Tres pisos tres misterios
“el acre de la vida”
He venido de lejos, ¡muy lejos!, pasando ríos, cruzando valles y quebradas. El camino es muy largo, pedregoso y sin sombra. Muy costoso de andar. He sido mordido por las serpientes, langostas y otros animales venenosos. He corrido el riesgo de morir sin antes de llegar a mi destino; pero mi peregrinaje no es en vano aunque solo estoy de paso por aquí, vengo buscando algo que perdí un día. “VERDAD” es su nombre y la tengo que encontrar, defender y cuidarla. Me dijeron que puedo encontrar aquí, aún no hay rastro alguno de ella, solo encontré a hombres y mujeres ¡aún niños!, envueltos en el manto de la mentira, la discordia y la hostilía. No puedo hacer nada sin antes encontrar a la que busco. “¿¡donde estás oh verdad divina!? Vuelve por favor vuelve, que sin ti no puedo vivir”. Ayúdenme a encontrarla por favor ayúdenme. Mi viaje es muy largo y debo volver al lugar de donde vine por senderos de la humildad, la solidaridad y la felicidad de otros. Y a ti: ¿Cuánto te falta caminar? ¿Defenderás a “LA VERDAD” si es que me la encuentras? Si me la encuentras sentada en alguna parte, o talvez la veas llorar en la orilla de algún árbol, acércate y dile que le estoy buscando ya desde hace mucho tiempo. No tengas miedo de ella, es muy buena y amigable al mismo tiempo y si tú quieres, ella te puede dar paz y momentos de sosiego en tu coyuntura y tu andar peregrino, como me la dio a mí, por eso la busco, le tengo que contar muchas cosas que me ha pasado porque sólo ella sabrá juzgar todo lo que me ha pasado.
Todos tenemos siempre algo que contar, algo que escribir para que en tiempo futuro se enteren que hemos existido, talvez escondes algo en tu interior y no puedes o no sabes como soltarlo porque talvez tienes miedo a ser recriminado o recriminada pero no te dejes vencer por aquello, cuenta lo que tienes que contar a través de la verdad y si no puedes verbalmente, escribe, talvez has vivido en buenas condiciones sociales cuenta tu experiencia, o talvez tienes un pasado muy inhóspito, igual cuenta, aquello para así que otras personas sepan lo que has sido y sepan que exististe alguna vez no importa si tu vida fue un desastre o en condiciones desagradables, porque es eso la mejor manera de vida que uno puede vivir atravesando obstáculos nefastos, porque gracias a esa forma de vida buscarás y pensarás en el bien de la sociedad ¡lucharás por esa sociedad marginada porque habrás de saberlo como es el encontrarse en esa situación! En una oportunidad un comunicador social dijo estas palabras mientras emprendía su trabajo: “eh vivido en una familia sufrida y sé como es la vida de un pueblo olvidado, sé como es la vida de un obrero campesino marginad, por eso tengo ahora ese don de ayudar a ese pueblo sufrido, a ese pueblo oprimido” por eso querido amigo lector; el vivir en condiciones desagradables es la mejor forma de vida, porque eso te ayuda a reflexionar para con los demás a través de esa amarga experiencia que hayas vivido en toda tu vida, te ayuda a socializarte a solidarizarte con otros que sufren marginación, incomprensión. Jesús nos enseñó eso; a él una vez le pusieron en prueba haciéndole esta pregunta: “¿por qué hablas y comes con los pecadores?” a lo que él respondió: “no son los sanos quienes necesitan médico, si no los enfermos y yo eh venido por ellos”.
Por eso amigo mío nosotros también podemos ayudar a esta sociedad enferma ahora más que nunca con lo que podamos, y mejor aún contando nuestras experiencias como esta que viene a continuación:
Hechos en la historia que muchos no pueden y no podrán creer ni comprender, historias que no se saben ¿de Cuáles son los motivos para sus respectivos sucesos; relatos impactantes como este que a muchos les hizo llegar a lo más íntimo de sus pensamientos.
