedra volvió con las demás.
-Según los cálculos de Paula la lava habrá desaparecido para mañana sin dejar secuela-dijo Kiara con su voz profunda y clara.
-¡Miren eso!-dijo Tokama señalando con su dedo.
En efecto en el lugar señalado había una pequeña roca saliente y sobre ella había una gema amarilla.
-Bien Tokama y Drafedra son las más ágiles, ustedes bajaran por el borde del volcán. Paula les pasará información de cómo llegar a la joya y...-Kiara fue interrumpida por Devola que dijo:
-¿Y yo? ¿Qué hay de mí?-
-Iba justo a eso, tu Devola eres la más fuerte, así que tu tirarás rocas para facilitarles el camino-dijo Kiara con su acostumbrado tono sereno y profundo.
Cuando estuvo todo listo, las hermanas comenzaron a descender. Tokama usaba su arma como remo para bajar y Drafedra usaba su sable clavado en la roca, como apoyo. Continuaron así por un rato, cuando casi llegaban de un hoyo en el volcán salieron monstruos.
Eran de no más de un metro, regordetes, con brazos cortos y largas piernas como la de los insectos, listas para dar largos saltos de un momento para el otro, tenían un solo y gran ojo, su boca era excesivamente grande. Para completar a estos seres repugnantes llevaban espadas de doble filo en sus manos.
Drafedra sin pensarlo sacó su sable de la roca, y apoyando sus pies en ella para impulsarse de un gran salto hacia donde estaban los monstruos y con una gran maniobra de su sable dio fin a casi todos partiéndolos por la mitad. Pero como lo único que la había servido de sostén había sido su sable, al quitarlo hubiera caído sin remedio a la lava de no ser por Devola que arrojo una piedra por debajo de ella. Claro que al precio de un fuerte golpe.
-Estamos a mano-dijo Devola recordando el sacrificio de su amiga para salvarle la vida.
Mientras tanto Tokama seguía descendiendo, hasta que diviso otros monstruos, ella recordó el error de su hermana partió su arma en dos. Con una mitad se sostuvo para evitar caer, y la otra usándola como hacha mató al monstruo. Luego volvió a juntar las dos mitades para que fueran una y siguió descendiendo hasta que su mano sujetó la joya.
Un brillo dorado la rodeó que la hizo salir volando hacia donde estaba su hermana, y de un salto estuvo con sus amigas que contemplaron su nueva apariencia.
Su viejo casco dorado, le habían crecido unas orejas y le habían salido rayas negras. De sus hombros ya no colgaban las hombreras, sino que caía una capa de piel de tigre. En su mano ya no estaba el guante rojo, sino un guante que se asemejaba más a la garra de un tigre que otra cosa, salvo por las rayas amarillas y negras. Llevaba una armadura azul a modo de remera, que parecía liviana como una pluma. Un cinturón, que se asemejaba a la cola de un tigre blanco, rodeaba su cintura. En las piernas usaba una armadura igual a la de su tronco, a excepción del color negro. Por ultimo unas botas iguales a su guante, solo que adaptadas a la forma del pie.
CAPITULO 7 “¿OTRO FELINO?”
Al otro día las chicas se levantaron y desayunaron. El desayuno no era muy abundante, pero sabroso. En el siguiente día Paula volvió a estar con su muy” amada” computadora. En una ocasión Maria Sol tropezó con un “rastreador satelital” y Paula enfadada por todo el día con la pobre Sol.
Al otro día las despertó y dijo:
-Otra vez he vuelto, (con la ayuda de mi amada computadora), a localizar otra parte de la “gema de los espíritus”, que esta en el Aconcagua.
Ya hable con un amigo que nos llevara. De hecho, miren ahí viene-
Las adolescentes vieron como un platillo volaba a lo lejos, antes de que reaccionaran ya estaba encima de ellas.
-¡Guauuuuuu! ¡Que velocidad es esa!-dijo Cristina sorprendida.
Realmente “guau” era la palabra exacta para describirlo. Era como un círculo naranja fosforescente, con unas cuchillas amarillas alrededor.
