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Detrás del espejo
Detrás del espejo
Por: Eddy Grullón
¿Por qué me mira así? ¿Que tengo? ¿Que vez?, ¿Sabe algo de mí? ¿Que mira? Isaac – trato de mirar tu alma. Omar – mi alma… porque… ¿sabe que es una alma? Isaac – si lo sé, y usted tiene una alma hermosa, bien hermosa, puedo ver la luz saliendo dentro. Omar - ¿A quien dice ver dentro de mi? ¿Quién es esa persona que usted dice ver? Isaac – no se, pero veo una persona muy poderosa dentro de usted.
– Omar pensaba y se preguntaba, ¿quien es este señor? “acaso sabe el secreto” No, no lo puedo creer.
Omar – y dime, ¿cual es esa persona poderosa que vez en mi? Isaac – no, imposible, no puedo decírtelo, porque usted sabe muy bien quien es esa persona. Omar – bueno, lo que sucede es que usted ha llegado de la nada, Diciéndome cosas, quizás usted tenga razón, pero vamos cuénteme, ¿A quien dice ver dentro de mi? Isaac –, mire aquel espejo, si, ese que esta a su derecha sin vidrio , apuesto todo lo que tengo que usted cuida ese espejo mas que su vida, y que no solo lo cuida, si no que lo aprecia mas que a su misma madre, que le dio la vida, vamos, tómelo y póngaselo Frente a frente a su rostro, crees poder hacerlo.
- Omar se quedo mudo, pensando , sí, es cierto , este hombre sabe el secreto, a pesar que es un pobre diablo, tiene una buena cabeza, y yo que siempre pensé, que solo yo sabias esas cosas , pero este hombre ha venido aquí , sin saber de donde , y me ha revelado el secreto, así tan fácil, como pudo ¿quien lo ha mandado? ¿Quién es?...
Isaac - ¿que pasa?, ¿por que te queda pensando? Y no me contesta ni una sola palabra, el espejo vamos, enseñame, quiero ver esa alma que todos conocen en foto, pero hoy Dios verdadero me ha dado la oportunidad de conocerlo en persona.
Omar - veo que es usted un hombre muy sabio, e inteligente. Isaac – bueno, vengo de un campo muy lejano, no precisamente a verlo a usted, vine porque tenía que venir. Omar – ohh ya veo, pero dígame como supo que yo poseía esa alma, porque esa son cosa que no se ven a simple vista. Isaac - si lo se, pero yo conozco asta el nombre de todas las estrella, y no solo la conozco se cuantas estrella existen en el universo.
– así dijo con una vos que eludía, con una voz que salía del estomago, era una voz muy vieja, y rígida, como él, y unos ojos muy profundo, que tenia este.
No había duda era un hombre muy avanzado para tal edad. Omar sólo lo miraba sin poder decir nadad, porque sabia que él tenia toda la razón, sabia que él estaba diciendo la verdad.
Omar - bien, veo que es usted un hombre muy grande, lo admiro, se ha ganado todas las expectativas, y mi cariño también, creo que no olvidare esta charla,
Nunca la olvidare, nunca.
- y con una vista gigante, y unos ojos muy plano y oscuro, miró el espejo a su derecha que estaba arriba de una mesa en hierro, pero era un espejo que parecían común y corriente, pero no, no lo era , porque este espejo, es el espejo que sirve para ver ese secreto, tan maravilloso, del que tanto hablaba Isaac.
- se paro, y lo tomo en la mano derecha, pero todavía no se ha puesto el espejo delante de su cara, todavía no.
- Pero el señor estaba ansioso esperando el momento, meneaba los pies, y miraba sin pestañar, no veía la hora que lo hiciera, los segundos eran hora para él en ese momento.
- Omar – ¿que le pasa cual es la prisa señor? ¿A donde va? Isaac – no, no tengo prisa, es que quiero ver su alma le dije, es mi anhelo por ahora, no quiero morirme sin ver el secreto, vamos, por lo que mas quiera.
- Omar viendo la desesperación del viejo, agarro el espejo, y se lo puso en frente de su cara, el viejo no lo creía lo que estaba viendo se quedo asombrado mirándolo, era el alma de Jesús, la que tenia, no lo creía , pero ahora lo veo frente a mis ojo, es el hijo de Dios , la historia es cierta cada x tiempo viene a la tierra, baja del cielo, del trono de su padre, es increíble dijo, este hombre con ojo chino vale diamante , no, mejor dicho este hombre no tiene precio .
Omar – que fue señor, veo que ha quedado sin habla, ósea, no es tan grande el problema, solo soy el hombre del alma secreta, creo que a lo mejor ha escuchado este dicho, bueno, lo que Dio ha hecho es sacar mi alma, y guardarla, y bajar la de su hijo. Isaac – puede, puede, usted ponerse el espejo de nuevo señor, y perdone la molestia.
- con una voz que gagueaba, como si tuviera la muerte arriba, una voz que salía con dolor. Omar – esta bien pero mírelo bien, porque esta es la ultima vez que lo haré .
- y así lo izo, tomo el espejo con una mano de ángel que tenia, y se lo puso frente a frente a su rostro, y era él, él Mexía, el hijo de Dios , aquello que refleja el espejo, en la cara de Omar, es la cara de Jesucristo, el hijo de Dios
El mismo que murió por nosotros en la cruz, el hijo de Maria y José, aquel que anuncian los Ángeles, y muchos otros profetas.
Fin
Texto de eddygrullon agregado el 27-03-2008. La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net
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