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UN MOMENTO FELIZ El viento que se escurría, por la ventana a medio abrir del taxi, golpeaba indiferente el rostro de Daniel, mientras este lentamente recuperaba la conciencia y se percataba de las diminutas pero bien definidas gotitas de vomito, que se alojaban desde su hombro izquierdo extendiéndose por toda la superficie de la portezuela del taxi; el olor a ron mezclado con el del mismo vomito, invitaba a desalojar el ultimo rincón intestinal inundado de licor, y así mientras se aferraba con ambas manos a la camiseta infecta en vomito, veía como de sus labios brotaban amarillentos chorros de bilis; que fueron seguidos de unas cuantas bocanadas de sangre. La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net |