La compuerta de la nave se abrió y de ella salieron dos adolescentes de la misma edad que las chicas, eran Farid e Ignacio, mejor conocido como Nacho. Cuando bajaron Farid le dijo a Paula:
-Gane me debes dos pesos-Paula rió y le entrego el dinero y dijo:
-Oigan chicos ya que están aquí, podrían llevarnos al Aconcagua-disimulando casualidad y timidez.
-Farid te dije que en cuanto estuviéramos aquí, nos pedirían algo.-dijo Nacho
Farid y Nacho, los padres de ambos habían muerto y ellos habían vivido en el orfanato hasta los 7 años, hasta que los adopto el matrimonio del viejo Charlie. Pero el y su esposa eran muy viejos y los adolescentes habían abandonado la escuela, para poder trabajar en su taller ¡Eran genios de la mecánica!
Farid era de la misma altura de Nacho, tenía el cabello un poco largo y negro. Vestía botas, jeans, un chaleco del mismo material, remera roja, un par de guantes sin dedos y una gorra roja con visera hacia atrás.
Nacho era un poco más ancho que Farid, tenía el cabello castaño, (alternados oscuros y claros) y en un total desorden. Vestía un pantalón naranja chillón, un chaleco de pulóver morado, (tejido por la señora Charles), una remera verde, un gorro morado y unos guantes como los de Farid.
-En fin no perdemos mucho el “Platillo X” puede alcanzar los 500 Km. /h. ¿Adónde quieren ir?-dijo Nacho con tono de tranquilidad.
-Al Aconcagua-dijo Cristina
-¿Algún motivo en especial?-dijo Farid
-No, solo aire puro-dijeron las chicas con expresión de inocentes.
Nacho se acerco a la nave, abrió una compuerta y dijo:
-Suban-
Cuando llegaron al Aconcagua, los muchachos las dejaron en “Las nieves eternas” y dijeron adiós
Cuando la nave se perdió en el bello cielo montañés, las adolescentes se transformaron en espíritus; Tokama se veía esplendida con su nueva armadura.
-Bien Paula dice que por aquí está la gema de los...- Kiara no pudo terminar porque un espíritu-monstruo
El monstruo era como de tres metros de alto, era negro con cabello blanco, tenía un solo ojo verde, con pupila como de gata y en su brazo derecho había una especie de pinza como de cangrejo.
Devola dijo:
-Yo me encargo- saltó y se puso frente al espíritu.
Este sin perder tiempo la golpeo, sin perder tiempo la tomó entre sus pinzas y la partió en dos.
Las chicas no sabían como había pasado, pero así era. El espíritu reía y reía, hasta que sintió que le traspasaba el corazón, pensó:
-Este dolor es muy fuerte, la culpa no puede ser ya que era mi trabajo proteger la gema; esas son las ordenes de mi gran superior, el gran Rey de los Espíritus. De salud estoy perfectamente- el frío recogía su cuerpo. Se dio vuelta y vio la causa de su dolor, Devola lo habían atravesado con su garrote. Con el cerebro brumoso por la cercanía de la muerte dijo:-¿Cómo lo hiciste?-
-¿No sabes de los trucos ninja? Bueno lo que destruiste era un simple maniquí, solo que andabas tan emocionado por matarme que no lo notaste, y eso ahora te cuesta tu vida.
El espíritu se desplomó cuán grande era, a los pies de Devola.
Ella siguió subiendo hasta, que su mano tomó la gema y enseguida se transformo.
-¿Qué DECIAS Tokama?- repuso arrogante. Ella siempre alegre respondió:
-¡Guau! Tú también eres un felino pero tú eres un león-
Su casco era una especie de melena de león endurecida. Sus lentes eran como dientes afilados cayendo en V. Llevaba una armadura morada que empezaba en unas hombreras con formas de colmillos, y terminaba al comienzo de sus botas amarillas con garras, al igual que su guante derecho. Las mangas de su traje nacían ahí, de color azul marino. En su mano izquierda estaba la infaltable muñequera de ataque. A su garrote normal, le habían salido unas pequeñas cuchillas a su costado.
