Las dos diferencias
Amiga: No encontré otra mejor forma que esta, de volver a comunicarme con tigo
Como comenzar??, estoy tratando de encontrar esas palabras que describan lo que hay dentro de mi interior, al fin me atreví a escribir ahora lo que siento … muchas veces quise hacerlo pero por no saber como comenzar no lo hacia, y además ya pasó tanto tiempo que espero que no pienses que no tiene ya sentido, quiero decirte tantas cosas y una de ellas es que a pesar de tanto tiempo de estar distanciados recuerdo muchas cosas maravillosas que vivimos juntos en aquellos tiempos, quería ser fuerte y hacer de cuenta que el tiempo borrara todo recuerdo, esperé pero no fue suficiente, también ya me cansé de pedir consejos a la gente ya que a veces van en contra y a favor de lo que quería hacer desde hace tiempo atrás, y pues ahora me tocó decidir y me animo a contarte mi verdadera realidad: descubrí que me volví a equivocar ahora solo trato de encontrar la dirección de enmendar mis errores.
Sé que muchas veces me equivoqué y te culpé de todo… solo quería sentirme victima tal vez porque no podía hacer otra cosa porque sentía que yo era cobarde como para hacer algo por nosotros, como seguro ya te dabas cuenta, sentía tantos miedos y mi orgullo siempre estuvo ahí no me dejaba ser libre por temor a salir lastimado, cuando me estaba lastimando yo mismo sin darme cuenta con esos miedos y no permitirme disfrutar de nuestra amistad y la libertad de sentir un montón de cosas por ti, sé que muchas veces tragaste tu orgullo por mí causa y me ayudaste a confiar… ¿como pude ser ciego y no aprender de ti en esos momentos, ¿? sé que la vida es un instante y por eso ya no quiero perder mas tiempo pensando en hacer algo o en el qué pensarán el resto del mundo??’ de la gente que me rodea que te busco a alcanzar tus palabras, tus consejos o algo así ¿? Y eso que importa cuando ya no puedo seguir viviendo como si nada hubiera pasado, tal vez ahora sea tarde pero no quiero pensar en ello tú siempre decías que todo tenia solución, y que no se debía perder las fuerzas ni las esperanzas, seguir adelante, y me animabas a que todo se puede aunque de poquito en poco y un día se hace grande ese poco. Hace poco antes de escribir esta carta recordé unas palabras tuyas y la forma en que me ayudabas en aquella melancolía a la que yo atravesaba aquella tarde mientras abría unos libros ¿recuerdas? Tú me esperaste solo para ayudarme a superar mi agravio y mi quebranto, ¡me esperaste para darme una mano de ayuda! creí que me había olvidado de aquello pero como escapar!!!? y empecé a meditar en ellas tu valentía y muchas cosas maravillosas que tú traías dentro de ti y una nostalgia espantosa me sobrecogió, en aquel momento porque me decías tantas cosas y no sé por qué en esos momentos no te entendía bien, cuando me explicabas el por qué de tus acciones solo te juzgaba sin querer creer que tú también dabas mucho de tu parte para que mejorara o funcione nuestro atañer, siempre trataba de encontrarte un montón de defectos, no quería saber de que la del problema era yo, eras una de las pocas personas que tenia fe en mí y sé que querías verme bien en todo los aspectos, a veces dije cosas sin pensar y que no sentía y te lastimaron bastante, créeme que no quise hacerte daño, y lamento mucho todo el daño que te hice hasta el día de hoy, ahora solo quiero enmendar mis errores pero solo dame una oportunidad para demostrártelo, ¿recuerdas lo que decía en el amor no hay orgullo que valga??? Y yo te diré que en la amistad no hay barreras que rompan nuestra euforia, nuestro sacrificio, nuestro atañer. Y por ello hoy decidí mostrar mi humildad diciéndote todo lo que me está pasando, pero por favor responde para bien o para mal tal vez necesito de una vez unas palabras claves tuyas para retomar mi vida. Esas palabras que nunca no lo has dicho a nadie pero la tienes guardada para mí.
Es Por eso que talvez Te escribo esta carta con enorme melancolía en mi alma, en mi ser después de muchos sucesos que talvez han dañado nuestra alevosía y nuestra amistad que ha prevalecido por mucho tiempo, pasando ríos, valles, montañas, ¡y aún iglesias y vientos recios! Pasando risas, pasando lágrimas y momentos de compartir ideas, pensamientos y sentimientos profundos.
