La Página de los Cuentos
Tu comunidad de cuentos en Internet
[ Ingresa
|
Regístrate ]
Menu
Home
Noticias
Foro
Mesa Redonda
Eventos
Enlaces
Búsqueda

Cuenteros
Locales
Invitados


Inicio / Cuenteros Locales / collectivesoul / Con un arma en la mano

 Versión para imprimir  Enviar a un amigo [C:344967]

Oh qué gran suerte
qué gran suerte tienen
los que tienen una arma en la mano y no saben que hacer
los ves por todas partes
vagar
matar
llorar
van por todas partes,
en sus almas el odio se pone de pie


la femina se retuerce hacia arriba
en punta
y hacia abajo
hacia fuera va cayendo
un orgasmo pesado y vivo
envueltos en libido.

Penetro en su piel prudente
y destruyó la mitad de todo
y empieza su infierno -tu premio a lo que aprendi-
por el suave licor de los amantes
y entre ellos una cruz
donde arde el anhelo de aquellos
que lloran sin lágrimas.

pero ¡oh
este es tu premio a lo que aprendi!
donde la sangre corre libremente entre todos
hombres
mujeres
niños
donde la alegría y la desesperación y el amor
languidece y aliña el resplandor de todo lo que aprendimos
a no creer en los sueños.

los ves por todas partes
vagar
matar
llorar
sus rostros están cerrados
y dentro de sus almas el odio se pone de pie


Texto agregado el 30-03-2008, y leído por 134 visitantes. (19 votos)


Lectores Opinan
2008-05-08 03:29:55 Psicopata Aurorandy
2008-05-04 00:15:50 LIBEREN A LA POETA: Poemas de Melissa Patiño escritos en la cárcel del Perú. Día 4, Mi nueva vida me ha llevado a latir en forma de embrión o de mundo. Tengo una interconexión con el embrión de cada ser humano. Vi todos los corazones de los embriones. Los sentí latir al ritmo de mi método y he tenido que entrar en crisis porque no supe que más hacer. Mi nueva vida me dio su hombro robusto y me mostró su torso flácido. Me consoló al mostrarme su rostro y en él mas corazones inflamados y en ellos miles de rostros sudorosos, disparejos. Y en ellos el mío tan distinto a mi anterior vida recostado en el hombro de la nueva. Mi nueva vida me ha sentado frente a ella, me ha nombrado con decoros guardiana del latir. ¿Me lo merezco? ¿Cómo mi minúsculo latir puede latirse para cuidar a otros? Cuidar el ritmo del latir y su espectáculo de apasionamiento. Cuidar la regularidad del latir y los cardiacos sentimientos de culpa. ¿Quién es culpable? 'ama a los otros como a ti misma'. Cerré los ojos y vi al mundo como un embrión apunto de abortar. Día 5, Siempre es una sorpresa los cambios a los que me conduce mi nueva vida. Siempre tan coqueta como una muchacha de veinte años que es culpable de cuidar el latir. Siempre tan sabia como una muchacha de veinte días de encierro corriendo para no creerse nada. Mi nueva vida me prepara algo grande, lo sé. Me pretende liberar de los temores y de los sabios consejos de las paredes. Me recuerda mi amnesia obligatoria para la sumisión. Mi nueva vida me ha envejecido rápidamente porque me ha cansado. ¿Luego del día cinco podré descansar? No puedo sentirme apenada al lado de mi nueva vida, aunque sigo entrando en crisis, las lágrimas están para desinflamar mis mejillas. Hoy mi novísima vida ha encargado desfallecimiento con una melodía que ha besado mi frente y se ha acostado conmigo a contar latidos. Esta nocturnidad revisaré algunos corazones antes de dormir. Día 6, Hoy he despertado con el rostro iluminado de polvo. Es un día que promete aire inédito. Mi nueva vida quitó las sábanas de un tirón, me sacudió la cara y me tocó el cuerpo para ejercitarlo. Fue corriendo a traer el desayuno que ordenó en la recepción de la prisión; café, jugo de papaya y huevos revueltos. Iremos a visitar a tu padre, me ha dicho, y mis ojos se han roto; hace mucho que no sé como ubicarlo. Hace mucho que mi padre se olvidó de mis ojos –ahora rotos y sucios-, ¿cómo es que lo