Noche,
Noche esclarecida,
de mis fatigadas plantas
endulzas la hiel.
Divino pífano que animas
el canto errante
que hay en mi piel.
Fresco jilguero
en mi oscura morada.
Seno chorreante
del sempiterno mito,
un humor simple
trina de tu pico
y de tu Gota sabia
estoy enamorada.
Bajo tu sombra inmensa
la Naturaleza
está muda,
el silencio enciende
su lumbre apagada
y yo,
grito esta dicha pura,
entre tus dedos,
Noche,
enteramente
desnuda.
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