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Inicio / Cuenteros Locales / EstatuaconEpilepsia / «LOS DEGENERADOS SOLEMOS HACER DEGENERADECES»

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«LOS DEGENERADOS SOLEMOS HACER DEGENERADECES»
BATI DEGENERADO INVITADO: GUILLERMO SOUBELET



Noche Buena.
Noche.
Museo Nacional de Bellas Artes, poco antes de la hora de cierre.
Una figura solitaria se halla parada, extasiada, ante la extraordinaria escultura «El Beso», de Rodín. Si éste fuera un cuento obra de un escritor de prestigio, la figura solitaria (en Noche Buena, para colmo) podría simbolizar la Soledad, La Tristeza, o el Eterno Desamparo ante el que se halla el hombre frente al inmisericorde Destino, la negatividad del Universo, la abominable y solitaria vacuidad de la Existencia, La Nada, el trance del hombre obligado a habitar una eternidad yerma y sin dioses, como una diminuta y patética llama parpadeando en un inmenso vacío __ a su alrededor solo desechos, horror y desesperación __ ¿y todo para qué?, todo para dar forma a una asfixiante camisa de fuerza que es nuestra vida en un cosmos negro y absurdo.
Pero lo escribo yo, de modo que es solo un hombre solitario contemplando, extasiado __ sí, ya usé dos veces esta palabra: pero es que está muy extasiado éste sujeto __ «El Beso», de Rodín. En un gesto inconsciente, acerca su mano al mármol, como si deseara crear un vínculo más estrecho con aquella maravilla. Entonces la retira, presuroso. Teme que el Guardia lo increpe. Está convencido que aquél hombre es un es Gestapo, un ex «S.S», o, al menos, un inspector de la Dirección General Impositiva.
__ ¿Porqué no le toca una teta? __ preguntó imprevistamente una voz cascada detrás de él, rompiendo así todo el encanto de la escena. El hombre __ que ya no es una figura solitaria y tampoco está tan extasiado como antes ahora que interrumpieron tan bruscamente su arrebolada contemplación __ sorprendido, giró en torno y se sorprendió al encontrarse cara a cara con un sujeto enorme, viejo, alto, de sobretodo, con una mata impresionante de cabellos ensortijados y una barba que parecía un estropajo que impedía verle el rostro con claridad.
__ ¿Cómo? __ contestó. Que era una luz para contestar este tipo.
__ A la estatua. Está rebuena. Yo siempre las manoseo cuando los guardias no miran.
__ Oiga, no se ofenda, pero… esa barba y ese pelo, honestamente…. __ el desconocido se llevó velozmente las manos ala barbota y al largo y enmarañado cabello, que en realidad parecía un estropajo usado como peluca __.
__ ¿Qué pasa con mi barba y mi pelo? __ sus clarísimos ojos desconcertados por aquella pregunta como los de un camello bajo la lluvia __.
__ En realidad, parece un estropajo usado como peluca.
__ No sea idiota. ¡Los degenerados somos así! ¿Nunca vio una película? Está todo: el cabello sucio y enmarañado, la barba sucia y enmarañada, el sobretodo sucio…
__ … y enmaraña... ¡ah, no! Disculpe. Me distraje.
__ ¡Por las noches no se imagina las fiestas que me hago con las estatuas desnudas de las plazas!
__ Pero…
__ ¡Anímese! ¡No se imagina lo excitante que es! Anoche, sin ir más lejos, en la plaza que está ahí en Callao y Marcelo T. de Alvear, ¿ubica?; bueno, sobre la vereda de Callao, casi a mitad de cuadra, hay una estatua tamaño natural de un tipo bien «en posición correcta»: agachadito… en bolas… culo al norte… (se supone que bebiendo de una fuente o algo así). Bueno, cuando nadie miraba: ¡¡Aaaggghhh!!! ¡¡Gozá!! ¡¡Gozá!! ¡¡Jerónimoooo!!
__ ¿Me habla en serio?
__ ¿Lo duda? Mire mi aspecto. Soy un degenerado. ¿No se da cuenta? Y los degenerados solemos hacer degeneradeces. ¡Somos así! Andamos con el pelo sucio y enmarañado, la barba sucia y enmarañada…
__ El sobretodo sucio y sin enmarañar…
__ ¡Pero claro! Y esta escultura en particular que tenemos aquí es soberbia para tocarle el culo a la dama, porque fíjese, amigo, que representa a una pareja besándose. Y el sólo hecho de manosear a una dama frente al marido y sin que el cornudo lo advierta, me pone como un garrote. ¡Mire! ¡Mire como se me puso el «zochori dorapa» de solo pensarlo! __ exclamó, gozoso, y se abrió el sobretodo para exhibir la enorme protuberancia que abultaba su pantalón __.
__ ¡Le creo! ¡Le creo! __ contestó rápidamente el hombre ex figura solitaria, mientras el desconocido acariciaba lascivamente las nalgas y los pechos de la mujer de la escultura __ ¡Pare de una vez! ¡Pueden vernos! ¡Vamos a terminar presos por manoseo deshonesto de estatuas casadas en la vía pública! __ rogó histéricamente, mirando hacia todos lados, aterrado de ser descubiertos y verse envuelto en un escándalo __.