Pero esto es “LA VERDAD” que talvez ha estado escondido y muchos la esconden todavía por y desde hace mucho tiempo; pero hoy se da a la luz de nuevos horizontes, nuevos pensamientos, nuevos encantos; porque:
Todo parecía tan real, era natural, lo que vivía aquella vez, porque sentía frío, también hambre y dolores, sentía tristezas, sentía enorme melancolía porque vivía en un mundo sin consuelo, como cualquier otra persona no normal para mi ser interior, eran días de llanto, era angustia; puesto que no tenía a nadie, todos se habían ido por su camino respectivo, pero no me importaba aquello, buscaba siempre con que solucionar mis problemas. Y en medio de toda aquella nefasta vivencia; una mañana me tocó ir al centro de la ciudad donde mamá se hallaba. Tenía que ir a visitarle, puesto que ya hace mucho tiempo no nos habíamos encontrado, ni hablado con ella. Yo no sabía como se encontraba ella, talvez se hallaba enferma, o talvez tenía alguna necesidad. En verdad no sabía nada. Por eso tuve que ir aquella mañana a visitarla, ¡algo me impulsaba ha hacerlo! era como una necesidad muy fuerte que me empujaba a emprender.
La jornada seguía transcurriendo aquel día y cuando ya había llegado al refugio de mamá, ella me vio llegar con su rostro bañado en una sonrisa refulgente, y contenta de verme después de mucho tiempo. Me abrazó muy emocionada ella y me invitó a sentarme junto a ella. Conversamos de muchas cosas importantes entre ella y mi persona. Mamá me contaba todo lo que le estaba pasando, lo mismo yo hacía haciéndole conocer lo que me pasaba en el diario vivir. Pero de un de repente sucedió algo fortuito, y de una manera súbita, la cual me hizo preocupar porque ella comenzó a sentir dolores de muela, y comenzó a caminar de un lado a otro no pudiendo soportar ese terrible dolor que le martirizaba cada vez con más fuerza.
—Ay… me duele, me duele, no aguanto— comenzó a gritar angustiada.
—Mamá, mámi ¿Qué tienes que te duele? — Le agarré de su mano
—Hijo, me duele las muelas— comenzó a sollozar
— ¿Mamá, es fuerte el dolor que sientes? — le pregunté al verla desesperarse.
— Si hijo mío, ya no puedo aguantar más— responde ella con los ojos sollozos
—Mami, tranquila, yo tengo la solución para ese dolor que estás sintiendo, vamos al otro lado de la ciudad— le dije finalmente.
— Bueno hijo, entonces vamos rápido— dijo ella terminando la angustiada conversación.
Aceptando mi última palabra de invitación y entonces se alistó, alzó una manta y salimos de su refugio lo más pronto posible que pudimos, hicimos parar un micro y de inmediato subimos en él; teníamos que recorrer trece kilómetros para llegar a la provincia donde se hallaba la solución para el malestar, pero en el trayecto, mamá gemía con el dolor, ya no podía aguantar más, mientras yo trataba de consolarle haciendo que resista un poco más, puesto que ya estuvimos por llegar al lugar donde se hallaban los remedios. Pasaron cuarenta minutos desde que subimos en el micro, pero al fin llegamos a la provincia, bajamos en la plaza principal de aquel lugar, y luego nos dirigimos de inmediato al edificio donde se hallaba la solución al sufrimiento de mamá. Mientras caminábamos a prisa, de un de repente mamá desaparece de mi lado, como por arte de magia, yo no sabía donde se había ido en aquel momento, le busqué pero no lo encontré, “¿es que alguien me lo había arrebatado de delante de mi vista?“ Pensé cuestionándome y desesperado, en ese momento pero mamá no apareció por ningún lado. Y entonces me animé a ir solo al edificio donde se hallaba la solución pensando por otro lado que talvez ya se me había adelantado y había llegado ya hace rato a dicho edificio, puesto que mi persona también ya se hallaba cerca de ahí, llegué a la puerta principal sin presencia de mamá, pero de un de repente antes de entrar por aquella puerta. Me invade una debilidad muy fuerte, y pierdo la conciencia, mis ojos comenzaron a ver borrosos a todas las personas que pasaban por el lugar. Parecía que las nubes me habían cubierto por completo. Ya no pude dar ni un paso más. ¡Dios mío! ¿Qué es lo que estaba pasándome en aquel momento? No pude comprender