Mientras ellas celebraban. Dos espíritus las observaban sin ser vistos.
-Parece que las subestimamos-dijo uno
-Tienes toda la razón- afirmó el otro
Dicho esto, subieron a una nave llamada: “Platillo X”.
CAPITULO 8 “¡NO FUNCIONA!”
Cristina despertó sobresaltada, miró a su alrededor, para su sorpresa, vio todo normal. Ella estaba a salvo dentro de la carpa, las chicas dormían, no había señal de movimiento y los únicos sonidos que se escuchaban eran, su respiración acelerada y los ronquidos de Desireé. Se levantó, cuidándose de no hacer ruido y salió.
El aire fresco de la madrugada, cargado de roció, dio a pleno en su cara.
-¡Drafedra, Drafedra! ¿Estás despierta?-
-No, tú acabas de despertarme. ¿Qué sucede?-
-Tuve un sueño-
-¡Oh genial! La próxima vez que me despiertes a estas horas de la mañana será porque te ha salido un grano- refunfuño el espíritu molesto
-No fue un sueño cualquiera, era tan real-
-Si quieres llamo a Paula para que te explique que los sueños parecen de verdad, por la inactividad del cerebro...-
Cristina, que empezaba a impacientarse, la interrumpió:
-Soñé que habíamos encontrado la “Gema de los Espíritus”, estaba en La Caverna de las Brujas, en Marlargüe. Estaban cuidándola las mujeres de la leyenda, las había enviado un tal Rey de los Espíritus y...-
-Espera, espera...-interrumpió Drafedra-¿Dijiste Rey de los Espíritus?-
-Pues, sí. ¿Sabes quién es?-
-Por supuesto, el es el rey del Omaxa. Verás mi mundo se divide en dos partes, el Tribax y el Omaxa.
En el Tribax, vivimos los espíritus buenos, como nosotras. Y en el Omaxa, los malvados, como Soltatrun. En cada mundo hay un rey, y un equipo que mantiene la paz o ataca al otro mundo. En el Omaxa están los 4 músculos, compuesto por su líder Trecolo, un ninja, Astores, un minotauro, Sedusa, una medusa estilo mitología griega y Nayir, una hidra de cuatro cabezas.
En el Tribax, somos las 4 aliadas, ellos nos copiaron el cuatro en el nombre. No tenemos líder, eso solo causaría problemas entre amigas. Ya sabes quienes somos.-
Drafedra y Cristina pasaron la noche hablando de aquellos misteriosos mundos y dimensiones perdidas hasta que Cristina fue vencida por el sueño, pero, no fue mucho lo que durmió, ya que al rato Paula la despertó.
-¿Qué sucede?- preguntó Maria Sol muerta de sueño.
-Gracias a un detector satelital en mi computadora, que por cierto tu estropeaste, encontré con las formulas de la gema, otra de sus partes-
-¿Dónde está?- preguntó Cristina con voz temblorosa
-En La Caverna de las Brujas- contestó Paula
A la formuladota de la pregunta se le helo la sangre, pero decidió ocultar todo a sus amigas que con el tiempo empezaban a ser como sus hermanas. Las chicas levantaron el campamento, prepararon sus equipajes y partieron ya que Paula ya había hecho la apuesta a Farid, quién con su inseparable hermanastro, las llevó a Malargüe donde se encuentra La Caverna de las Brujas.
-Tanto cuesta quedarse en la casa de uno, ¿o Junín es muy pequeño para ustedes?-dijo Farid tajante casi sobre el final del viaje.
-Mejor callate, porque vos nos haces parecer un remis de dos pesos-respondió Nacho
Cuando llegaron sucedió lo mismo que en el Aconcagua, el Platillos se alejo y se perdió de vista en el inmenso horizonte. Las chicas se transformaron en las 4 aliadas, y se adentraron en la húmeda caverna iluminadas por las linternas en sus muñequeras de ataque.