encontraremos? El está esperándonos. Hoy es día de visita.LIBEREN A LA POETA: Poemas de Melissa Patiño escritos en la cárcel del Perú. Día 4, Mi nueva vida me ha llevado a latir en forma de embrión o de mundo. Tengo una interconexión con el embrión de cada ser humano. Vi todos los corazones de los embriones. Los sentí latir al ritmo de mi método y he tenido que entrar en crisis porque no supe que más hacer. Mi nueva vida me dio su hombro robusto y me mostró su torso flácido. Me consoló al mostrarme su rostro y en él mas corazones inflamados y en ellos miles de rostros sudorosos, disparejos. Y en ellos el mío tan distinto a mi anterior vida recostado en el hombro de la nueva. Mi nueva vida me ha sentado frente a ella, me ha nombrado con decoros guardiana del latir. ¿Me lo merezco? ¿Cómo mi minúsculo latir puede latirse para cuidar a otros? Cuidar el ritmo del latir y su espectáculo de apasionamiento. Cuidar la regularidad del latir y los cardiacos sentimientos de culpa. ¿Quién es culpable? 'ama a los otros como a ti misma'. Cerré los ojos y vi al mundo como un embrión apunto de abortar. Día 5, Siempre es una sorpresa los cambios a los que me conduce mi nueva vida. Siempre tan coqueta como una muchacha de veinte años que es culpable de cuidar el latir. Siempre tan sabia como una muchacha de veinte días de encierro corriendo para no creerse nada. Mi nueva vida me prepara algo grande, lo sé. Me pretende liberar de los temores y de los sabios consejos de las paredes. Me recuerda mi amnesia obligatoria para la sumisión. Mi nueva vida me ha envejecido rápidamente porque me ha cansado. ¿Luego del día cinco podré descansar? No puedo sentirme apenada al lado de mi nueva vida, aunque sigo entrando en crisis, las lágrimas están para desinflamar mis mejillas. Hoy mi novísima vida ha encargado desfallecimiento con una melodía que ha besado mi frente y se ha acostado conmigo a contar latidos. Esta nocturnidad revisaré algunos corazones antes de dormir. Día 6, Hoy he despertado con el rostro iluminado de polvo. Es un día que promete aire inédito. Mi nueva vida quitó las sábanas de un tirón, me sacudió la cara y me tocó el cuerpo para ejercitarlo. Fue corriendo a traer el desayuno que ordenó en la recepción de la prisión; café, jugo de papaya y huevos revueltos. Iremos a visitar a tu padre, me ha dicho, y mis ojos se han roto; hace mucho que no sé como ubicarlo. Hace mucho que mi padre se olvidó de mis ojos –ahora rotos y sucios-, ¿cómo es que lo encontraremos? El está esperándonos. Hoy es día de visita.LIBEREN A LA POETA: Poemas de Melissa Patiño escritos en la cárcel del Perú. Día 4, Mi nueva vida me ha llevado a latir en forma de embrión o de mundo. Tengo una interconexión con el embrión de cada ser humano. Vi todos los corazones de los embriones. Los sentí latir al ritmo de mi método y he tenido que entrar en crisis porque no supe que más hacer. Mi nueva vida me dio su hombro robusto y me mostró su torso flácido. Me consoló al mostrarme su rostro y en él mas corazones inflamados y en ellos miles de rostros sudorosos, disparejos. Y en ellos el mío tan distinto a mi anterior vida recostado en el hombro de la nueva. Mi nueva vida me ha sentado frente a ella, me ha nombrado con decoros guardiana del latir. ¿Me lo merezco? ¿Cómo mi minúsculo latir puede latirse para cuidar a otros? Cuidar el ritmo del latir y su espectáculo de apasionamiento. Cuidar la regularidad del latir y los cardiacos sentimientos de culpa. ¿Quién es culpable? 