nada, porque en el último paso que apenas pude dar, la debilidad que me había invadido me obligaba a desplomarme para el piso así que comencé a arrastrarme por el suelo como un gusano, no podía pararme más, pero tampoco ya no podía distinguir las cosas ni a las personas de aquel lugar ya no los veía con claridad ¡me estaba muriendo poco a poco! pero entré al edificio arrastrándome, luego tenía que subir las gradas hasta llegar al tercer piso; pero no podía, estuve tendido en el suelo así que esperé un momento; después de un prolongado rato de tiempo, me animé a subir las gradas arrastrándome, lo que era mi única forma de llegar: pero cuando miré las gradas, vi que ya no eran las mismas porque se habían convertido más altas cada peldaño de subida, pero no me importó aquello y comencé a treparme con todas mis fuerzas agarrándome con las manos así moribundo, tal como me encontraba, y sin conciencia. Pero lo raro es que las personas bajaban y otros subían sin problema alguna, eso pude ver con enorme esfuerzo: y a mí solo me miraban el como me arrastraba tratando de subir cada escalón, no les daba la menor importancia la situación en la que me encontraba; pasó mucho tiempo y al fin había llegado al tercer piso de aquel edificio así medio muerto tal como me encontraba, entonces tendido me hallaba en el pasillo queriendo levantarme, y cuando lo intentaba no podía lograrlo, pues mi cuerpo se había vuelto como una masa sin poder sostenerse, me agarré del pasa manos de aquel pasillo pero al hacer ese esfuerzo con mi cuerpo todo desvanecido, casi caigo al vacío de la planta baja, pero ahí aparece una persona, y me agarra de la ropa con la que yo estaba vestido, evitando a que me cayera al precipicio.
Cuando la miré, vi que había sido una joven y muy cordialmente ella me sonreía y muy amablemente intentó ayudarme. Pero entonces ella se dio cuenta que yo me hallaba muy mal y comenzó a gritar pidiendo auxilio por mi mal estado, y entonces aparecieron varios médicos con una camilla y me ponen en ella, y de emergencia me llevan al quirófano para hacerme los respectivos exámenes de lo que me había pasado. Aquel edificio era un centro de distribución de alimentos nutricionales, y remedios definitivos para todo tipo de problemas de salud, de la cual ahora mi persona es miembro, y era ahí donde se hallaba la solución para el inesperado dolor que padecía mamá, pero aquel día se convirtió en un centro de salud hospitalario porque misteriosamente aparecen médicos que no pertenecían ahí.
Si no hubiese sido aquella joven amable, talvez pude haber caído al precipicio del edificio y haber muerto en esa extraña vida.
Pude apreciar tres nefastas cosas y el, muy arriesgado forma de subir las gradas; pude ver el dolor de muelas de mamá, también la desaparición de la misma, y el tercero es, la terrible debilidad que mi cuerpo padeció acompañado de la pérdida de mi conciencia pero al final que logro subir al tercer piso después de todos los sucesos ocurridos aquel día.
Regresé a la vida real puesto que solo había sido un sueño muy largo, desperté un poco asustado, no pudiendo comprender que es lo que me quería mostrar ese sueño en ese momento.
Pasaron los días y las semanas y me había olvidado por completo de aquel sueño, pero poco a poco iban invadiéndome las angustias sin que me de cuenta, también los problemas iban creciendo cada vez con más fuerza en mi familia, puesto que había perdido la relación entre Padre e hijo y cada vez era más el alejamiento entre ambos, puesto que en aquellos días había nacido un odio y un desentendimiento, en la familia con quien vivía, y el culpable parecía ser mi persona por todos esos sucesos negativos que ocurrían; por otra parte empecé a perder credibilidad con las demás personas, quienes me rodeaban en aquellos días, perdí amistades importantes, ¡perdí talento!, por poco pierdo sociedad porque parecía ya no ser mi persona quien se hallaba en mi ser, me sentía inservible por todas las cosas que me estaban pasando. También perdí autoestima, me sentí odiado ¡también despreciado! por todo el mundo y la enfermedad me consumía cada vez con más fuerza y malevolencia.
