( Al lado justo de mi bloque, había un corral de vecinos de esos que son típicos en mi ciudad...en uno de los partiditos del bajo justo en la esquinita con la calle Juan de Oviedo, vivía Maria...una mujer que conocía a todos los niños del barrio muy bién ya que había dedicado una gran parte de su vida a vendernos sus chucherias...una mujer buena de vida dificil...hoy la volví a recordar y quise hacerle este pequeñito homenaje...)
Maria era una mujer mas bien alta de estatura y de complexión algo doble, generosa de pectorales...se peinaba con un moño alto y debió ser guapa en su juventud porque su rostro aunque ajado por los años, aún conservaba pinceladas de una belleza pasada...
Su vida no fue nunca facil, solo Dios sabe las vicisitudes que la pobre mujer tuvo que pasar...yo la conocí siendo una niña de unos 10 años cuando nos mudamos al barrio y pronto descubrí su pequeño dispensario de chucherías que tenía montado en su misma casa...
Nunca reparé en ella mas que en la persona que me despachaba cuando iba a comprar...formó parte de multitud de tardes en las que despues de la merienda, los chicos ibamos a buscar nuestro merecida golosina...era agradable con nosotros y a mí siempre me llamó poderosamente la atención...sabía o intuía no lo sé, que detrás de aquella mirada de mujer mayor había una vida para contar muy interesante y siempre me produjo una cierta curiosidad.
Los años fueron pasando y fuí conociendo a Maria de otra manera...yo ya era una adolescente y solía bajar para estar un ratito con ella y sentarme a su lado, pues despertaba una compasión en mi ya que su casa era lo mas pobre que se puede conocer, y parecía un tanto marginada por los vecinos de los alrededores a pesar de que ya estaba enferma, pues padecía la enfermedad de Parkinson...así que aquello me acercaba a ella y me llevó a querer saber más sobre su vida...
La casa o mas bién dicho el partidito de Maria( pues así se llamaba a las particiones de las casas de vecinos antiguas), era pura y negra oscuridad...y aún recuerdo aquél olor...no había mucha higiene que digamos y al quedar viuda y sola su única compañía era la de su nieto adoptivo, que ella había criado dándole todo el cariño del mundo y a pesar de eso, al crecer se convirtió en una persona agresiva y maltratadora pues estaba enganchado en vicios no muy buenos...pegaba a Maria y le exigía dinero y esto a mi me superaba pues era dura la dolencia que sufría, pude verla muchas veces con la crisis de su enfermedad en las que su sistema nervioso se adueñaba de ella poniendola muy rigida, a la pobrecita se le descomponía la cara...era muy injusto para mi por eso ver como la trataba su nieto, la única familia que ella tenía,se me partía el corazón...
En la casa de Maria no había comodidades ni mucho menos, ni siquiera una televisión así que un día decidí hablar con mi abuelo, para poner fin a esa situación, yo sabía conociendole que no me lo negaría y más sabiendo que se trataba de una obra buena destinada a una persona necesitada y enferma, yo sabía que a Maria le hacía mucha ilusión tener una tele y que sus males en cierta manera se verían ahuyentados con el entretenimiento...a los pocos días María ya la tenía instalada en casa...y yo me sentí orgullosa de ello, era pequeñita y en blanco y negro pero para mi era suficiente y cubria todas mis espectativas...
Años despues el amor visitó mi corazón...ya estaba pendiente y prisionera de otros sentimientos y menesteres así que no supe mas de ella, pero si me enteré que había fallecido...
Estoy segura Maria, que si hay un paraiso, tu tendrás una parcelita allí, solo para tí...GRACIAS MARIA, por haber puesto color a tardes de tantos niños...entre ellos YO MISMA.....
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