'ama a los otros como a ti misma'. Cerré los ojos y vi al mundo como un embrión apunto de abortar. Día 5, Siempre es una sorpresa los cambios a los que me conduce mi nueva vida. Siempre tan coqueta como una muchacha de veinte años que es culpable de cuidar el latir. Siempre tan sabia como una muchacha de veinte días de encierro corriendo para no creerse nada. Mi nueva vida me prepara algo grande, lo sé. Me pretende liberar de los temores y de los sabios consejos de las paredes. Me recuerda mi amnesia obligatoria para la sumisión. Mi nueva vida me ha envejecido rápidamente porque me ha cansado. ¿Luego del día cinco podré descansar? No puedo sentirme apenada al lado de mi nueva vida, aunque sigo entrando en crisis, las lágrimas están para desinflamar mis mejillas. Hoy mi novísima vida ha encargado desfallecimiento con una melodía que ha besado mi frente y se ha acostado conmigo a contar latidos. Esta nocturnidad revisaré algunos corazones antes de dormir. Día 6, Hoy he despertado con el rostro iluminado de polvo. Es un día que promete aire inédito. Mi nueva vida quitó las sábanas de un tirón, me sacudió la cara y me tocó el cuerpo para ejercitarlo. Fue corriendo a traer el desayuno que ordenó en la recepción de la prisión; café, jugo de papaya y huevos revueltos. Iremos a visitar a tu padre, me ha dicho, y mis ojos se han roto; hace mucho que no sé como ubicarlo. Hace mucho que mi padre se olvidó de mis ojos –ahora rotos y sucios-, ¿cómo es que lo encontraremos? El está esperándonos. Hoy es día de visita.LIBEREN A LA POETA: Poemas de Melissa Patiño escritos en la cárcel del Perú. Día 4, Mi nueva vida me ha llevado a latir en forma de embrión o de mundo. Tengo una interconexión con el embrión de cada ser humano. Vi todos los corazones de los embriones. Los sentí latir al ritmo de mi método y he tenido que entrar en crisis porque no supe que más hacer. Mi nueva vida me dio su hombro robusto y me mostró su torso flácido. Me consoló al mostrarme su rostro y en él mas corazones inflamados y en ellos miles de rostros sudorosos, disparejos. Y en ellos el mío tan distinto a mi anterior vida recostado en el hombro de la nueva. Mi nueva vida me ha sentado frente a ella, me ha nombrado con decoros guardiana del latir. ¿Me lo merezco? ¿Cómo mi minúsculo latir puede latirse para cuidar a otros? Cuidar el ritmo del latir y su espectáculo de apasionamiento. Cuidar la regularidad del latir y los cardiacos sentimientos de culpa. ¿Quién es culpable? 'ama a los otros como a ti misma'. Cerré los ojos y vi al mundo como un embrión apunto de abortar. Día 5, Siempre es una sorpresa los cambios a los que me conduce mi nueva vida. Siempre tan coqueta como una muchacha de veinte años que es culpable de cuidar el latir. Siempre tan sabia como una muchacha de veinte días de encierro corriendo para no creerse nada. Mi nueva vida me prepara algo grande, lo sé. Me pretende liberar de los temores y de los sabios consejos de las paredes. Me recuerda mi amnesia obligatoria para la sumisión. Mi nueva vida me ha envejecido rápidamente porque me ha cansado. ¿Luego del día cinco podré descansar? No puedo sentirme apenada al lado de mi nueva vida, aunque sigo entrando en crisis, las lágrimas están para desinflamar mis mejillas. Hoy mi novísima vida ha encargado desfallecimiento con una melodía que ha besado mi frente y se ha acostado conmigo a contar latidos. Esta nocturnidad revisaré algunos corazones antes de dormir. Día 6, Hoy he despertado con el rostro iluminado de polvo. Es un día que promete aire inédito. Mi nueva vida quitó las sábanas de un tirón, me sacudió la cara y me tocó el cuerpo para ejercitarlo. Fue corriendo a traer el desayuno que ordenó en la recepción de la prisión; café, jugo de papaya y huevos revueltos. Iremos a visitar a tu padre, me ha dicho, y mis ojos se han roto; hace mucho que no sé como ubicarlo. Hace mucho que mi padre se olvidó de mis ojos –ahora rotos y sucios-, ¿cómo es que lo encontraremos? El está esperándonos. Hoy es día de visita.LIBEREN A LA POETA: Poemas de Melissa Patiño escritos en la cárcel del Perú. Día 