Mi alma estaba enfermo y yo también junto con él, ya no me importaba nada, ¿es que nadie me había entendido? ¿Es que acaso nadie me había comprendido de lo que me pasaba en aquellos días? ¿Por qué un día llegué a este mundo para sufrir ahora? Si aquella vez quisieron matarme con las malditas creencias del hombre.
¿Por qué no lo hicieron aquella vez? ¡Si tanto querían que muera! ¿Por qué me dejaron a medio morir después de yo haber nacido? Es que aun no lo entiendo. ¿Por qué me tenía que suceder esto a mí? ¿Por qué, por qué ¡Por qué!? La maraña de preguntas y vanos recuerdos me invadían en aquellos negros días.
Lo mismo ocurría con mi padre, él también se hallaba en la misma situación cada vez que pasaba los días, ya no parecía él, sus miradas ya no eran las de un padre sano, habían cambiado rotundamente no se sabe hasta el momento ¿Qué es lo que pasará con Mi padre? Porque ya no es lo mismo de antes, ya no puede relacionarse con la sociedad como lo hacía antes, parece que su vida se acaba ya, sin remedios y poco a poco.
Ya casi ha pasado un año después de aquel sueño, y todos los que me rodeaban sentían un odio, un desprecio hacia mí, pero no me importaba aquello aunque me dolía saberlo, pero seguía adelante, a Pesar de los atravíos de los que me insultaban y mataban mi moral poco a poco, burlándose de mi persona y menospreciándome.
Lo peor de todo esto es que llevo un dolor muy amargo en mi ser y un odio, un desprecio hacia las demás personas, hay momentos que parece que se me acaba la vida, es que me siento muy mal en esos momentos, lo mismo ocurre con mi madre, ella igual sufre junto conmigo; cuando a mí me duele alguna parte de mi organismo, a ella igual le duele el mismo lugar, y hay veces que juntos lloramos no pudiendo comprender lo que nos pasa a ella y a mí, ambos parecemos vivir de un mismo espíritu, hay días que mi madre piensa que el culpable de todos los sucesos, malos que está ocurriendo es mi padre, porque tiene un pasado incierto él; ya he ido a diferentes lugares tratando de encontrar alguna respuesta pero no logro encontrarla. ¡Dios mío! ¿Por qué me pasa todo esto a mí? Aún no logro comprender.
Perdí también un aspecto muy importante en mi carrera pero no me importa perderla. Lo que nunca voy a perder es la “fe” si el mundo me odia o mi familia me aborrece, en especial mi padre quien siempre lo había hecho desde que yo era muy niño. Pues habrá uno quien me acogerá en sus brazos. Lo único que no se es que cuanto tiempo más llevaré o beberé ese amargo trago.
Ya pasó un año y medio Aún llevo el dolor dentro de mí ahora, y hay días que solo deseo librarme de esta amarga tierra, porque el dolor que llevo es insoportable ¡es muy pesado!, me duele el pecho, me duele la cabeza, me duele el alma, lo siento muy amargo el trago que me tocó beber, no se en quien apoyar ese dolor, no se con quien compartir mi pesadumbre de muy alta cumbre y su copa de vino amargo Señor, dame fuerzas tú para beber este amargo trago. Me siento solo, es por eso que ya no me importa nada, amigos ¿comprenden eso?, hay días que lloro pero el llanto es para mí mismo, nadie ve mi agravio amargo pero en medio de esto, hay una sola frase que me consuela, una palabra que salió de la voz de una mujer y ella dijo un día para mí: “si aquella vez te quisieron matar, pero tú no moriste; es porque Díos tiene un plan grande, una misión para ti, y eso debe ser más grande que tus propios proyectos; por eso no moriste aquella vez” Esas palabras son las que recuerdo cada vez que me encuentro en pesares muy nefastas; tengo mi madre pero ella no ve lo que yo siento, porque ella… pero esas palabras que salieron de la voz de aquella mujer ¿será cierto, será que Dios tiene un plan conmigo? pues ahora vivo como un mar sin horizontes, no tengo una buena claridad ni a quien acudir más para pedir ayuda y cada vez las frustraciones, el dolor en mi alma y las angustias me consumen con más fuerza, y siento que me estoy auto consumiendo mi propio ser cada día que pasa. Pero pude recordar aquel sueño después de mucho tiempo, y parece que sí me había mostrado algo desagradable que me tenía que suceder y es la que ahora estoy viviendo. Es reflejo de aquel sueño ahora mi vida. Es eso lo que pude comprender. Pero mi deseo siempre fue y es encontrar mi alma gemela, siempre traté de encontrar a ella, hay momentos que pienso que la joven que me salvó en aquel sueño, es ella mi alma gemela. Pero no se donde se hallará. O es talvez aquella joven que actualmente me ha estado ayudando de una manera incondicionante de diferentes formas en que uno puede ayudar a uno que necesita, a la cual compensar no podré porque su ayuda fue más que la ayuda de mi propia madre, aquella joven dio todo de su parte, me acompañó en mi sufrimiento más que mi propia familia.