De la nada salieron dos mujeres semidesnudas, una de ellas dijo:
-Somos las “lechuzas de la caverna” y protectoras de su belleza. ¡No se llevaran absolutamente nada!-
-Déjenmelas a mi- dijo Drafedra con el corazón en la garganta e ignorando el miedo de Cristina, que no paraba de advertirle.
Desvaino su sable samurai, pero no atacó, espero a ver que tan fuertes eran sus enemigos. Las mujeres comenzaron a bailar una veloz danza y a cantar en un idioma que solo ellas conocían, ante la mirada de asco de Devola. A los dos minutos con un movimiento de sus esqueléticos brazos elevaron a Drafedra en el aire.
-¿Qué es esto?- dijo Drafedra
-Magia huarpe- dijo una de las brujas
Drafedra dijo para sus adentros:
-Aceptó opiniones-
-Creí que nunca los pedirías- respondió Cristina
-No hay tiempo para tus ironías ahora-
-¡Bueno, fua que falta de modales! Mira, ¿sabes por qué esto se llama “Caverna de las Brujas”?
-La verdad no-
-La leyenda dice que estás mujeres son indígenas...-
-Eso explica su idioma-
-¿Quieres mi opinión? ¿O no?-dijo Cristin
-Si continua-
-Bien, entonces a estas mujeres las capturaron los españoles en la conquista de Mendoza, lograron escapar y se refugiaron aquí, nunca nadie las volvió a ver. La leyenda dice que por la noche salen transformadas en lechuzas, púes son brujas, y...-
-...Y ya hablamos demasiado-ese demasiado de Drafedra eran menos de cinco segundos.
La samurai lucho por liberarse de esas cuerdas invisibles y consiguió disparar un láser por medio de su muñequera de ataque, el cual distrajo a las brujas lo suficiente para que Drafedra cayera al suelo. En cuanto lo hizo se lanzo al ataque, pero las lechuzas ya habían recomenzado su danza. Drafedra sintió como una fuerza invisible la arrojaba hacia la pared de piedra, donde retumbo el eco de su cabeza al chocar contra ella. De no haber sido por su casco su cabeza se habría despedazado. Al levantarse su mano rozó algo cálido y suave, al contrario de la dura piedra, pero decidió ignorarlo. Hizo un movimiento con su sable y se transformo en una esfera de luz roja, no crean que Drafedra tenía este poder, solo lo pudo hacer por las condiciones del lugar. Las lechuzas la imitaron y se hicieron dos esferas de luz gris.
La batalla comenzó los destellos chocaban entre si a una velocidad vertiginosa, las espíritus no pudieron seguir viendo la batalla, ya que los destellos las encandilaban. Todo esto continúo hasta que las esferas grises de la cruda pelea, se transformaron en lechuzas de verdad y se fueron de la bella caverna volando. La ultima luz se transformo en Drafedra, calló al suelo de rodillas, sangraba por el labio y el hombro. Devola y Tokama la ayudaron a levantarse.
-Bien hecho- dijo la primera
-¡Que copado!- dijo la eterna alegría del grupo, como si su hermana acabara de hacer una complicada pirueta.
-Pero aún falta algo-dijo Drafedra, fue adonde había lo especialmente suave y vio una estalagmita enroscada en si misma con forma de espiral.
-¿Qué es eso?- preguntó Cristina del interior de la combatiente.
Drafedra lo examinó sus ojos, o eso parecía porque el lente no dejaban que se le vieran, se abrieron como platos y gritó:
-Es una bomba-
Nadie alcanzó a reaccionar, y todo explotó. Al parecer una de las reservas más importantes se había ido y con ella las 4 Aliadas. En toda la calma dos espíritus salieron de sus escondrijos, la explosión solo había volado una caverna, uno dijo:
-Fue bueno mientras duro- la contestación fue:
-Sss... ¡Algo se mueve!-
De las piedras salieron las cuatro amigas. Las capas se habían hecho durante la explosión una capa de un metal fino, pero que las había protegido de la explosión. Los espías se volvieron a esconder rápidamente.