__ ¿Bajo qué cargos? ¿Tocar una estatua? ¡Es como si se lo llevaran preso por tocar una silla! ¡No sea ridículo! ¡Vamos! ¡Toque! ¡Toque sin miedo! ¡Dese el gusto! ¡Mire qué tetas! ¡Aggghh!!! __ le exigió mientras se aferraba desde atrás y con ambas manos a la cintura de la estatua y movía descontroladamente la pelvis contra ella, en el movimiento característico del coito, a la vez que ponía los ojos en blanco y se babeaba por un costado de la boca.
__ ¡No! ¡No puedo hacer eso! __ se desesperó el tipo, que sentía que todo el mundo estaba pendiente de ellos __ ¡Mire! ¡Aquella viejita está mirando para acá!
__ ¿Aquella vieja? ¿Con el aspecto de vieja depravada que tiene? ¡Mírele los ojos! No lo puede ocultar. ¡Esos son los ojos de la lujuria y de la perversión desatadas! ¡Esa vieja inmunda es una pervertida, una corrompida servidora de los placeres más abyectos! Una ninfómana insatisfecha que sería capaz, y cómo no, de…
__ ¡Pero si es una viejecita de cómo noventa años!
__ Ay, mi querido, le daría un beso en la frente…
__ ¡Ni se le ocurra!
__ … por semejante inocencia, por tamaña candidez.
__ ¡Y menos con esa barba de estropajo!
__ Esa vieja… mi querido, esa vieja horrorosa, no es otra cosa que una inmunda degenerada que ha caído, arrastrándose por los más inmundos escalones de la depravación y la bajeza. ¡Mírele los ojos! ¡Mírele los ojos y verá que no puede ocultarlo! ¡Bastaría con que esa vieja inmunda relatara cualquiera de sus siniestros deleites para privar al mundo de todo su color!
__ Pero… es solo una ancianita enclenque que…
__ ¡Debajo del haraposo vestido lleva portaligas, medias caladas, corset y corpiño de cuero y tachas de metal! ¡Lleva los brazos tatuados en toda su repugnante extensión, y en su cartera lleva un látigo de cuero y una toalla mojada!
__ ¡Vieja put… !
__ ¡Shhhh! ¡Baje la voz! ¡Baje la voz! __ dijo el degenerado en un susurro, mientras le tapaba la boca con una de sus enguantadas manos __ De todos modos, ¿porqué perder el tiempo con la longeva libidinosa teniendo aquí, frente a nuestros ojos… ¡ay, mamita, las tetas que tiene esta estatua! ¡Qué orto, papacito! __ grita, mientras manosea los glúteos de la escultura como un poseso __ ¡Y mire las tetas de aquella otra! ¡Aghhh! ¡Aghhh! ¡Tomá! ¡Tomá! ¡Mirá lo que tengo para vos, guacha! ¡Tomá! ¡Gozá, putita! __ jadea, descontrolado, mientras se acopla a la escultura con los movimientos de un perro caliente__
__ ¡¿Pero qué hace?! ¡¿Está loco?! ¡Deténgase! ¡Dios mío, ¿para qué habré nacido?! ¡Yo me voy!
__ ¡Pero no sea idiota, mi viejo! ¡Acábela de llorisquear y venga a gozar con nosotros! ¡Mire la cantidad de estatuas solas y desnudas que hay! ¡Aquella que está allá, la que está agachadita como esperando visitas! ¡Que orto, madre! __ gritó como un descontrolado __ Es más, creo que esa estatua lo está provocando. ¡Hay para todos! ¡Feliz Navidad y a coger que se acaba el mundo! ¡Aghhhhhhh! ¡Aghhhhhhhh! ¡Jerónimoooooooooooooo! ¡Tomá, perra: gozá!
El sujeto, aterrado con semejante espectáculo, tras mirar asustado hacia todos lados, decidió finalmente abandonar el museo y a aquél loco:
__ Mire, no se ofenda, eh… pero es Noche Buena y…. en fin: tengo cosas que hacer. Ya sabe, tengo que ir a encender las luces del arbolito. Así, que bueno, fue un gusto. Adiós y feliz Navidad.
__ ¡¿pero qué dice?! ¿Está loco? Nosotros acá pasándolo bien y usted… Viejo, ¿le falla un tornillo? ¡Mire esa! ¡Mire qué tetas! ¡Mire aquél culo! ¿Qué? ¿Los va a desperdiciar?
__ Sí, sí, muy lindas tetas. Lindo el culito aquél también, eso no se lo niego. Es que…. No sé. Estas cosas no son para mí.
__ ¡Uy, sí como no! Vamos, pilluelo: que ya observé el llamativo bulto que usted exhibe con elogiable impudicia __ nuestro muchacho se mira la bragueta y advierte, horrorizado y caliente (aunque quizá un poco más caliente de lo que hubiera querido aceptar) que aquél degenerado tenía razón: estaba inopinablemente excitado. Y que el viejo, reconozcámoslo de una vez, también tenía razón en que la estatua aquella, la de ninfa correteando, tiene un orto que no veas. Y eso sin contar con ese par de tetas tiesas, paraditas, como las de su sobrinita… Además de que, ¿total qué? él no tiene nada que hacer ni con quien ir a divertirse. Es noche de navidad y ahí estaba, solo como un idiota tratando que pasaran las horas. ¡Linda manera de festejar la navidad! Además de otra cosa, el viejo tiene razón: no le estarían haciendo nada malo a nadie.