4, Mi nueva vida me ha llevado a latir en forma de embrión o de mundo. Tengo una interconexión con el embrión de cada ser humano. Vi todos los corazones de los embriones. Los sentí latir al ritmo de mi método y he tenido que entrar en crisis porque no supe que más hacer. Mi nueva vida me dio su hombro robusto y me mostró su torso flácido. Me consoló al mostrarme su rostro y en él mas corazones inflamados y en ellos miles de rostros sudorosos, disparejos. Y en ellos el mío tan distinto a mi anterior vida recostado en el hombro de la nueva. Mi nueva vida me ha sentado frente a ella, me ha nombrado con decoros guardiana del latir. ¿Me lo merezco? ¿Cómo mi minúsculo latir puede latirse para cuidar a otros? Cuidar el ritmo del latir y su espectáculo de apasionamiento. Cuidar la regularidad del latir y los cardiacos sentimientos de culpa. ¿Quién es culpable? 'ama a los otros como a ti misma'. Cerré los ojos y vi al mundo como un embrión apunto de abortar. Día 5, Siempre es una sorpresa los cambios a los que me conduce mi nueva vida. Siempre tan coqueta como una muchacha de veinte años que es culpable de cuidar el latir. Siempre tan sabia como una muchacha de veinte días de encierro corriendo para no creerse nada. Mi nueva vida me prepara algo grande, lo sé. Me pretende liberar de los temores y de los sabios consejos de las paredes. Me recuerda mi amnesia obligatoria para la sumisión. Mi nueva vida me ha envejecido rápidamente porque me ha cansado. ¿Luego del día cinco podré descansar? No puedo sentirme apenada al lado de mi nueva vida, aunque sigo entrando en crisis, las lágrimas están para desinflamar mis mejillas. Hoy mi novísima vida ha encargado desfallecimiento con una melodía que ha besado mi frente y se ha acostado conmigo a contar latidos. Esta nocturnidad revisaré algunos corazones antes de dormir. Día 6, Hoy he despertado con el rostro iluminado de polvo. Es un día que promete aire inédito. Mi nueva vida quitó las sábanas de un tirón, me sacudió la cara y me tocó el cuerpo para ejercitarlo. Fue corriendo a traer el desayuno que ordenó en la recepción de la prisión; café, jugo de papaya y huevos revueltos. Iremos a visitar a tu padre, me ha dicho, y mis ojos se han roto; hace mucho que no sé como ubicarlo. Hace mucho que mi padre se olvidó de mis ojos –ahora rotos y sucios-, ¿cómo es que lo encontraremos? El está esperándonos. Hoy es día de visita.LIBEREN A LA POETA: Poemas de Melissa Patiño escritos en la cárcel del Perú. Día 4, Mi nueva vida me ha llevado a latir en forma de embrión o de mundo. Tengo una interconexión con el embrión de cada ser humano. Vi todos los corazones de los embriones. Los sentí latir al ritmo de mi método y he tenido que entrar en crisis porque no supe que más hacer. Mi nueva vida me dio su hombro robusto y me mostró su torso flácido. Me consoló al mostrarme su rostro y en él mas corazones inflamados y en ellos miles de rostros sudorosos, disparejos. Y en ellos el mío tan distinto a mi anterior vida recostado en el hombro de la nueva. Mi nueva vida me ha sentado frente a ella, me ha nombrado con decoros guardiana del latir. ¿Me lo merezco? ¿Cómo mi minúsculo latir puede latirse para cuidar a otros? Cuidar el ritmo del latir y su espectáculo de apasionamiento. Cuidar la regularidad del latir y los cardiacos sentimientos de culpa. ¿Quién es culpable? 