Y la verdad no sé por qué te escribo ahora pero era algo que me impulsaba a hacerlo, por ello te escribo, tal vez sea esta mi última carta, porque siento que te he hecho mucho daño a ti oh amiga, durante todo ese viaje, pues no sé como remediar aquella pesadumbre que tú tienes ahora por mi culpa.
No sé si me perdonarás algún día el daño que te he hecho a tus sentimientos, pero no me importa si me perdones o no me perdones, pues hoy solo me atrevo a escribirte estas líneas, talvez haciéndote conocer mi infortunio lo que un día creí que nunca me llegaría a pasar y solo son nostalgias amargas ahora.
Sabes amiga Silvia; aquel día miércoles 5 de diciembre cuando te vi por las circunstancias pude ver en tu rostro tres cosas: que no pude decirte en ese momento por el ambiente defiscivo y tu actitud inadecuada que tú presentabas en ese instante.
Pude ver un puente muy largo por la cual tú no lograbas pasar, también pude ver unas gradas que no tenía un final acertado, o sea, esas gradas no llevaban a ningún lado más que al abismo. Y la tercera cosa que pude ver es tu miedo.
Amiga Silvia, tú en esos momentos tenías y aún tienes un miedo terrible que no estás pudiendo contrarrestar, no sabes cual sendero tomar, por eso amiga mía, tu reto es ahora; debes escoger cruzar el puente o subir las gradas peldaño a peldaño, y debes eliminar tu miedo, ese ídem que puede hacerte llegar al fracaso.
Debes escoger el blanco o el negro, pero no escojas el gris.
Debes escoger subir las gradas o el puente pero no escojas el miedo. Esto te digo de todo corazón porque has sido y serás mi fiel amiga aunque las circunstancias no los permitan. No quiero hacerte más daño, por favor compréndeme.
Ahora entiendo el por qué de las cosas que pasaron entre nosotros dos, talvez mis pensamientos han sido muy precipitados al decirte cosas súbitas aquel día, ni yo mismo no entendía por qué lo hacía pero lágrimas corrieron en medio del público que me miraba mientras te escribía esos mensajes, pues me había invadido un remordimiento, era como descargar una carga de entre mis espaldas mientras te decía aquellas palabras, pues ahora solo espero que me perdones por aquello, la verdad es que talvez tengo un problema psicológico pero si sé que tengo una necesidad emocional que no me deja vivir tranquilo, no se qué es lo que pasará conmigo, porque cada vez estoy más incompleto, fue tal vez por esa necesidad que te dije aquellas palabras aquel día. Aunque todos tenemos derechos a cometer errores, Pues no sé si estuve en mi derecho o no, no sé si estuve en mi juicio correcto o no, pero sea la supremacía, la divinidad y la naturaleza quien juzgue mi acto pueril y nefastoso de aquel día.
Pero a ti siempre te voy a llevar en mi reminiscencia y en mis pensamientos porque has sido la primera y talvez la única persona quien ha sabido relevarme en los momentos de pesadumbre y melancolía que yo afrontaba en aquellos días.
Y la verdad es ahora que buscaré la forma de relevar tu nombre, talvez dedicándote alguna de mis obras que cuenten tu historia, tu vida y tu valentía. Talvez sea de esa forma que estaré pagando mis deudas contigo porque no hay otra.
Gracias por tu alevosía hacia mí, pues ahora me toca hacer lo que tengo que hacer. Muchas veces el orgullo nos hace llegar a lugares donde no queremos llegar, pero sé prudente en tus acciones, a emprender tienes dos opciones a escoger te lo repito por tercera vez “el puente a cruzar, o subir las gradas peldaño a peldaño y no tengas miedo que eso puede ser el pecado más grande de toda tu vida. Tener miedo es como estar enfermos del corazón a la cual que cualquier momento nos pueda dar un paro cardiaco. Silvia… talvez no era este el momento para decirte estas cosas pero es la verdad que te negabas y rechazabas a saberlo, pero debes darte cuenta de tus dominios y tus atribuciones, debes darte cuenta de ¿Quién eres y qué haces? ¿Para qué vives? ¿Para hacer hechos o para ser hechos? ¿y en qué circunstancias?
Muchas veces hacemos cosas hermosas, cosas que deslumbran al mundo en su conjunto.
Por cual razón en ocasiones inesperadas el mundo nos agradece y pondera porque son hechos que no hemos podido evitarlo e interrumpimos a nuestro mundo.
Como el lobo cuando canta en su euforia y estremece la grandeza del jabalí.
Pero a pesar de todo es la atribución maravillosa de cada cual el hacer los hechos de acuerdo a su característica.
