Gracias Ninive
Existen hombres y mujeres
que se conduelen del dolor humano,
dejan de lado ser sólo espectadores,
para pelear día tras día
y erradicar del mundo sus gusanos.
Recorren caminos de ásperas aristas,
luchando con la fuerza que dan la razón y la palabra,
ignorando lo prohibido,
destapando el pútrido cofre
donde la sociedad oculta
sus facetas más perversas,
niños hambreados, sidóticos,
miseria en las calles, prostitución, droga,
esclavitud, malos tratos,
lacras que intentan mantenerse ocultas,
pero que por justicia claman.
Esas mujeres y hombres diferentes,
luchadores incansables por la dignidad humana,
son defensores de las causas perdidas,
que entregan por los otros...
su vida y su palabra.
María Magdalena
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