Lo que queda
Queda,
apenas el aliento de la hora que pasó
y el sabor de tu perfume,
atrapados en la mano de la tarde.
Queda,
el reflejo de las sobras del día
Quedan sonidos huecos,
cama, puerta y calle
Quedo yo ,
colgado de la línea que dibujó tu mano
debajo de un “adiós”…
Abril-2004
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