Tu me enseñaste a disfrutar de mi piel,
a no esconder en tabues o falsos pudores,
el placer.
Me enseñaste a disfrutar cada roce, cada caricia,
aun las mias, y es por eso que para mi,
no hay nada malo en el,
es solo delicia.
Pero sin ti, me duele el deseo,
me duele separarlo del amor,
me duele separarlo de ti,
me duele este deseo que me consume
por completo, porque no deberia existir sin ti,
o al menos, no sin amor. |