Hoy es tu cumpleanos, por eso prepare la casa para una gran fiesta. Desde muy temprano sali para el centro de la ciudad a comprar los ramos de rosas que adornaran nuestra mesa. Encontre en una tienda, muy cerca del Village, donde los snobs llegan a fumar y tomar cervezas, un bello mantel de seda bordado con hilos de oro. El vendedor me aseguro que habia pertenecido a una de las esposas de un rico sultan arabe. Se lo compre pensando en la veracidad de la historia. Aunque no termine de escucharle, el todavia se quedo contando como el sultan, habia puesto sobre el mantel las ricas copas de oro con las que habia brindado por la felicidad de sus esposas.
Este dia la ciudad esta con la bulla del verano. La alegria se siente, el grito y la musica estan detras de todo. Tambien lo estan el calor y la humedad. New York despierta y ruge alumbrada por el extraordinario dia lleno de sol. Y con mucha intensidad de colores. Las personas se encargan de darle mas colorido a la naturaleza empujandola con los colores con que visten sus ropas. En Manhattan, una gran cinta azul y negra esta puesta sobre la cumbre de los dos grandes rascacielos del World Trade Center. mientras la llamarada de sol recorre con su calor los enormes gigantes de acero y cemento. Y desde lejos se puede mirar como entre deslumbrantes colores la mascara del cielo es despejada por los vientos que en su furia encienden y apagan el relampagueo del astro mayor. La gente ha formado pequenos grupos para mirar como la cinta azul y negra que se agita en el firmamento es arrastrada al fondo del mar. Una banda musical, la banda de Mike el Rojo, toca buena musica americana. Con esa misma alegria he venido a estar contigo para que tu sientas lo que yo siento cuando camino por estas calles tan perdidas en la desesperanza y el temor.
Te compre un biscocho de chocolate en el mismo sitio donde tu solias hacerlo. La encargada del negocio me reconocio y con su inconfundible acento frances me pregunto por ti. Yo no supe que responderle y solo atine a decirle que estabas de paseo, muy cerca de las playas de Manta. Ella guardo silencio cuando le dije eso y enseguida puso el biscocho en una caja. Yo me despedi y ella muy cortesmente, con una sonrisa rondando por su boca me dio una flor para ti. Apresure el paso porque la tarde era para nosotros dos y no queria perder tan precioso tiempo que tallaban las avenidas de Manhattan.
Ahora, amada mia, estamos los dos solos, escuchando esa musica que revive nuestros perdidos suenos, barajando entre las ideas cual es la mejor que pueda colarse por entre la celosia que entreabre la vida. Se que eres ardiente, tierna, porque tienes el pecho lleno de oro y en tus ojos, en esas crecientes pupilas negras estan los puntos mas luminosos de la tierra. Te he invitado a bailar y lo haremos en centro de la sala de mi casa, tu casa amada mia. Pero esta vez abrire las ventanas y levantare el cortinaje de seda para que la gente mire como me llena la alegria de mirarte tan feliz. No me importa que mas tarde digan que deliro, que tiemblo y que mi locura me arrojara de los altos barandales de los rascacielos niuyorquinos. Esto, ya lo sabes tu, me tiene sin cuidado. Bailemos hasta hasta que nos hastiemos de tanta alegria. Dejemos que las notas del arpa de la vida nos recuerden como se envuelve un amor en un manojo de suenos y esperanzas que deja ese gusto a felicidad en nuestras bocas. Bailemos que el mundo y sus reglas aprobaran nuestro propio destino.
Hoy nos acercaremos a esos dias junto al mar. Esa distancia tan lejana la siento en este dia tan feliz porque aun lloro de verme tan solo, helado, con esta razon que viene a partirme la vida en dos partes. Pero yo se en cual de ellas esta mi espiritu y se -porque tu lo sabes tambien- en cual de ellas esta mi cruz. Un dia de estos cuando yo cumpla mi ultimo compromiso, te llevare de la mano por esa vasta region donde el fantastico canto de sirenas rompe el silencio que se ahoga en esa furia que tiene la muerte. Pero dejemos esas cosas tan tristes, mi amada (aaann), y celebremos tu cumpleanos brindando con este vino que me enviaron desde Chile para celebrar la ocasion. Brindemos, amor mio, y digamos Salud!, porque esta riqueza que tenemos jamas nos sea quitada. Te aseguro que hoy, antes que rinas con el silencio del espejo, haremos el amor en esta imponente sala perfumada para ti. Te pondre en ese gajo de rosas que enteras se abren para darte el beso en la boca. Tal vez manana, reina mia, "esa tragedia que se llama mi vida", anticipen los hechos que me arrojaran a tus brazos. |