Vio mi llanto a la cual se compadeció, por lo cual ahora solo me queda dar gracias a mi creador por haberme enviado a aquella consejera, por haberme dado esa oportunidad de rehacer mi destino con la ayuda de ella.
Gracias padre por todo esto aunque no comprendo todavía por qué tenía que llegar a tan lejos con esta situación, no comprendo ¿Qué cosas buenas o qué cosas malas más vendrán detrás de todo esto? ¿¿Cuál es el camino que debo tomar para alcanzar esa misión a emprender? No comprendo ¡no entiendo!
Lo único que puedo comprender es que talvez sufriré un año y medio más porque en aquel sueño subí tres pisos arrastrándome, pero ya pasó un año y medio y aún, no estoy seguro de aquello. Sólo le pido a Dios que me de fuerzas para seguir lidiando en mi carrera incierta, y dando testimonio para levantar vidas desamparadas dándoles consejos y orientaciones como me lo dieron un día a mí persona puesto que es eso mi don de vida ahora más que nunca.
Muchos conocen mi historia desde mi infancia, y lo que narro en este escrito no es ni siquiera una esquina de toda mi vida, pero pocos se agarraron como reflexión para bien de ellos y los demás sólo fueron oyentes vanos.
Pero cada vez aparecen más personas que quieren saber de mí, porque había escuchado hablar en alguna parte de lo que mi vida era desde niño. También hay otras personas que están apareciendo, para saber como me encuentro yo, porque habían visto mi sufrimiento cuando era niño aún mi persona; pero lo más importante de todo esto es que mi persona había escrito varios artículos de reflexión en medio del dolor para otras personas que talvez se hallan en la misma situación, y a eso se van uniendo cada vez, más personas las cuales me están impulsando a llevar adelante mis proyectos a pesar de todos los dolores que llevo en mi ser; y las aflicciones que están consumiéndome. No me importa ya, porque se que detrás de todo esto habrá una salvadora quien talvez sea quien cambie mi destino y sepa brindarme su amor incondicional, y afecto imprescindible: no importando si el mundo me desprecie. He llorado, he sufrido, he sido dolido, también herido el alma por lo cual casi llego a abrir las puertas del exilio por las tantas desesperaciones amargas que no podía soportar ya más, pero: las lágrimas que corrieron por mis mejillas noches enteras, no habrás sido en vanos.