'ama a los otros como a ti misma'. Cerré los ojos y vi al mundo como un embrión apunto de abortar. Día 5, Siempre es una sorpresa los cambios a los que me conduce mi nueva vida. Siempre tan coqueta como una muchacha de veinte años que es culpable de cuidar el latir. Siempre tan sabia como una muchacha de veinte días de encierro corriendo para no creerse nada. Mi nueva vida me prepara algo grande, lo sé. Me pretende liberar de los temores y de los sabios consejos de las paredes. Me recuerda mi amnesia obligatoria para la sumisión. Mi nueva vida me ha envejecido rápidamente porque me ha cansado. ¿Luego del día cinco podré descansar? No puedo sentirme apenada al lado de mi nueva vida, aunque sigo entrando en crisis, las lágrimas están para desinflamar mis mejillas. Hoy mi novísima vida ha encargado desfallecimiento con una melodía que ha besado mi frente y se ha acostado conmigo a contar latidos. Esta nocturnidad revisaré algunos corazones antes de dormir. Día 6, Hoy he despertado con el rostro iluminado de polvo. Es un día que promete aire inédito. Mi nueva vida quitó las sábanas de un tirón, me sacudió la cara y me tocó el cuerpo para ejercitarlo. Fue corriendo a traer el desayuno que ordenó en la recepción de la prisión; café, jugo de papaya y huevos revueltos. Iremos a visitar a tu padre, me ha dicho, y mis ojos se han roto; hace mucho que no sé como ubicarlo. Hace mucho que mi padre se olvidó de mis ojos –ahora rotos y sucios-, ¿cómo es que lo encontraremos? El está esperándonos. Hoy es día de visita.LIBEREN A LA POETA: Poemas de Melissa Patiño escritos en la cárcel del Perú. Día 4, Mi nueva vida me ha llevado a latir en forma de embrión o de mundo. Tengo una interconexión con el embrión de cada ser humano. Vi todos los corazones de los embriones. Los sentí latir al ritmo de mi método y he tenido que entrar en crisis porque no supe que más hacer. Mi nueva vida me dio su hombro robusto y me mostró su torso flácido. Me consoló al mostrarme su rostro y en él mas corazones inflamados y en ellos miles de rostros sudorosos, disparejos. Y en ellos el mío tan distinto a mi anterior vida recostado en el hombro de la nueva. Mi nueva vida me ha sentado frente a ella, me ha nombrado con decoros guardiana del latir. ¿Me lo merezco? ¿Cómo mi minúsculo latir puede latirse para cuidar a otros? Cuidar el ritmo del latir y su espectáculo de apasionamiento. Cuidar la regularidad del latir y los cardiacos sentimientos de culpa. ¿Quién es culpable? 'ama a los otros como a ti misma'. Cerré los ojos y vi al mundo como un embrión apunto de abortar. Día 5, Siempre es una sorpresa los cambios a los que me conduce mi nueva vida. Siempre tan coqueta como una muchacha de veinte años que es culpable de cuidar el latir. Siempre tan sabia como una muchacha de veinte días de encierro corriendo para no creerse nada. Mi nueva vida me prepara algo grande, lo sé. Me pretende liberar de los temores y de los sabios consejos de las paredes. Me recuerda mi amnesia obligatoria para la sumisión. Mi nueva vida me ha envejecido rápidamente porque me ha cansado. ¿Luego del día cinco podré descansar? No puedo sentirme apenada al lado de mi nueva vida, aunque sigo entrando en crisis, las lágrimas están para desinflamar mis mejillas. Hoy mi novísima vida ha encargado desfallecimiento con una melodía que ha besado mi frente y se ha acostado conmigo a contar latidos. Esta nocturnidad revisaré algunos corazones antes de dormir. Día 6, Hoy he despertado con el rostro iluminado de polvo. Es un día que promete aire inédito. Mi nueva vida quitó las sábanas de un tirón, me sacudió la cara y me tocó el cuerpo para ejercitarlo. Fue corriendo a traer el desayuno que ordenó en la recepción de la prisión; café, jugo de papaya y huevos revueltos. Iremos a visitar a tu padre, me ha dicho, y mis ojos se han roto; hace mucho que no sé como ubicarlo. Hace mucho que mi padre se olvidó de mis ojos –ahora rotos y sucios-, ¿cómo es que lo encontraremos? El está esperándonos. Hoy es día de visita.LIBEREN A LA POETA: Poemas de Melissa Patiño escritos en la cárcel del Perú. Día 4, Mi nueva vida me ha llevado a latir en forma de embrión o de mundo. Tengo una interconexión con el embrión de cada ser humano. Vi todos los