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Inicio / Cuenteros Locales / ulem / Amor X

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Amanecí en su regazo de musa alternativa, con una modorra enfarrada y los ojos ásperos de sueño mal dormido, la resaca me salía en cada errática palabra, mientras un rayo de tenue sol me taladraba las pupilas. En medio de este cuadro, estaba ella, medio dormida, medio acechante, aun en sueños, las bestias de asalto no duermen nunca, y ella era un espécimen de esta raza formidable.
Ya casi en la despedida, oí sus palabras, pronunciadas con esa loca vehemencia que suele caracterizar a aquellos que tienen un futuro por delante, sin saber siquiera, que las puertas del cielo se abrirían de par en par ante ellos, con el mismísimo dios de turno dándoles la recepción de rigor. En fin, las cosas se daban y las palabras brotaban a veces hirientes, pero siempre evasivas, como el extraño amor de las bestias venenosas. Recorrí el contorno de uno de sus ojos con la mirada y sentí el tacto de su mano sobre la mía, era una promesa, no estaba solo, bajo el agravio de la mirada de aquellos que suelen vivir las vidas de otros y destruirlas por el solo hecho de no ser ellos mismos quienes dejan su huellas sobre el polvo de vidas que nunca serán reproyectadas, ni en la memoria de sus mismos predecesores.
Es cierto que sin un buen historial a cuestas, mas aun, enturbiado por la cizaña de aquellos que un día apelaron en nuestro favor, el panorama era insignificante pero real y tarde o temprano, cada cual daría las explicaciones del caso, esperando salir con la cabeza sobre los hombros, entonces fue cuando rompió el silencio de todos estos pensamientos: “ No te preocupes, no tiene importancia, mas allá de Maraca, que mas podrían decir” era una afrenta, un estandarte de guerra y una mueca de desprecio a todos esos, que apuntan y no disparan, que baten sus lenguas de víboras y sobajean sus manecitas hipócritas, esperando dar por la espalda la estocada precisa. El primer paso estaba dado, con tan resuelta frase, sin más consejo de guerra, que una ronda de copas y el amanecer de testigo.

Texto agregado el 28-02-2008, y leído por 6 visitantes. (0 votos)


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