Agradezco a Dios por todo lo que me ha pasado y lo que me va ha pasar en futuro, no importando que sean dolorosas o sean para llorar de amargura. Agradezco a Dios por todos esos sucesos ocurridos, también a la vida y a mi padre quien siempre me había odiado desde mis inicios hasta hoy, tal sentimiento por el cual ahora soy lo que soy. Cada vez que van pasando los días me siento más inseguro de mí mismo, ya no soy el mismo de antes, ya no soy aquella persona a quién le veían con grandes propósitos para el bien social. Tengo un enorme vacío en mi interior; tal abismo al que no se que es lo que le faltará para que esté completo. Pero no me importa aquello porque Se que mi fe en Dios nunca se ha de apagar por más que el mundo lo intentare derrumbar de una u otra forma solo por querer verme derrotado. En muchas oportunidades casi he llegado a quitarme la vida pero he sabido superar aquello, porque había algo que no me dejaba hacerlo, ¡había algo!, una voz en mi interior que me decía “tu misión aún no has terminado” esa voz era la que no me dejaba y es por eso que eh podido lograr vencer y a resistir toda tentación destructiva. Amigo mío, si tú también talvez te encuentras en la misma situación o peor que el mío. Solo te ruego, busca a tu salvador no pienses nada malo; busca el consejo de tu amigo quien siempre estará escuchándote lo que le cuentes. No pienses lo que yo he pensado, no busques auto vengarte solo por no haber logrado lo que siempre habías deseado, si fracasaste una y otra vez, sepa esto, que el fracaso es el camino a encontrar las puertas al éxito, el ir de fracaso en fracaso es como abrir varias puertas y abrirse al mundo de la sabiduría, y saber escogerla cual puerta es la que te hará llegar a la sima de tu éxito, lo que siempre habías querido. Es por eso que nunca te sientas fracasado ni derrotado, seguí luchando aunque te invadan las desesperaciones más grandes del mundo e intenten consumirte. Siéntete fuerte y busca siempre derrotar a tu rival interno. Entonces serás el ser más vigoroso hasta el final de tus días, se perseverante. En toda circunstancia. ¡Lucha si quieres lograr tu propósito! No te desvanezcas, ni te sientas derrotado, Amigo (a) mío (a) nunca te rindas, lucha ¡pelea! Talvez te sientes humillado ¡despreciado! Por el mundo quien te rodea, o tu misma familia, o talvez te sientes sólo o sola creyendo ya no haber solución a tu inesperada situación, y lloras en tu agravio no sabiendo a quien acudir, o tienes un sentimiento débil, ¡sensible!, pues yo también la tengo un sentimiento muy flagelado, ¡muy sensible! Para con cualquier cosa que sucede a mi entorno.
¡Oh! No te dejes vencer, busca siempre alcanzar la victoria, busca a tu salvador, quien dispuesto está a llenarte de valor hasta encontrar tu escondido tesoro, cual talvez se halla guardada en un cofre de oro. Has que tu fe sea prevaleciente. Porque ahí donde hay fe, hay amor; donde hay amor, hay paz; donde hay paz, está Dios, y donde está Dios, hay felicidad. Si Dios con nosotros ¿Quién contra nosotros? Para triunfar es necesario creer que podemos triunfar con la ayuda del supremo creador.
Recuerda esto, amigo mío; si sufres o lloras, o talvez estás en tus pesares más nefastas de tu vida, o simplemente te encuentras satisfecho, o talvez estás feliz porque no te pasa nada adverso, tienes todo, tienes cariño, tienes amor, te comprenden las demás personas, también el apoyo de tu familia: Pero es esto que no debes olvidarte ¡acuérdate siempre! De Dios.
Llévala a él en toda situación en la que te encuentres, llévala en tus tristezas llévala en tus alegrías, contriciones y desesperaciones; llévalo en tus necesidades, llévalo también en tu satisfacción. Llévale y agradécele en todo. Y entonces será la persona quien siempre ha buscado lo mejor, no solamente por si mismo, si no también por los que le rodean y por su creador.
Y si no fuera así, entonces ¿Qué es lo que pasará con él o ella? Solo esperemos que el tiempo sea quien escriba su destino en las hojas de su historia para bien o para mal. Termino diciéndoles esta frase: “vivan, luchen y triunfen; o bien fracasen ríndanse y mueran, porque vivir es digno y morir maligno”
Nota: esta prosa literaria fue escrita entre el mes de febrero y el mes de julio del año 2007 después de haber vivido momentos de desesperación y hay muchas cosas que contar a la luz del pensamiento de las personas en este relato. Pero tan pronto sea posible se complementará aspectos muy importantes.
Como por ejemplo: de cómo una persona me ha estado ayudando en estos últimos años en aspectos sociales y psicológicos y en mis debilidades más frecuentes las que he tenido que vivir, esa persona me dio fuerzas para seguir viviendo llevándome a ,la iglesia y otros lugares alicientes.