corazones de los embriones. Los sentí latir al ritmo de mi método y he tenido que entrar en crisis porque no supe que más hacer. Mi nueva vida me dio su hombro robusto y me mostró su torso flácido. Me consoló al mostrarme su rostro y en él mas corazones inflamados y en ellos miles de rostros sudorosos, disparejos. Y en ellos el mío tan distinto a mi anterior vida recostado en el hombro de la nueva. Mi nueva vida me ha sentado frente a ella, me ha nombrado con decoros guardiana del latir. ¿Me lo merezco? ¿Cómo mi minúsculo latir puede latirse para cuidar a otros? Cuidar el ritmo del latir y su espectáculo de apasionamiento. Cuidar la regularidad del latir y los cardiacos sentimientos de culpa. ¿Quién es culpable? 'ama a los otros como a ti misma'. Cerré los ojos y vi al mundo como un embrión apunto de abortar. Día 5, Siempre es una sorpresa los cambios a los que me conduce mi nueva vida. Siempre tan coqueta como una muchacha de veinte años que es culpable de cuidar el latir. Siempre tan sabia como una muchacha de veinte días de encierro corriendo para no creerse nada. Mi nueva vida me prepara algo grande, lo sé. Me pretende liberar de los temores y de los sabios consejos de las paredes. Me recuerda mi amnesia obligatoria para la sumisión. Mi nueva vida me ha envejecido rápidamente porque me ha cansado. ¿Luego del día cinco podré descansar? No puedo sentirme apenada al lado de mi nueva vida, aunque sigo entrando en crisis, las lágrimas están para desinflamar mis mejillas. Hoy mi novísima vida ha encargado desfallecimiento con una melodía que ha besado mi frente y se ha acostado conmigo a contar latidos. Esta nocturnidad revisaré algunos corazones antes de dormir. Día 6, Hoy he despertado con el rostro iluminado de polvo. Es un día que promete aire inédito. Mi nueva vida quitó las sábanas de un tirón, me sacudió la cara y me tocó el cuerpo para ejercitarlo. Fue corriendo a traer el desayuno que ordenó en la recepción de la prisión; café, jugo de papaya y huevos revueltos. Iremos a visitar a tu padre, me ha dicho, y mis ojos se han roto; hace mucho que no sé como ubicarlo. Hace mucho que mi padre se olvidó de mis ojos –ahora rotos y sucios-, ¿cómo es que lo encontraremos? El está esperándonos. Hoy es día de visita.LIBEREN A LA POETA: Poemas de Melissa Patiño escritos en la cárcel del Perú. Día 4, Mi nueva vida me ha llevado a latir en forma de embrión o de mundo. Tengo una interconexión con el embrión de cada ser humano. Vi todos los corazones de los embriones. Los sentí latir al ritmo de mi método y he tenido que entrar en crisis porque no supe que más hacer. Mi nueva vida me dio su hombro robusto y me mostró su torso flácido. Me consoló al mostrarme su rostro y en él mas corazones inflamados y en ellos miles de rostros sudorosos, disparejos. Y en ellos el mío tan distinto a mi anterior vida recostado en el hombro de la nueva. Mi nueva vida me ha sentado frente a ella, me ha nombrado con decoros guardiana del latir. ¿Me lo merezco? ¿Cómo mi minúsculo latir puede latirse para cuidar a otros? Cuidar el ritmo del latir y su espectáculo de apasionamiento. Cuidar la regularidad del latir y los cardiacos sentimientos de culpa. ¿Quién es culpable? 'ama a los otros como a ti misma'. Cerré los ojos y vi al mundo como un embrión apunto de abortar. Día 5, Siempre es una sorpresa los cambios a los que me conduce mi nueva vida. Siempre tan coqueta como una muchacha de veinte años que es culpable de cuidar el latir. Siempre tan sabia como una muchacha de veinte días de encierro corriendo para no creerse nada. Mi nueva vida me prepara algo grande, lo sé. Me pretende liberar de los temores y de los sabios consejos de las paredes. Me recuerda mi amnesia obligatoria para la sumisión. Mi nueva vida me ha envejecido rápidamente porque