Rato después, mientras se acopla con frenesí irracional contra las núbiles nalguitas de aquella adolescente de mármol, se decía que debía tomar nota mental de aquella estatua de la plaza de Callao y Marcelo T. de Alvear.

Mientras tanto, escondido entre los arbustos de afuera (hasta donde llegan, nítidos, los jadeos del hombre que se da el gusto con las esculturas mas apetecibles, el viejo desconocido se quita aquél improvisado disfraz, mientras exclama, fatigado:
__ ¡Al fin! ¡Ya no sabía qué hacer para que se entusiasmara con algo! ¡Y es que ya no me queda ni una muñeca inflable como la que él me había pedido! __ rato después, una inconfundible figura a bordo de un trineo tirado por renos surca los cielos. Se oye el tañir de las campanas y una reconocible y querible risa:
__ ¡Jo, jo, jo! ¡Llegó la Navidad!


Texto agregado el 18-02-2008, y leído por 66 visitantes. (3 votos)


Lectores Opinan
2008-03-21 01:24:30 hola, aqui leyendo sus cuentos, éste en especial me ha gustado aunque debo decir que quizás al final el personaje popular invitado (por asi llamarle) entra un poco forzado, al igual que en LO QUE LE PASÒ AL DANI NO TIENE NOMBRE, el màs logrado es Batman en RECORRIENDO LAS CALLES DE NOCHE... La mejor parte es cuando el extraño grita desaforado: ¡Feliz Navidad y a coger que se acaba el mundo! ¡Aghhhhhhh! ¡Aghhhhhhhh! ¡Jerónimoooooooooooooo! ¡Tomá, perra: gozá! No sabe usted lo que me he desternillado de risa, esa frase en verdad es lapidaria, la consideraré para mi epitafio.. saludos! chinaski81
2008-02-21 03:48:46 *****, muy bueno. MAGAROSA
2008-02-19 07:21:40 No cambies. ***** aprendi zdecuentero
2008-02-19 03:15:52 muy bueno !! carinaidea lista
 
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