¿Cómo no creer en tí?, si te veo en cada cosa que hago, siempre estás presente, ayudándome y levantándome cuando caigo.
¿Cómo no sentirte?, si estás presente en cada rayo de sol, dándome tu calor; y viento con el cual me acaricias cuando necesito ser mimada.
¿Cómo no adorarte?, si diste tu tesoro mas preciado para darme vida eternal a tu lado en un hermoso lugar que ya tienes preparado.
¿Cómo no amarte?, si tú me das el aire que necesito, tu me cuidas, me sustentas y me das ese inmenso amor!
Eres hermoso, maravilloso, adorable, magnífico, y sé que no existe mejor palabra para describirte porque tú eres lo mejor!
Y si tuviera que beber de tu sangre, lo haría, pues sé que no hay nada mas puro que ésta, ni el agua del más claro manantial; ¡bendita aquella sangre derramada por tí!
Gracias Señor Jesús! |