El poder
Por: Eddy Grullón.
Pero, ¿Cómo se atreve a venir a mi propia casa y amenazarme? ¿Quién se cree que es? ¿Mejor qué yo? No, se equivocó, nadie viene a mi propia casa a hablarme mal, ni mucho menos a amenazarme, para luego quitarme la vida. El, es sólo un aprovechado, se aprovecha de su poder, para poder robarme el mío. Así como Hacen los treinta y tres diablos con los Espartacos. El se cree un diablo, sabe que yo tengo un poder grande, entonces quiere que yo forme parte de sus secuaces, quiere que forme parte de su imperio.
Era domingo en la mañana cuando llegó, pero por suerte pude verlo cuando venía, este venía a matarme como un perro, llegó diciendo muchas cosas, pero ¿que tenía yo que ver con todas esas cosas?. Sí, ya lo sé, tengo el mismo poder que tiene aquel loco cara dura, ¿pero quién lo manda? Él fue quien me regaló el poder, no podía perder esa oportunidad, entonces ahora viene este diciendo: ¡tiene el poder de mi amigo y sabe también de nosotros!... ¡Sabe de nuestra raza…! ¡Eres un patán, debes morir hoy mismo!... Pero lo dijo, con ese estilo, con esa rabia nunca escuchada, pero sabía yo lo que iba hacer, iba a matarme, iba a volar mi cuerpo en mil pedazos, si lo hubiera dejado ¡claro!
mi astucia fue más grande que la de él yo conozco su punto débil, conozco aquel secreto, porque en ese momento me cambie la cara, me convertí en aquel monstruo, cambie mi imagen como si yo fuera un morfot, así es, me convertí en aquella cosa que tantos temen, ohh…increíble…
A partir de ese momento no sólo se lleno de miedo, se consumía en él mismo, debió ser horrible para él, lloraba mirando aquella imagen espantosa. Decía: “No, no, no, no, ¡Aléjate!, aléjate vete,” “¡vete déjame en paz!!”. Caminaba hacia atrás, estaba inmóvil, caminaba y se caía, pero seguía retrocediendo hacia atrás, caminaba de espalda sin quitarme la vista de encima. Todavía recuerdo aquella mirada llena de miedo, un miedo que salía de la misma alma. El muy orgulloso tuvo que irse sin haber cumplido su objetivo, no pudo, el miedo no lo dejó actuar. Yo sentí pena, pero no, no podía dejar que me matara como si os fuera cualquier cosa, porque eso era lo que iba hacer, él iba a matarme, iba a pisarme como pisan los gigantes a los hombres comunes, además, él es un guerrero de clase alta, yo no podía enfrentarlo, llevaba la de perder, yo sólo soy uno más de esos que caminan, uno más de esos que penan por las calles, pero en este caso muy diferente, porque ahora tengo algo que corre por todo mi cuerpo, son “FASES”… es el poder perfecto para emprender vuelo al cielo como si fuera un Superman…
Son “FASES” y son muy costosas, las defiendo con uñas y dientes; esto está dentro de mi ser, eso era lo que él quería, pero no, no pudo. No la vendo, no las presto, no las regalo, porque estas “FASES” son mías, es el poder de volar por los aires, no lo creo, pero se siente la grandeza, se siente el poder. ¿Saben ustedes lo que es? Es un poder, es el poder de los treinta y tres diablos.
Fin
Santiago Republica. Dominicana.
12 de marzo del 2008.
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