Lucas
Había una vez, un chico que se llamaba Lucas, era un chico muy peleador.
Un día se la agarró con una chica que se llamaba Melina y le empezó a decir “paraguaya”, en forma despectiva. Ella se enojó y le dijo al profe, quien lo retó a Lucas, que se puso a reír con Iván mirando a Melina. Iván, para hacerla enojar y seguirle la corriente a Lucas, le dijo a Melina que hable en paraguayo. El profe le dijo que no se dice paraguayo, se dice guaraní.
Después Florencia le fue a preguntar a Melina si hablaba castellano o guaraní en Paraguay. Ella le dijo que hablaba castellano y que iba poco para allá, sólo a ver a sus abuelos. Ella vive acá y nació en nuestro país en Buenos Aires, y que los varones le decían eso sólo para molestarla, porque sus padres son de allá.
Lucas siempre se pelea con Maxi por cualquier cosa, le tira de las trenzas a Florencia, dice malas palabras, le saca la pelota a David, patea a Matías y molesta a todos.
Un día los chicos decidieron hacer un plan para que Lucas no los molestara más. El plan Nº 1 era ignorarlo completamente, y lo pusieron en marcha.
Cuando jugaban a la mancha no lo tocaban, Macarena se hacía la distraída cuando la insultaba, los varones no lo invitaban a jugar a la pelota, las chicas jugaban a la soga y lo dejaban de lado y a nadie le importó todo lo que hizo para llamar su atención.
El plan Nº 2 fue usado al día siguiente, seguían sin hacerle caso cuando los molestaba, pero lo invitaban a jugar a todo, las chicas lo invitaban a jugar a las cartas, los varones a la pelota, otros querían que juegue a la mancha o la soga con ellos.
Lucas al estar acompañado se sentía cautivado y feliz, entonces empezó a poder expresar sus sentimientos.
Les contó a los chicos que se peleaba con Maxi, porque quería ser su amigo y tenia miedo de ser rechazado. Ellos se conmovieron y quisieron ayudarlo, entonces le dijeron que empezara a aceptar lo que proponía Maxi, que tratara de no discutirle y lograra poco a poco su confianza y su amistad.
Al día siguiente ya con Maxi como amigo, fueron juntos a preguntarle a David si podían jugar con él a la pelota. Este aceptó y Lucas se animó a decirles que le sacaba la pelota a David porque en realidad quería jugar con él al fútbol y no sabía como decírselo.
Lucas, fue empezando a contarle a cada uno porque se peleaba, pateaba o insultaba con él y logró de esta manera conseguir su afecto, hasta que ya no quedaba ninguno sin saber el porque de su mal carácter a excepción de Melina.
Cuando la veía a Melina salía corriendo, se hacia el distraído e intentaba acercársele pero no podía. Pasaba que si lo hacia, le agarraba unas cosquillas en la panza, se ponía muy nervioso, le temblaban las rodillas, y no le salían las palabras de la boca.
Decidió, pedirle consejo a Maxi, y este le dijo que estaba enamorado. Y aunque no quiso admitirlo, le pareció que su nuevo amigo tenía razón. Entonces le pidió a Maxi y David que lo ayudaran.
Y al día siguiente con la complicidad de Florencia y Macarena, las mejores amigas de Melina, se pusieron en acción.
Florencia empezó a decirle a Melina las buenas cualidades de Lucas y sus logros. Al mismo tiempo Macarena le empezó a decir que necesitaba tener un novio, que ella ya tenía y se sentía mejor, y todo lo que se le iba ocurriendo.
Los varones se portaban mejor para poder ser los capitanes de los equipos y elegirlos juntos.
A la semana siguiente iba a ser el cumpleaños de Melina y estaban planeando un nuevo plan. Sabían que Melina no invitaba a todos y que nunca lo había invitado a Lucas.
Las chicas consiguieron que en su pequeña lista de sólo nueve bacantes entraran Lucas, Maxi, David, Macarena y Florencia.
Después le empezaron a preguntar a Melina que eran las cosas que le gustaban y volvieron a juntarse todos.
Las chicas dijeron que a ella le gustaban mucho los colgantes y los varones pensaron que era una buena idea regalarle uno. Entonces Lucas, muy decidido, dijo que le iba a regalar un collar de plata. Entonces los otros cuatro dijeron que le regalarían una pulsera haciendo juego.
Llegó el día de su cumpleaños, las chicas le empezaron a decir a Melina en la escuela que para novio Lucas era un muy buen candidato, y consiguieron que por lo menos dijera que lo iba a pensar.
En la fiesta, Lucas juntó coraje y se fue acercando a Melina para darle el regalo, llegó a donde estaba, se sentó para no caerse y se lo dio. Melina abrió el paquete y dijo:
-¡Qué hermosa cadenita de plata!-
Se la puso y le dio un beso en el cachete a Lucas. Este la miró y se fue con Maxi y David a contarle todo.
Luego fueron Macarena, Florencia, Maxi y David a darle su regalo. Melina al encontrar dentro del envoltorio una pulsera de plata haciendo juego con la cadenita que le regaló Lucas, se puso re contenta y le fue a decir a todas las chicas.
Lucas ya tenía ganas de decirle a Melina que quería ser su novio entonces llamó a Macarena y a Florencia para que lo ayudaran. Les dijo que necesitaba que dejen a Melina sola.
Ellas llamaron a las demás chicas para decirles que iban a prepárale una coreografía a Melina.
Lucas fue rápido hacia donde estaba Melina para que no se le adelantara nadie y le dijo si quería ser su novia.
Ella lo abrazó y le dijo que sí, le dio la mano y se fueron juntos al jardín. Ella le contó como se llamaba cada una de las plantas de su jardín, y él escuchaba entusiasmado.
Después los llamaron y tuvieron que entrar.
Se apagaron las luces, Melina se asustó pero le dio confianza la mano de Lucas agarrando la suya.
Luego apareció una torta y se escucho el “Feliz cumpleaños”.
Más tarde las chicas mostraron la coreografía, que les salió muy divertida.
Y, por primera vez, Lucas sabía que al día siguiente no iba a ir solo a la plaza.
Ana Faggiani
Enero 2008
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