-¡Aire puro!- dijo Kiara con alivió
-¡Miren!-dijo Drafedra y su mano señalo una piedra verde y brillante.
-¡La gema!- dijeron Tokama y Devola a coro.
Drafedra se acercó y la tomó, su cuerpo la absorbió y brillo. Cuando esto terminó, no había ocurrido nada.
CAPÍTULO 9 “NO ESTAMOS TAN SOLAS”
-¿Qué sucedió?-
-¡Que se yo!- dijo Kiara y de su interior dijo Paula-Volvamos a la base y veamos-
Las espíritus se volvieron adolescentes y Paula engaño a Farid, que con su inseparable hermanastro volvieron a ser “el remis barato”.
Cuando llegaron a Junín, dejaron las cosas en sus respectivas casas y se encaminaron a la “base”. Y encendieron el equipo.
-Cris, transformate en Drafedra- dijo la rubia del grupo
Pasada una hora de análisis, Paula dijo:
-Desireé despertate, Maria deja de jugar con ese Game Boy-
-¿Vas a decirme que me pasa o voy a tener que darte una patada?-dijo Drafedra impaciente
-Bien-respondió- No hay por que ponernos violentas. En resumen, la gema es muy poderosa y tú muy debilucha-
Viendo que era caso perdido pelear con Paula, frustrada, Drafedra se transformo en Cristina.
-Podrías tratarla mejor- dijo Cristina mirando la chica con ceño fruncido
-Paula, podrías decir en criollo lo acabas de decir- dijo Mari con su cara siempre sonriente
-Ok, la gema es muy poderosa, así que si Drafedra la utilizara explotaría por la cantidad de poder que habría dentro de ella-afirmo con aire de superioridad.
-Bueno, en ese caso tengo mucho que hacer-dijo Cristina
-¡Adiós!-dijo la eternamente feliz
Una vez afuera, el fresco de las noches mendocinas las golpeo en la cara, lo cuál en verano era un verdadero alivió. Cristina dijo:
-¿Qué piensas hacer?- su voz se dirigía al espíritu que habitaba en su interior
-Solo una cosa, esperar y dar lo mejor de mi misma-respondió Drafedra
Todas las noches su espíritu saltaba de casa en casa y por todos lados, esperando y entrenando. En una de esas visitas, vio a dos espíritus hablando cerca de un galpón, se deslizo a un techo cercano y ajusto su lente para ver mejor, pero solo vio a dos muchachos manchados con grasa para auto.
-¡Son Nacho y Farid!- dijo Cristina del interior de Drafedra.
Ambas pensaron que debían contárselo a alguien
-Necesitamos a alguien serio-dijo Drafedra
-Por lo tanto descarta a Maria Sol y Tokama-rieron y continuaron
-También si Paula ama a Farid descártala, esta en su defensa-
-Por lo tanto por eliminación...-
-La ganadora es Devola-concluyo Drafedra
-Bien, pero ahora vamos a dormir-
-Esta bien-
Al otro día Cristina le contó todo a Desireé y Devola.
-Debemos investigar- respondió y comenzaron la preparación para la noche.
Cuando oscureció los espíritus fueron al lugar donde Drafedra había visto a las extrañas apariciones. Subieron a un tejado y los vieron al hacerlo Devola dijo:
-Pero si son Relicax y Seltral-
Pero en cuanto dijo esto los espíritus desaparecieron.
Cuando voltearon los vieron detrás de ella incluso con mas detalle.
Relicax llevaba un casco que se asemejaba a la cabeza de un lobo blanco, en sus ojos llevaba un lente igual que los de Drafedra, unas hombreras color celeste grisáceo, sobre las que caía su largo y blanco cabello. También vestía un chaleco azul hielo bajo una toga celeste. Usaba pantalones y una muñequera de ataque azules, más abajo se encontraban sus botas negras. Finalmente de su cinturón pendía lo que debía ser una espada láser.