me ha cansado. ¿Luego del día cinco podré descansar? No puedo sentirme apenada al lado de mi nueva vida, aunque sigo entrando en crisis, las lágrimas están para desinflamar mis mejillas. Hoy mi novísima vida ha encargado desfallecimiento con una melodía que ha besado mi frente y se ha acostado conmigo a contar latidos. Esta nocturnidad revisaré algunos corazones antes de dormir. Día 6, Hoy he despertado con el rostro iluminado de polvo. Es un día que promete aire inédito. Mi nueva vida quitó las sábanas de un tirón, me sacudió la cara y me tocó el cuerpo para ejercitarlo. Fue corriendo a traer el desayuno que ordenó en la recepción de la prisión; café, jugo de papaya y huevos revueltos. Iremos a visitar a tu padre, me ha dicho, y mis ojos se han roto; hace mucho que no sé como ubicarlo. Hace mucho que mi padre se olvidó de mis ojos –ahora rotos y sucios-, ¿cómo es que lo encontraremos? El está esperándonos. Hoy es día de visita.LIBEREN A LA POETA: Poemas de Melissa Patiño escritos en la cárcel del Perú. Día 4, Mi nueva vida me ha llevado a latir en forma de embrión o de mundo. Tengo una interconexión con el embrión de cada ser humano. Vi todos los corazones de los embriones. Los sentí latir al ritmo de mi método y he tenido que entrar en crisis porque no supe que más hacer. Mi nueva vida me dio su hombro robusto y me mostró su torso flácido. Me consoló al mostrarme su rostro y en él mas corazones inflamados y en ellos miles de rostros sudorosos, disparejos. Y en ellos el mío tan distinto a mi anterior vida recostado en el hombro de la nueva. Mi nueva vida me ha sentado frente a ella, me ha nombrado con decoros guardiana del latir. ¿Me lo merezco? ¿Cómo mi minúsculo latir puede latirse para cuidar a otros? Cuidar el ritmo del latir y su espectáculo de apasionamiento. Cuidar la regularidad del latir y los cardiacos sentimientos de culpa. ¿Quién es culpable? 'ama a los otros como a ti misma'. Cerré los ojos y vi al mundo como un embrión apunto de abortar. Día 5, Siempre es una sorpresa los cambios a los que me conduce mi nueva vida. Siempre tan coqueta como una muchacha de veinte años que es culpable de cuidar el latir. Siempre tan sabia como una muchacha de veinte días de encierro corriendo para no creerse nada. Mi nueva vida me prepara algo grande, lo sé. Me pretende liberar de los temores y de los sabios consejos de las paredes. Me recuerda mi amnesia obligatoria para la sumisión. Mi nueva vida me ha envejecido rápidamente porque me ha cansado. ¿Luego del día cinco podré descansar? No puedo sentirme apenada al lado de mi nueva vida, aunque sigo entrando en crisis, las lágrimas están para desinflamar mis mejillas. Hoy mi novísima vida ha encargado desfallecimiento con una melodía que ha besado mi frente y se ha acostado conmigo a contar latidos. Esta nocturnidad revisaré algunos corazones antes de dormir. Día 6, Hoy he despertado con el rostro iluminado de polvo. Es un día que promete aire inédito. Mi nueva vida quitó las sábanas de un tirón, me sacudió la cara y me tocó el cuerpo para ejercitarlo. Fue corriendo a traer el desayuno que ordenó en la recepción de la prisión; café, jugo de papaya y huevos revueltos. Iremos a visitar a tu padre, me ha dicho, y mis ojos se han roto; hace mucho que no sé como ubicarlo. Hace mucho que mi padre se olvidó de mis ojos –ahora rotos y sucios-, ¿cómo es que lo encontraremos? El está esperándonos. Hoy es día de visita. PUNHISER
2008-04-13 06:13:17 Hum... disiento. O no entendí nada. Y no es que el odio esté durmiendo la mona, es simplemente que la viada es mucho más que todo eso. Mucho más que toda emotividad, mucho más que troda lógica. Únicamente hay que proponerse vivirla y no enfrentarla como a una enemiga. torovoc
