Vampiros
Por: Eddy Grullón
Que mal me siento todas las noches cuando veo que llega el día, cada vez que pienso que tengo que encerrarme en esa caja de hierro negra todo hediondo, se me amarga la vida, y me pregunto ¿por qué Dios nos hace esto? ¿Por qué nos encierra durante el día? ¿Qué somos? ¡Diablos!, pienso que no tenemos la culpa de ser lo que somos.
Además, ¿Por qué todos pueden salir durante el día y nosotros no?
¿Por qué Ellos pueden? ¿Por qué ellos sí tienen derecho a ver el ojo del sol que ilumina todo el mundo? Creo que a lo mejor pocos se han hecho todas estas pregunta, pero yo si me lo he preguntado. “Como nunca he visto el sol durante el día” me imagino que debe ser algo bonito ver esa bola de fuego iluminando horas tras horas, debe ser un gran ojo, el ojo del sol.
Pero nosotros somos lo contrarios, vivimos en la oscuridad, caminamos por la oscuridad, somos los hijos de la noche, tenemos que dormir durante el todo día, y trabajar en la noche, pero hay de aquél de nuestra raza que ponga un pie en la luz del sol, no quisiera escuchar de nuevo ese grito de dolor que una vez escuche por accidente, da grima y nostalgia verlo morir.
Entonces es cuando empiezo a preguntarme ¿quiénes somos? Pero en verdad es la vida que tenemos. Daría lo que fuera por ver el ojo del sol, hasta un órgano de mi cuerpo, una mano, un pie, lo que fuese.
Pero es lamentable el caso, Ahora sólo me queda hacer bien mi trabajo, ser conformista, levantarme temprano, bañarme, y vestir mi traje negro, e irme a un lugar donde no haya nadie de mi raza, rezar un Padrenuestro, y pedirle perdón a Dios, porque creo que él sabe muy bien, que lo hacemos para poder vivir como hombre.
Y así es como nos alimentamos, tomándolo de esos que son medio feos, y flacuchos, para entonces, hacer lo que hacemos en el triste mundo en que vivimos, que a pesar que sentimos el dolor de nuestra víctima , y hasta lo lloramos, porque no somos monstruos, somos seres con vida, igual a los humanos, nos diferenciamos un poco, porque nos alimentamos de sangre, pero luego en todo lo demás somos iguales, nos reproducimos igual a los humanos, tenemos mujeres, nos casamos y tenemos hijos. A pesar que es más dura la vida para nosotros. Porque en este caso tenemos que salir en busca de hombres y mujeres, y alguna veces hasta niños para obtener la sangre, creo que esa es la razón por la que nuestra raza es muy pequeña, ni siquiera llega a un millón, somos mucho menos de esa cifra.
Es que sabemos lo que es sufrir, el sufrimiento no lo llevamos en la sangre, bueno, ustedes ya saben porque , pero sí somos conscientes de lo que es el sufrimiento de una persona, nosotros también sufrimos mucho durante el día, no podemos matar a más de uno, y si lo asemos si matamos a más de uno, les cuento que este últimos tenemos que sufrirlo, esa es la regla, es nuestro reino, es Dios. Uno es suficiente por noche - dice, no más, y quien desobedezca tendrá que sufrirlo, porque parece que él ha derramado gotas sobre nosotros, porque hay veces que no comemos nada, lo atrapamos, y lo inmovilizamos, lo manejamos a nuestro antojos, son tan inocentes ante nuestra fuerza, ni siquiera pueden hablar, de tan inmóviles, parecen niños inocentes, en nuestro brazo.
Todo un banquete listo para comer, pero resulta, que las vemos tan lindas e inocentes, llorando por su vida, y suplicando que lo dejemos ir. Porque muchas veces nos conmueve el alma cuando son mujeres o niños menores, ni hablar, creo que no sería capaz de hacerlo, no sé otro pero cuando miro sus ojos llenos de lagrimas, y unos labios parpadeando del miedo y una cara diciéndome no me mate, déjame ir, por favor, por lo que más quiera, no me mate. Entonces ahí el inmóvil soy yo, el inocente, el débil, y digo: no, no puede ser, luego me veo en la obligación de retroceder, y tengo que aflojar mis músculos, y dejarlos ir los sueltos, como se suelta una paloma después de haber estado enjaulada cien año, así es, parecen palomas, huyendo de nosotros llorando.
Entonces ahí es cuando viene el sufrimiento, el rechazo, hacia una población desconocida, un mundo desconocido, lleno de seres que quizás mucho no conocen, y que nunca, nunca, conocerán.
Es el mundo negro, aquel que esconde la verdad, una verdad que está detrás de la oscuridad, una verdad que busca ser iluminada algún día por un sol, por un rayo por un pequeño rayito del ojo del sol. Una sociedad que vive triste, por no tener un sol, que ilumine su día, la sociedad triste muy triste la sociedad de los vampiros.
Fin
Santiago república Dominicano
30 de marzo del 2008
|