Amigas:
Luego de unos días tan buenos para mí, me veo obligada por mi conciencia a reflexionar y escribir esta carta.
Les quiero dar las gracias por acercarse a mí y darme una Luz, para mi profunda oscuridad. En la primaria las cosas fueron más difíciles que temporal en la isla Georgina, para mí. Lo único que yo sentía era que la gente me daba la espalda, me sentía como persona de Zurda en Japón, reírse de mí y no olvidare la Mechita que hizo estallar la pólvora, el “Tragalibro”. Y esto me obligó a crear una coraza Aldana (estilo alemán del siglo XVI) que me cubriera y protegiera; me llené de ironía, sarcasmo y no me acuerdo que otras diez mil Milas, para ocultar mi lado sensible y mi verdadero yo.
Ya se que esto les resultara idiota y cursi, pero desgraciadamente, mi armadura se ha debilitado y he quedado expuesta. Espero que por lo menos se sientan algo culpables ya que ustedes con su forma de ser y su cariño, me han hecho sentir querida en este mudo, que no estoy tan sola como creía. No daré los nombres abiertamente porque quedaría mal, pero ustedes saben, sobre todo si leen con detenimiento el segundo párrafo. Cada una ha logrado llegar a mi corazón y me ha dejado ser yo misma.
Discúlpenme no habérselos dichos oralmente o en un abrazo, pero para mí esta forma es más fácil y soy tan idiota que no me animo a darle esta carta a alguna. Así ruego a Dios y a la vida, que alguna de ustedes encuentre esto y se pa que me han hecho sentir feliz.
Dedicándoles todo esto.
QK
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