Anclado allá… en ustedes
Mayo 15, hace 6 meses que no los veo, aquí el frío es una compañía cotidiana, y yo no se más que hacer, extraño el chocolate de la mañana, la sobremesa del asado del domingo, el fútbol de los miércoles a la noche con los amigos solteros y algunos casados que safan, tus caricias… tus caricias con tus manos suaves, el verlos correr a ellos, los cerros, la guitarrita eléctrica a batería de Luciano esa que le compramos sin saber que muchas veces no dejaría sin siestas, la sonrisa de Pauli, esa sonrisa que cuando parecía que si iba caer en su andar de astronauta la sostenía, y me miraba para que la espere de rodilla y con los brazos abiertos…Los vi en las fotos que me mandaste están re grandes. Pauli cada vez más parecida a vos, con los dientes que le faltan a Luciano. A Luciano ponele de vez en cuando la camiseta de San Martín por que es chico y no falta el buenito que lo va querer hacer de la contra, pero el sabe que el papá es del Santo y le habló antes de irse que la sangre de él es como la mía roja y blanca. Sabes linda, y vos sabes que te digo linda cuando necesito tus mimos, como cuando llegaba del trabajo y te decia linda me voy a la cama, y venías y me abrazabas y estábamos en silencio hasta que mi mal humor pase. Me besabas las manos y me las ponías en tu espalda mientras tu cachete acariciaba mi corazón. Sucede que el destino tiene esas cosas, yo aquí lejos sin ustedes y los extraños. Sucede que la vida es así caprichosa y te sostiene del pelo, para que cuando te quieras olvidar de la gente que amas te pegue una tironeadita, y vuelvas a ellos por que nunca te fuiste, por que tu corazón…por que mi corazón esta anclado allá en las mañanas de este otoño lejano. Y nunca te lo dije pero en los hoteles siempre pido cama doble, y duermo del lado derecho y me cuesta ocupar toda la cama, por que espero que vengas después de hacer dormir a los chicos, y en ese consuelo tonto me duermo. En las mañanas que no trabajo, camino, me pierdo por las calles de la ciudad buscando una plaza, me siento y miro al sur, y si es de mañana te imagino a las corridas entre tus libros y prepararlos a los chicos para ir al cole a Luciano y a la guardería a la gorda, ¿te acordas el primer día de Luciano en el jardín que no podías dormir y llorabas, solita en el sofá de la sala? y te encontré sollozando allí, por que en mis sueños estire el brazo para abrazarte y no estabas, entonces me desperté y te busqué, y con una manta en el sofá nos dormimos mirándonos mientras el alba nos regalaba la experiencia de ir criando a nuestros hijos. Se me da por decirte, por que siento que si no te lo digo sería injusto con vos, que sin vos no podría vivir, parece mentira que le huía al casamiento y ahora me río diciendo que tonto. La noche de la boda estabas tan linda, y yo como un bobo no dejaba de mirarte en la iglesia, luego me hiciste llorar cuando hablaste en la fiesta y contaste como nos conocimos, en el súper yo consultándote que jabón debía comprar para lavar la ropa, y me explicaste cada detalle con esa sonrisa que cuelga dulcemente de tu cara. ¿Te acordas cuando estabas embarazada y tenía miedo de dormir por que se me hacia que te podía aplastar la panza? Y cuando la ecografía de Luciano nos puso los ojos al borde de las lagrimas y vimos sus manitos, sus piernitas, y le decíamos a tu mama esos son los bracitos, y claro pobre tu mama no veía nada, pero nos dijo si… si la veo a la bebe para no herirnos, y vos la retaste por que era un bebe, pero no importaba nosotros le veíamos hasta los ojitos. Y cuando me entere que nacía Pauli casi me desmayo, vos me dijiste ahora vas a sufrir, pero que voy a sufrir si ella no va tener novio hasta los treinta. Era bebita y el medico nos dijo que era mejor que duerma en su cuarto, y yo no quería, y cuando me fui a correr aquella tarde sacaste su cuna de nuestra pieza y la llevaste a su cuarto y no te hablé por dos días. De noche te decía que tenía sed o me iba al baño pero te mentía, iba y la miraba y le daba besos de rodilla. Y vos me retabas. Esta noche desde el ventanal veo la ciudad dormida y parpadear en sus luces. Y a veces cuando voy a reuniones de trabajo con mis jefes me pongo traje y unos zapatos elegantes, pero los tengo en el llavero de acrílico transparente rectangular, los cuatros juntos, entonces sucede que tengo que explicar quienes son ustedes, y cuando ellos ven que se me cae una baba por la familia que tenemos siento que envidian este amor por ustedes. Me dijiste que Pauli roba mi foto de la mesa ratonera y sale corriendo entre risas, y cuando la atrapas te dice papá señalando la foto, y Luciano la reta entre su tartamudeo, que me deje que ya voy a ir. Pasa que yo no quería venir por que no me la iba bancar lejos de ustedes pero vos me dijiste que era una linda oportunidad para que progresemos, entonces me acorde cuando quedé sin trabajo y comíamos fideo hervido todos los días para que no le falte leche a los chicos, entonces te abrace mi Licenciada en Letras. Que orgulloso me pones sabiendo que nunca descuidasté nuestros hijos ni tus sueños. Ya ni se que hora se hizo, pero me dió por escribirte aun que lo pactado era una carta por semana, no pude, hoy la noche quebró ese acuerdo de novios. Hoy me senté a comer unas carnes asadas que ni gusto tenía pero le di dos mordiscones y me retiré del restauran del hotel, sin probar el vino, vine casi urgido a escribirles, y decirles que el lunes vuelvo. Y me vestiré de payaso para el cumple de Pauli y te reirás vos sola como en el cumple de Luciano. Por que renuncié al trabajo, y con lo que gane tiraremos un buen tiempo, pero no le puedo fallar a la luz de mis ojos en su cumple, yo se que me vas a entender, yo se que agarraste la hoja y la estrujaste por que vos sabias que lo iba hacer. Y también se que ella me espera y que vos me esperas. Yo se que de nuevo volveremos a empezar yo lo sé., pero juntos. A veces el progreso es una vieja podrida que nos roba lo simple. En un recoveco del alma donde nace mi familia para inundar mi ser, allí esa vieja podrida se va, y solo me importa saber que uno al lado del otro siempre será mejor… Siempre. Por que aun que yo me vaya a la luna mi corazón estará siempre anclado allá en ustedes.
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