Por lo cual muchos seres a nuestro entorno nos mirarán con grandeza encendida con alevosía encontrada y con esperanzas de poder ser lo que ven en nosotros, como un país en su presidente o un niño en su padre; un criado en su amo o el mismo viento en su fuerza, porque viento sin fuerza ya no sería viento e hijo sin padre ya no sería hijo.
Aunque muchas veces ignoramos el quienes somos por tal razón el mundo no nos da la parte que nos corresponde al igual que el criado no temería de aquel amo que no sabe que es amo.
Muchas veces podemos decir nuestros nombres y hacer que eso sea una respuesta suficiente para con nuestro entorno. Pero esa respuesta solo nos dice lo que somos; pero no nos da la respuesta de quienes somos en verdad, entonces, ¿Cómo averiguar la verdadera respuesta a la pregunta que nace en el corazón? ¿Qué podemos hacer? Lo primero que debemos hacer es iluminar el lugar donde reina la oscuridad y descubrir que cada vez que nace una criatura en el mundo no importando que sea hombre, animal o planta; un espíritu se coloca al lado de ella ¿para qué? Para iluminar su camino a través de la larga y oscura noche y les canta bellas canciones para guiarlos. Tal vez cada cual se preguntará y dirá, ¿por qué? Porque cada uno de nosotros tenemos un destino reservado ¡tenemos un camino a donde ir! El sendero es diferente para ti y para mí, pero el viaje empieza en el corazón. Piensa en donde buscar, y a quien seguir, el buen camino tú lo debes ver, aunque peligroso a de ser, complicado también ¿Quién podrá decir toda la VERDAD? ¡La pregunta es difícil! Mas trata de calmarte, porque tus sentimientos son poderosos, y una vos desde tu interior sabrá guiarte en tu andar peregrino, podrías si quieres volver, ir a tu hogar, donde cariño te espera, talvez sea mejor para ti, descansarás y dirás, ¿quién quiere ir en busca de una pregunta ridícula? Si tú quieres saber el ¿Quién eres en VERDAD? Tendrás que caminar y pronto lo sabrás el ¿Quién eres?...
Tu guía espiritual te espera en la entrada al sendero por el cual es tu destino, ¡está ahí para guiarte y ayudarte! Ten fe y confianza en ti misma y ¡corre a su encuentro! Haz el viaje en busca de tu respuesta.
Busca el hilo de tu éxito y de tu prosperidad ¡lucha! Pero jamás en la vida busques el bien personal, busca el bien social, busca el bien de tu entorno. Porque es dando como se recibe, sembrando amor es como se cosecha amor, ¡no esperes cosechar trigo si sabes que has sembrado maíz! Lo mismo, no esperes cosechar éxito o felicidad sabiendo muy bien que has sembrado incertidumbre y tristeza en tu alma. ¿Comprendes amiga? ¿No cosecharás primero y luego sembrar verdad? El poder y el dominio que Dios guarda para ti, es muy grande. Solo se prudente y perseverante, en las cosas deseas desempeñar.
Serás mi amiga hoy y siempre, jamás te olvidaré, alguien una vez dijo esto: “tú saltas yo salto” o sea que siempre estaré ahí cuando sea necesario y tú también estarás aquí, y ambos nos buscaremos para corregir y subsanar nuestros senderos escogidos ambos nos ayudaremos en las necesidades que tengamos afrontados, talvez no seas la persona indicada para mí, pero te consideraré como a mi alma gemela, única y formidable, desde aquel día en que se encendió el fuego de nuestra amistad.
Talvez me eh equivocado al haberte considerado mi cantimplora que sacia mi sed y rellena el vacío en mi ser y mi alma flagelada, por cual razón he decidido con lágrimas en los ojos dejarte volar como una ave herida, vuela Silvia, ¡vuela! Pero no vayas tan lejos de donde no puedas regresar. Así como me enseñaste a comprender y valorar prestigios, y si algún día quisieras cambiar destinos, solo dímelo que talvez sólo no eh de poder, talvez necesitaré saber de tus propias palabras por favor si en algún momento me consideraste tu alma gemela como yo a ti responde. Yo pacientemente esperaré tu regreso y tu respuesta por lo cual solo te digo lucha chispita del alma mía, ¡lucha!, con lágrimas en los ojos te digo que tu valor es la grandeza de tu existencia. Ve a sanar esas heridas causadas por mi culpa, mi culpa, solo mi culpa nada más que mi culpa.
Atte.: tú amigo Prosélito: Efraín Muyurico Alaka.
“jamás te des por vencido de lo que crees ya haber vencido porque solo es la lucha aun no la guerra, hay mucho por qué pelear”
|