2008-04-05 11:03:05 Dedíquese a la Fluoxetina. Ah, un poco de terapia también podría ayudar (podría, no garantizo nada, no soy experto). Saludos, NelsonPC nelsonpc
2008-04-01 07:12:03 A mi me ha gustado esto. Es una sàtira de la vida, un reir llorando y caer en el absurdo de seguir aquì. No se que fue lo que encontrè màs allà de los dibujos que hace el teclado cuando dejas caer los dedos, solo se que tranmite y eso... es escribir. En fin... buen texto. Rquel
2008-04-01 04:30:11 Me gusta con esa crudeza y esas palabras con que envuelves esos sentimientos. Hubeca
2008-03-31 21:14:04 Yo soy el marihuano que te lleva serenata, Acompañado de borrachos, Policías Y un coro de ranas, A las cinco de la tarde De un martes de diciembre, Con los ojos vendados, En traje de astronauta. Yo soy el drogadicto que todos los días llama A la estación cumbanchera Y pide esa cancioncita Que te alegra la mañana. Me gusta Que te guste Lo que busco; Me busca Que te encuentre Y haga bizcos. Me visto Que te pones Lo que uso; Me uso Que te pase Lo que pasa. Yo soy el borrachito que se pone terco Alegando tus silencios, Blandiendo poses, Roncando como puerco, Y despierta enfadado Y Perdido. Sin pies. Sin cogito, sin sum, sin ergo, Para después perderse En la más triste de las farsas, En las faldas De la esperanza que aun albergo De un día verte feliz en la terraza. Soy el buenoparanada Que te hace de comer Como nunca has comido Ni volverás a hacer. Soy el malagradecido Hijo de puta Bastardo y cariñoso, Tonto y orgulloso, Limpio y apestoso, Que siempre te da las gracias. El respetuoso, El cactáceo, El indolente, El “siempre lo mismo” Para ser diferente Al vecino de enfrente Que ve la tele Con cara de baboso. Soy Chespirito Y los Rolling Stones; Poeta de los malos, Planeta de los simios, Jaime López, Lázaro Cárdenas, Peter Gabriel, Clases de cha cha chá. Sabes que te sé bailar, Fumas que te quiero verde, Soy el superhéroe Compadre de aquel señor Con cara de perro, Y ladro tu nombre Para estar mejor. ¿? Yo soy el marihuano, entonces; El borrachito, el drogadicto Que pasa de largo por tu larga cintura, Que se detiene a observarte paisaje, A nadarte represa, A treparte árbol, A sembrarte campo, ¿A qué hora regresas? Me asusta Que te asuste Lo que pienso: Me piensa Tu silueta Cuando cansa; Me canso De decirte Que me canso, Y pasa Que no pasa Nada. Y te quiero así, despacito. Y te odio así, igual. Yo soy aquel, Dice la canción Que no recuerdo Qué dice después. Voy a drogarme, corazón; Voy a fumar otro poquito. Al rato te llevo serenata. Aristidemo
2008-03-31 06:38:57 Concuerdo con aguaderocio, aunque me parece un poema feo, creo que la señorita magnifica. HugoPerea
2008-03-31 06:10:28 Lo único que le veo "bien" es que "se pone de pie" y se acaba. Aunque me asusta el que no tenga punto final, PODRÍA CONTINUAR: HORROR!!! Saludos, NelsonPC nelsonpc
2008-03-31 02:43:09 ¿porqué tu ldv está cerrado? jo-jo. Yo opino que tú deberías dedicarte al triángulo, no te veo más posibilidades. unknown
2008-03-31 01:57:04 buenos versos Ego_te_absolvo
2008-03-31 01:05:28 Coll, necesito más datos. ¿OK? rodeadodemalosescrotores
2008-03-30 22:56:35 LOS VEZ?, SERA LOS VES...JAJAJAJAJAJAJA........Y SE EMPIEZA EN MAYUSCULAS UN PARRAFO ENTERADILLO, DESDE LUEGO NO VI POEMA MAS FEO EN TODA MI VIDA, HORROROSOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO aguaderocio
2008-03-30 22:51:56 los ultimos 2 versos son buenisimos.. buen final. stellawasa diver
2008-03-30 22:50:00 ..la zambomba es la mejor opcion para ti...asi tienes las manos ocupadas y no das la lata a los demas escribiendo VIGIA
2008-03-30 21:43:48 no pensé que fueras capaz de escribir algo bueno unknown
2008-03-30 21:13:08 suicidio dharmatico
2008-03-30 21:08:14 Esta poesía tiene buen calibre . PUM. tejera
 
Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte!]