Esa noche…
Deshice la trenza de tu anhelo,
entre mis dedos quedó el perfume
de nuestras horas.
Me arropé en ese aroma,
mientras en la oscuridad,
vi el reflejo de los sueños
que se escaparon furtivos,
de tus ojos cansados.
Quiero atar este recuerdo a la callada noche,
para adornarlo con el sonido de tus pestañas.
Para guardar en mis manos ese beso,
que de tanto esperarlo,
nos cayó de golpe
y nos quisimos,
por esos labios,
y el encanto quieto
del Adiós que se esfumó esa noche.
11-09-07
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