Un vagabundo
Un vagabundo acostado junto a una pared ve al sol mientras se pone y estira la mano, como pretendiendo agarrarlo. Entonces se levanta y comienza a seguirlo hasta el fin del mundo.
Manzano
El árbol llora conmovido mientras una niña corretea alrededor suyo. Es un manzano. La niña entonces se deja caer bajo el tronco, jadeando, sedienta y el árbol, feliz, deja caer uno de sus frutos junto a su mano.
El sol
El sol se mueve, dejando su rastro de luz en la tierra de la cual se aleja. No puede decidir detenerse, pero ahora es lo que más desea, cuando se fija en la sombra de alguien que camina incansable. Lleva ya tiempo siguiéndolo, lo ha visto antes. En este momento se acercan a un campo en donde una niña va corriendo hacia un árbol.
Una niña
Una niña se separa traviesamente de su madre y sale corriendo hacia el campo abierto. Durante su aventura corre, juega, brinca, persigue aves y mariposas. De regreso, temerosa de lo que le dirían al llegar a casa, su única fuente de tranquilidad es una manzana que se encontró debajo de un árbol y que le sabe especialmente deliciosa.
En el campo
Cuando el vagabundo llega a un llano, se topa con una niña que viene caminando desde un árbol. Es tarde ya, y no debería estar sola. Pero no se detiene: pasa de largo y sigue caminando hacia el sol, que derrama sus últimos rayos sobre el campo y refleja las sombras del vagabundo, la niña y el manzano. |