Muchas veces ha sido criticada esa persona por la forma en que me ayudaba y defendía a mi persona de una manera incondicionante. Es por eso que ahora siempre la voy a llevar en mis pensamientos, la voy a llevar en mi corazón a dicha persona por su valentía, por sus consejos. “Silvia, gracias por tu apoyo y por haberme enseñado a valorar prestigios, y superar desesperaciones” no se como podré yo recompensarte, solo te digo: que te Quiero mucho tú eres la verdadera amiga quien ha sabido acompañarme en mis infortunios, has visto el correr de mis lágrimas más amargas. Talvez eres tú aquella joven que me salvó de caer al precipicio en aquel sueño, aún no logro descubrir, tal vez eres tú mi alma gemela porque tus ideas, tus pensamientos son coherentes con los míos, pero no importa aquello; solo te agradezco mucho por lo que has hecho por mí, gracias, gracias ¡gracias…! atte.: VILITMUSEMA.
EN LAS LLAGAS DEL ALMA HERIDA
Vivo en un mundo sin consuelo,
Parece que ya mi vida se acaba.
Pero aun mi alma paz hoy aclama,
Y un refugio en donde reposar
Oh! Soberano creador del universo,
¿Por qué las tristezas me afligen?
Oh! Padre, consuela pues tú mi aflicción
te lo pido con mi endeble corazón.
Dios mío, sana las llagas de mi alma herida,
Esas llagas que yo no puedo curar,
Y si no es con tu ayuda oh! Señor,
Pues mi alma padecerá doblegada en su dolor.
En este mundo una paz, yo busqué
Y solo paz temporal encontré,
Pero un día a ti te alcancé
Y en ti paz eterna acapalé.
¡oh amigo mío! Tú que tanto sufres,
sin poder hallar consuelo, padeces
tristezas, a las mismas que no puedes
tú sanar y crees estar ya perdido,
en tu mundo de aflicciones y contrito.
¡o o o o oh! Amigo las penas te ahogan
¡o o o o oh! Amigo, amigo, ¡amigo!
encontrar No puedes a tu ayudador
¡o o o o oh! Amigo, no pierdas más ya refulgencia.
Escucha las voz de un amigo que solo quiere ayudarte
No con plata ni con oro, si no con consejo incondicionante
De una amistad que sufrió al igual que tú un día,
A la cuales supo enfrentar con vigor y valentía,
Porque encontró a su amigo quien le brindó paz en su suplicio
ya no sufras más así! ¿te ahogaste en las drogas?
Pensando en ella encontrar felicidad, pero hoy te digo,
¡oh amigo mío! Las drogas, el alcohol no te salvarán,
Pero uno es el que podrá liberarte de tu desolación
Buscando alcanzar caminos de exaltación.
Él está tocando a la puerta de tu corazón
escucha la voz de tu interior hecha canción
Quien solo quiere ayudarte a encontrar momentos de ternura
A tu corazón que implora momentos de sosiego
En la brecha pura de tu audaz coyuntura
Juventud, tú que vas escalando a llegar a la meta,
De la vida los primeros peldaños inexperta,
Al llamado que cristo hace a tu puerta,
¿No has de abrir juventud ya decidida?
Se que no es fácil salir de las angustias
Y mucho menos olvidar nostalgias
Aunque tan amargas fueron ellas,
Que esconder jamás podían querellas,
Pero es en tu salvador, bonanza atinarás.
¡No demores! Medita en tus acciones,
En los pasos que equívocos vas ya tanto
¿O es que acaso pretendes titubeando
Dividir la energía que ya tú dispones?
No se puede sentir dos potencias
Ya lo ha dicho la bíblica expresión,
¡Ve tú siempre con Dios y en noble acción!
No te dejes llevar por la indolencia.
No te quedes así, contemplativa de este mundo
Mirando las desgracias ¡mira a Cristo!
¡Y abate con audacia del pecado la fuerza conocida!
Donde quiera que vayas se correcta que a tu lado a de estar.
Quien te vigile, no dejes que el vicio te encandile,
Y te arrastre jamás, solo medita,
¡Echa fuera tinieblas que te agravian,
E ilumina tu mente con el sol divino.
¡Que sea Cristo lumbrera en tu camino!
Y en tu vida incentivo, oh juventud,
De cosas buenas que emanan tu virtud,
Que iluminen senderos de paz y gratitud.
“TALITMUSEMA”
|