Mientras que Seltral tenía un casco de cabeza de leopardo y lentes como los de Devola, pero también tenía el cabello largo y blanco. Sus hombreras eran forradas en piel del mismo animal que su casco, al igual de su muñequera de ataque. El resto de su traje lo completaban un traje ninja celeste con manchas negras y un cinturón del que pendía una espada eléctrica.
Los espíritus sacaron sus armas y se prepararon para luchar. La batalla comenzó, Seltral atacó a Devola con su espada, pero ella lo detuvo con su garrote y de una patada lo tiró hacia atrás. El rápidamente, como un leopardo, corrió hacia ella y la estampo de un solo golpeó contra una pared cercana. Para su suerte, Maria Sol no estaba allí si no hubiera reído por años, ya que su pelo se paro y ella quedó toda negra y chamuscada.
Mientras esto sucedía, Relicax sacó su espada láser y atacó a Drafedra, quién lo detuvo exitosamente con la punta de su sable. Pero el uso su poder mental y le quito el arma de las manos. Drafedra lanzo, con su muñequera de ataque, un láser. El lo detuvo, pero al hacerlo se creo una nube de humo que los rodeo, dentro de ella Drafedra le quitó su sable, y al efectuarlo le provoco a su ponente un profundo corte en la palma de su mano derecha. La nube se disipo. Ambos quedaron frente a frente, Relicax extendió su mano sangrante por delante de el, Drafedra sintió como una fuerza invisible la lanzaba por los aires. Finalmente, quedo inconciente colgada en un cartel del local de papas fritas.
Hecho esto los espíritus se pararon uno al lado del otro, Seltral arrojo una pequeña bomba de humo. Cuando el humo se disipo ambos habían desaparecido.
Tokama y Maria Sol despertaron sobresaltadas.
-¿Lo escuchaste?-
-Si, alguien salta sobre mi techo-respondió la adolescente.
-Vamos a ver-
-Está bien, pero antes dejame devolverle el favor de levantarme a mitad de la noche a Paula-dijo Maria Sol con su perdurable humor
Hecho esto los dos espíritus subieron al techo y vieron a Seltral y Relicax listos para pelear.
El segundo atacó a Tokama con su luminoso sable, pero ella lo detuvo con la cuchilla de su remo, salto sobre él y lo hizo caer del edificio de una patada. Sonrió satisfecha para sus adentros. Pero de atrás de ella reapareció Relicax, ella dijo:
-¿Cómo?-
-Levitación- respondió él encogiéndose de hombros
Antes de que Tokama reaccionara uso su espada como palo de pool y la golpeó tan fuerte que quedó colgando de una antena de televisión.
En el momento en que esto ocurría, Seltral atacó a Kiara, quién lo esquivo y le lanzo una flecha dirigida a su cabeza, pero el uso su espada y la corto a la mitad. Aunque cuando lo logro hacer, Kiara ya se encontraba sobre el y usando una flecha como cuchillo raspo su brazo derecho. Pero esto provocó la ira de Seltral, quién con todas sus fuerzas rozo a Kiara con su espada. Ella no termino mejor que Desireé, pero con la desventaja de que cuando despertara Maria Sol estaría con ella.
Como la última vez los espíritus se pararon uno al lado del otro, y en una negra nube, desaparecieron.
CAPITULO 10 “UN GRAN SECRETO ENTRE CUATRO GRANDES AMIGAS”
Al día siguiente no fue que digamos de los mejor, las chicas se juntaron en la base, algo incomodas por el secreto guardado. Pero al ver las mutuas heridas de la noche anterior, se vieron obligadas a contar las aventuras vividas y entre risas y decepciones, por la coincidencia, lo contaron absolutamente todo.
Al rato en la computadora apareció la cara de un espíritu tapada por un gran casco de metal.
-Soy el Rey de los Espíritus, “4 Aliadas”, y les advierto las destruiré a ustedes y a este maldito mundo-.
Así es una nueva fuerza maligna se había creado, pero las “4 Aliadas” estarían allí para destruirla.
FIN
DE FELIX.
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