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Inicio / Cuenteros Locales / eddygrullon / Espartaco

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Espartaco


Aquella noche me tiré a la cama a dormir, y en milésimas de segundos pude caer en un sueño muy profundo, sentía que daba vueltas, sentía que me hundía en un gran remolino, hasta llegué a pensar que perdía el alma, pensé que me la robaría un Espartaco de esos que brincan alto al cielo, y toman nube, y hasta la usan a sus antojos, parecen aviones, carros, ¡no! No debo compararlo con tan poca cosa, ellos son Dioses comparados con nosotros, ¿qué somos nosotros? ¡Nada! Pero estos hombres brincan al cielo con gran facilidad, y se menean a gran velocidad en el cielo, toman un pedazo de nube. Ohh, ojalá ustedes puedan ver lo que yo he visto, porque lo que estaban viendo mis ojos, no era un sueño, era un hecho real.

Lo miraba, sabía que era diferente al hombre ordinario que conozco, su fuerza no era igual, era un Espartaco, sí, así se llaman estos hombres con tales fuerzas volaba en una nube, la misma se convirtió en una nube voladora, eso era, una nube voladora, el Espartaco se movía a gran velocidad en la nube voladora, parecía un diablo, un demonio, se meneaba en ella, se columpiaba en ella, la movía para el lado mientras dejaba el sonido detrás, la movía para el lado, – increíble nunca había visto algo igual, pero no sólo llamó mi atención la nube. El sujeto que piloteaba esa nube era diferente muy diferente, ¡sí...! lo sabía, pero por más que lo miraba no lo notaba, esa forma de ser, su estilo como persona, no confiar en nadie, ni en Dios creador del cielo y toda clase de vida, es que no, no era un hombre como ya he dicho, es un Espartaco eso era, un Espartaco.

Pero, ¿qué buscaba ese Espartaco? Lo digo, porque pude verlo cuando se involucro en aquella casa aquella grande, la misma que todo los ciudadanos del pueblo deseamos, ¿qué buscaba él, en ese castillo lujoso y grande? esa pregunta me tenía en una loca zozobra, que no lograba entender, se movía para hallá para acá, miraba la cocina, iba a la sala, pero con esa rabia, “ rabia que no sabría explicarla”. Todo un desgraciado, mientras se movía encima de la nube. Estaba revisándolo todo, incluyendo las habitaciones salas, cocinas, pero, ¿que buscaba no veo nada?, era una casa grande, muy grande, y hasta un poco misteriosa, él no podía recorrerla entera, como si no tuviese mucho tiempo, estaba tan desesperado revisándolo todo, el patio, hasta arriba de la casa miraba.

Era un Espartaco, había salido del infierno, esto era fuerte, ¡muy fuerte! Era un hombre prieto montado en una nube blanca, la misma brillaba, mientras él bajo retumbaba, hedía a cementerio, dejaba el mal olor por donde pasaba, parecía una alma en pena, tenía; el cabello largo, y blanco casi en la cintura, en cuanto a los ojos no quisiera dar mucha explicaciones, porque esto casi mataban , no había duda, era una bestia, había salido del infierno, de ese lugar fue que saltó a la cima del cielo, y se montó en una de esas nubes.

Yo en verdad, sabía que por eso lado se había muerto un señor, y bueno vivía en esa casa exactamente. Precisamente en ese lugar donde él estaba buscando, esa eran las razones de su búsqueda. Él Espartaco misterioso estaba muy guapo, lo podía ver todo. ¡Rayo que frío tengo el corazón! Que fuerza tengo, “por que como es que puedo ver estas cosas”.

Él tenía una bata larga, y buena sandalia, y la nube en la que andaba brillaba, pero el hedía mucho a muerto, como a cementerio, “increíble todo esto” – Es que sólo imaginarse algo semejante daría mucho miedo y terror. Porque a pesar; de que él es un Espartaco, y que tiene el poder de salir del mismo infierno, y de coger nubes en el cielo como medio de transporte. Tenía todas la cualidades que tiene los hombre, pero era diferente muy diferente, tiene un poder, poder que corre por sus venas, cosa que el hombre no posee.

El hombre es solo un poquito comparado con los Espartacos, es que no, no hay manera de que el hombre pueda combatir un enemigo como este. Ni siquiera las balas le penetran ellos son demonio que salen de las profundidades del infierno, no tienen rivales, sólo existe una persona que los puede detener, y ese es Dios, sí el mismo que no enseña su rostro, aquel que ha permanecido en silencio por miles y miles de año, aquel que gobierna en silencio, - pero no, no quiero profundizar dicho tema, no quiero hablar de Dios, no es de mi agrado, siempre me he inclinado a lo oscuro, creo que es por eso que cada vez que sierro mis ojos veo “Espartaco” y demonios, parecido o semejante a este.

No obstante el Espartaco buscaba mucho, hasta donde no podía, todavía lo recuerdo y me hago la pregunta, ¿qué buscaba? ¿Qué hace? ¿Por qué sigue mirando y dando vuelta en la casa? para allá y para acá. Pero a la vez yo lo observaba todo desde mi casa. mi sueño era profundo, pero yo, seguía hay, con los ojos tan cerrado como la misma puerta de la casa, pero las imágenes seguían, yo podía seguir su rastro, todo lo miraba, todo lo que hacía, todo.

Era uno, era un “Espartaco” pero se detuvo de pronto lo hizo con una agilidad nunca vista, luego se puso la mano en la frente, el dedo , “el dedo índice exactamente en la frente” y miraba a la vez hacia abajo muy detenidamente estaba como buscando algo, una presencia, una fuerza, pero por mala suerte la encontró, y se movió muy rápido en la nube voladora, venía en esa dirección exactamente a la de mi casa uhh… trague tres veces sin saliva, mi corazón se aceleró sonaba como si fuera un reloj viejo, tic tac, tic tac, tic tac, cada vez se acercaba más y más, Dios que podia yo hacer, era una bestia salvaje, era un Espartaco, pero a la vez no podía despertar, maldición, y cada vez se acercaba más y más, esa cosa hedionda a muerto venía y muy rápido, ya estaba en la puerta, yo estaba gritando, me meneaba mucho, parecía una pesadilla horrible pero no, todo era cierto, eran hechos reales, y se acercaba más y más, entro no abrió la puerta, la rompió en mil pedazo, “creo que no sabría describirlo” parecia un diablo un demonio, pero no, era un “espartaco”. Luego penetro a mi habitación con la misma nube esa, todavía la recuerdo como ahora, ahí estaba era él, el mismo Espartaco, que estaba en aquella casa. Sus ojos eran negros y brillosos. Ohh, no lo soportaba, me moría, era una presencia muy fuerte tire un grito en ese momento muy fuerte así Maldiciooon - fue un grito fuerte, pero no fue un grito de dolor, fue un grito de sufrimiento, sufrimiento provocado por un Espartaco, porque ¡eso era! Un “Espartaco”


Santiago Rep. Dominicana
Marzo, 7, 2008
Por: Eddy Grullon


Texto agregado el 09-03-2008, y leído por 27 visitantes. (0 votos)


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